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Sara Aguilar

Blanca Soto

Después de 5 años tras las rejas para pagar el delito de lavado de dinero por el que fue acusada, Sara parece haber recobrado fuerzas y lo expresa su rostro lleno de dureza, dispuesta a todo por su hijo.

Su belleza ahora la ha convertido en un arma mortal y su visión anticipada la pone en ventaja frente a sus adversarios. Renovada, Sara se ha vuelto cauta, desconfiada, ágil, sagaz y sabia.

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