El reguetón activa tu cerebro, incluso más que la música clásica

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Un estudio neurocientífico reveló que la actividad cerebral crece si oyes a Daddy Yankee y J Balvin

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¿Te acuerdas cuando tu tío metalero te decía que el reguetón no te llevaría a ninguna parte? Llegó el momento de demostrarle que estaba equivocado y que la ciencia lo confirma: lo mejor es entregarse al perreo.

Así, después de décadas en el gusto popular más barrio y del desprecio de los exquisitos, el reguetón ha conquistado a la ciencia y nuevos estudios revelan que escucharlo provoca una gran activación de regiones cerebrales encargadas no sólo del sonido sino del movimiento.

Un grupo de investigadores, neurólogos de Canarias, España, analizaron lo que provoca escuchar diversos géneros musicales y los resultados son significativos para el reguetón.

En una entrevista para la agencia española de noticias EFE, Jesús Martín-Fernández, neurocirujano del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria en Santa Cruz de Tenerife en Canarias, declaró que para su tesis doctoral de el cerebro y la música trabajó con 28 personas sin formación musical y de gustos variados, y ahí encontró en las resonancias que la música de reguetón activó más zonas que otros géneros.

Cabe mencionar que el estudio sólo consideró la música, o sea que eliminó las letras. En este análisis fueron usadas Shaky de Daddy Yankee y Ginza de J Balvin, además de el concierto en mi menor de Vivaldi y algunas malagueñas canarias, entre otras.

Fue el reguetón el que mostró mayor activación en las regiones del cerebro encargadas de procesar los sonidos y de procesar el movimiento, unas diferencias que resultaron mayores cuando se comparaban con la música clásica.

Pero, ¿qué significa? El estudio explica que las áreas del cerebro encargadas del movimiento podrían deberse a la generación de un pulso interno dentro de nosotros al tratar de adivinar cuándo viene el siguiente pulso. Es como si el reguetón, con ese ritmo peculiar y repetitivo nos preparara para el movimiento, para bailar sólo con escucharlo.