En la cuarentena, Eiza González regresó a vivir con su mamá y terminó escapándose a escondidas

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Glenda Reyna planeaba quedarse en California con la actriz solo cuatro días, pero la pandemia la obligó a permanecer allá siete meses

Eiza González lleva muchos años siendo independiente de su madre, Glenda Reyna, y está acostumbrada a vivir sola bajo sus propias reglas, por lo que volver a vivir a compartir techo con ella, por meses, no fue tan placentero que digamos.

La actriz estuvo el miércoles como invitada del programa de Jimmy Kimmel para promocionar su nuevo filme ‘I Care a Lot’ y ahí compartió que hace once meses asistió a esa misma emisión acompañada de su madre y que, tras el inicio de la pandemia, no pudo regresar a México y se tuvo que quedar con ella en California por 7 meses.

“Llegó (a California) con una pequeña maleta porque iba a pasar aquí solo cuatro días para un estreno y acabó quedándose siete meses durante la pandemia, lo cual resultó una locura. Volver a vivir con tu a mamá a los 30 no es la mejor idea”, confesó la artista mexicana.

Lo que generó risas del presentador, es que durante el tiempo que Eiza y su mamá convivieron, se intercambiaron los papeles y González se convirtió en la adulta que ponía las reglas de la casa.

“Ahora es ella la que vive bajo mi techo y es genial porque hay un cambio en la dinámica de poder. Yo le decía todo el tiempo: ‘No puedes salir a la calle, eres parte del grupo de riesgo como persona de la tercera edad’”, comentó. Además, Eiza añadió que su mamá se llegó a quejar del trato que estaba recibiendo como si fuera una niña.

La también modelo confesó que tuvo que “escaparse” en algunas ocasiones de su hogar para poder seguir haciendo su vida relativamente normal y que Glenda la cuestionaba sobre las precauciones que estaba tomando para no contagiarse.

“Me preguntaba con quién había quedado, si esas personas estaban tomando precauciones con el Covid-19, eran un montón de preguntas”, contó.

Ante las interrogaciones de su madre, Eiza bromeó al decir cómo le ponía un alto: “es mi casa, mamá, puedo hacer lo que quiera”.

La larga convivencia de Eiza y su madre llegó a su fin cuando Glenda logró tomar un vuelo de regreso a su casa en México. A pesar de que no fue sencillo el tiempo que compartieron juntas, la actriz admitió que la extraña.