Flamenco, uñas largas, y un baile de reggaetón en las alturas: Así conquistó Rosalía al mundo

facebook

twitter

whatsapp

Email

La cantante catalana se convirtió en este 2019 uno de los símbolos pop más importantes del momento

Rosalía nació para ser una estrella. A los seis años, ya cantaba, y lo hacía tan bien que sus familiares lloraban en las reuniones al escuchar la voz que más que de una niña, parecía la de un ángel.

Cuando tenía 13 años, en la entrada del parque Canals i Nubiola de su ciudad, Rosalía escuchó la música que cambiaría su influencia para siempre, la de Camarón de la Isla (sí, el de “traigo Camarón en la guantera”). Ese fue el momento en que la joven conoció y se enamoró del flamenco, y decidió que quería dedicarse a interpretarlo. Según declaró a Vogue , “no había escuchado nunca una voz tan visceral y animal. Era la expresión más pura que había oído en mi vida”.

Rosalía es Licenciada en Cante Flamenco por la Escuela Superior de Música de Barcelona. Chiqui de La Línea, uno de los maestros de flamenco más reconocidos de España,y quien solo recibe a un alumno por año, eligió a la cantante para formar parte de su clase desde que ella tenía 16 años.

“Ha dejado una huella importante(...) Es una chica muy inteligente, tiene una capacidad de asimilación de la música muy metódica; además aprende rápido, tiene carácter, es trabajadora, disciplinada, es un perfil como pocos hay”, declaró para El País el profesor.

Ese mismo medio reporta que el 14 mayo de 2016, cuando cantó en el bar Tablao de Carmen, en Montjuic, Barcelona, fue la última vez que Rosalía subió a un escenario como una artista anónima. Un mes después, se presentaría en el Primavera Sound al lado de C Tangana , quien entonces era su pareja; a partir de ahí, el mundo conoció a “La Rosalía”.

En 2017, lanzó “Los Ángeles”, un disco de estudio inspirado en el clásico sonido del flamenco, con guitarras acústicas y letras que retratan la parte más personal de Rosalía. Este álbum la llevó a obtener una nominación como mejor Artista Nuevo en los Grammy Latino de ese año.

“Los Ángeles” la posicionó como una cantante de gran interés, pero fue su proyecto de tesis, “El Mal Querer”, lo que haría que el mundo entero pusiera su mirada sobre la joven. Se trata de un disco en el que la cantante terminó de reafirmar su estilo, mezclando su adorado flamenco con aspectos que se inclinan hacia una dirección pop, jugando con distintas texturas, capas y arreglos que se traducen en 11 canciones que encantaron a la escena mainstream.

Un disco trabajado a conciencia, inspirado en una novela de autor anónimo que lleva por título “Flamenca”. Cada palabra y nota del álbum se basa en los capítulos dentro del libro. De la mano de la parte musical, llegó también una línea de videos que son, por sí solos, producciones impresionantes. Rosalía comenzó a trabajar con gente cada vez más grande, quienes abrazaban su estilo y encontraban la forma de plasmarlo para complementar lo que ella quería transmitir.

Mientras su carrera musical comenzaba a cobrar fuerza, Rosalía fue sintiéndose cada vez más cómoda para expresar su estilo a través de la moda. La catalana marca tendencia constantemente.

Desde un principio, ella tenía claro que no era necesario usar esa vestimenta tradicional para cantar flamenco. Así como ha mezclado distintos géneros para lograr su propio estilo, la cantante siempre pensó que la moda de la gente de su generación no tenía por qué estar peleada con el flamenco, por el contrario, podrían fusionarse para crear algo nuevo.

Un reportaje de 2017 de El País, revela que, aún cuando apenas comenzaba a subir al mundo mainstream, la catalana ya marcaba tendencia con su forma de vestir. Desde sus primeras publicaciones en su Instagram , en 2015, se puede ver su estilo marcado por sus uñas largas, ropa deportiva mezclada con accesorios lujosos, abrigos con pelaje de distintos animales y toques tradicionales del vestuario flamenco.

Su hermana Pilar, conocida como Daikyri, se convirtió en su stylist; esa fusión fue pieza clave para que naciera el look tan característico con el que conocemos a la cantante. Rosalía trabajó con diseñadores españoles emergentes al inicio de su carrera, claro que, mientras más popularidad ganó su música, las marcas grandes comenzaron a poner su atención en la catalana y la chica pronto comenzó a vestir Louis Vuitton, Moschino, Gucci, Balmain o Versace.

La intérprete tuvo una colaboración con Pull & Bear, lanzando dos colecciones de ropa en 2019. Esta fue la prueba más grande de que Rosalía no solo es sinónimo de talento, sino también de moda. Su estilo tal vez no sea para todos, en especial cuando se arriesga con accesorios y atuendos excéntricos, pero es evidente que la intérprete se siente cien por ciento cómoda con la imagen que ha creado.

Para Rosalía, las cosas van en ascenso y seguirán haciéndolo; “Con Altura”, colaboración que lanzó el 28 de marzo del 2019 junto a J Balvin y El Guicho, se convirtió en el video de una artista femenina con más reproducciones del año con mil 173 millones, 390 mil 22 reproducciones hasta la fecha.

En ese momento, todos dijeron, “Madre mía, Rosalía”. La cantidad de imitaciones y memes que la catalana protagonizó fue asombrosa, en cada fiesta, reunión o lugar público, no faltó quien hiciera la clásica posición de flamenco, mientras gritaba el nombre de la intérprete, acompañado de un “Tra, tra”.

A la par de su trayectoria musical, su imagen la volvió a colocar como la protagonista número uno de los memes, pues las extravagantes, largas y llamativas uñas con las que apareció en el video musical de su sencillo se convirtieron en hito de la moda que muchos intentaron imitar de manera creativa.

Durante el verano del 2019 estrenó “Milionària”, “Dio$ No$ Libre Del Dinero” y su colaboración con el reggaetonero Ozuna , “Yo X Ti, Tu X Mi”, canción que la afianzó como una de las nuevas dueñas de la música pop.

Su séptimo sencillo del año llegó de la mano de “ A Palé ” y el estilo gitano con el que mostró una belleza “sucia”. Su último clip musical fue el detonante que reavivó la polémica sobre si la catalana estaba tomando elementos de culturas a las que no pertenecía y lograba lucrar con ello; muchas publicaciones la tacharon de cometer apropiación cultural.

“La música no tiene dueño”, puntualizó Rosalía a El País para defender su uso de elementos de diferentes partes del mundo. Y es que al final de cuentas, la inspiración llega de cualquier lugar y en los momentos menos esperados.

Existe otro sector que asegura que este es el papel de un artista y no debe ser considerado un robo de cultura; fue así que el periodista y escritor español, Jorge Carrión, salió en su defensa.

“La mayoría de los artistas actuales son nómadas estéticos. Y encarnan —consciente o inconscientemente— la forma artística más elocuente de la globalización: el remix”, sentenció el escritor en su columna para The New York Times , “La conquista global de Rosalía”.

El tema de la apropiación cultural en torno a Rosalía es algo que parece revivir constantemente y, aunque puede que los críticos nunca terminen de ponerse de acuerdo; lo que es seguro es que con su presencia y talento, la cantante ha logrado que los ojos del mundo entero estén a la expectativa de sus logros para el próximo año: si en el 2019 ya recibió varios premios del Latin Grammy, se presentó en Coachella, Glastonbury y algunos de los escenarios más importantes del planeta; conquistó las listas de popularidad en todas las plataformas digitales y los medios más reconocidos de música… ¿Qué cosas grandes nos traerá próximamente “La Rosalía”?