Ver video

Erika Buenfil confiesa que a pesar del escándalo, nunca se arrepintió de tener a su hijo Nicolás

facebook

twitter

whatsapp

Email

La actriz reveló que la pasó mal con los comentarios por su relación con Ernesto Zedillo Jr.

“Qué bueno que lo tuve, tarde pero lo tuve”, dijo claro y directo Erika Buenfil sobre su hijo Nicolás. Y es que según contó la actriz al programa Hoy, hace 15 años, cuando se convirtió en mamá, no la pasó muy bien pues el papá de su hijo, Ernesto Zedillo Jr., nunca se hizo responsable.

Y no sólo fue la ausencia de quien fuera su pareja por poco tiempo, sino las críticas que tuvo que enfrentar por decidir ser mamá sola. “A lo mejor sí me hubiera arrepentido de no haberlo tenido. Yo quería ser mamá a fuerza”, dijo.

Y es que aunque ella estaba empeñada con la idea de tener más de un hijo e incluso quería que su primogénita fuera niña, fue difícil enfrentar la realidad de que tendría que ser mamá y papá para Nicolás, lo que la llevó a tomar la decisión de ser mamá de uno.

“Sí (quería) la niña, pero por la situación que viví, realmente quedé como muy escamada, con muchos miedos y aparte yo tenía que sacar adelante a Nicolás sola y dije ‘no, es muy difícil’, se me cerró el mundo”, reveló.

Ya antes con Mara Patricia Castañeda , Buenfil había explicado que nunca contó con el apoyo, e incluso nunca hubo un acercamiento de Ernesto Zedillo Jr. por conocer a su hijo. Y que el abuelo de Nicolás, el expresidente de México, Ernesto Zedillo lo intentó poco.

Pero a pesar de eso ella nunca le ha hablado mal de su papá, al contrario, Nicolás sabe quién es su padre y su abuelo. “Un día en el colegio preguntaron, ¿a ver, quién conoce gente importante?, y entonces él levantó la mano y dijo: ‘mi abuelito es el señor Ernesto Zedillo’. Sus compañeros no le creían, él lloró y vino conmigo y me dijo: ‘¿¡verdad que sí es, mamá?!’. Incluso la maestra me llamó para saber tenía permiso de decirlo, y yo: sí, sí tiene permiso de decirlo”.

Ahora, en Hoy, Buenfil dejó en claro que aunque al principio sintió que no estaba preparada, Erika dice que ahora es completamente feliz con la decisión que tomó y con ser la mamá de Nicolás, a quien describió como un gran ser humano con buen corazón.