¿Qué energía domina en tus relaciones, masculina o femenina?

Conoce cuáles son las características de la energía femenina y masculina y descubre cuál domina en tus relaciones

Independientemente del género, todos estamos constituidos por energía masculina y femenina. Este fue uno de los temas abordados por Silvia Olmedo y sus invitados, pero ¿sabes que función tiene cada una de estas energías y cuál es su sentido?

Ambas energías, al encontrarse en hombres y mujeres por igual, tienen características que al integrarse se logra armonía personal, en caso opuesto genera complicaciones. Pero antes de entrar en materia, conoce las características de cada una: 

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Energía Masculina

Sobresale conocimiento racional y analítico

Tendencia a la objetividad e intelectualidad

Se procesa información de forma lógica

Hay mayor atención hacia el yo

Defiende individualidad y se inclina por la separación

La comunicación con otros está motivada por un propósito

Hay iniciativa y decisión

También hay presencia de agresividad

Las acciones tienen una intención, se ejecutan con autoridad, firmeza y disciplina

Sigue las normas en orden sistemático

Materializa cosas concretas a través de metas que logra con constancia

Potencia aspectos materiales, tangibles y medibles

Crea su propio mundo

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Energía Femenina

Estimula la unión entre las partes aisladas

Percibe las cosas como un todo

La información se recibe de forma analógica, concreta y atemporal

Maneja la intuición

Sensibilidad

La belleza se aprecia y produce placer y alegría

Se tiene mucha imaginación

Atención en las necesidades de otros

Comunicación para relacionarse con otros

Receptividad y pasividad

Nutre y es acogedor

Deja el control para entregarse a lo nuevo y desconocido

Se dejan sentir las emociones

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Ahora que ya tienes más claro qué obtienes de la energía masculina y femenina, también puedes imaginar que esas energías son necesarias para ambos sexos y que integrarlas puede llevar a un estado de armonía.

Por ejemplo, si hay excedente al conducirse en la vida con energía masculina, se suprime la femenina, lo que lleva a la persona a anclarse a un mundo exterior lleno de demandas, mismo que interrumpe el flujo de sentimientos y emociones, volviéndose dependientes de los sentimientos, pensamientos y acciones de los demás.

En el caso de un exceso de energía femenina se tiene una percepción donde “todo es demasiado” y al ser altamente sensibles, no se establecen límites claros sino una empatía total con los sentimientos y emociones de otros, impidiendo ver los propios y quedando incapacitado para expresarlos.

Hay momentos en la vida en los que es necesario tener impulso y fuerza, pero otras ocasiones será más importante proyectar amor y generosidad. Sin embargo, el hecho de equilibrar las energías masculina y femenina no nos lleva a la androginia; se trata de establecer un punto medio entre las posturas masculinas de machismo y las femeninas que llevan al feminismo, ambos casos colocados en los polos, extremos desde los cuales se inicia una batalla campal.

Ahora sí puedes contestar, ¿cuál energía te domina?

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