Así fue la primera sesión fotográfica de Dante y Tadeo

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Ferdinando Valencia confiesa cómo falleció su hijo: 'lo fueron matando los doctores'

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El actor señaló que los médicos no trataron correctamente a su bebé

Hace un poco más de un año Ferdinando Valencia y Brenda Kellerman estaban perdiendo a uno de sus mellizos, Dante, debido a una meningitis bateriana y las complicaciones de esta, y es ahora que el actor hace fuertes revelaciones sobre la muerte de su bebé.

Fue durante una entrevista con la revista TvyNotas que Ferdinando recordó aquellos difíciles momentos que vivió al perder a su hijo, culpando a los doctores de que no lo trataron adecuadamente en cuanto a su diagnóstico.

El actor contó que las complicaciones comenzaron cuando su esposa Brenda Kellerman presentó preclamsia, por lo que tuvo que estar bajo observación.

Al nacer sus mellizos, se dieron cuenta que había problemas con Dante, pero no estaba en condiciones de ir a cuidados intensivos por lo que tuvo que ir con otros doctores. Y días después de haber sido dado de alta, fue cuando empezó a presentar molestias.

"Pensábamos que el diagnóstico iba a ser algo estomacal, pero ahí nos dijeron que el niño tenía meningitis bacteriana, misma que adquirió ahí, pero nadie se dio cuenta y así lo dieron de alta. 'No tenemos el equipo para curarlo', nos comentaron", apuntó.

Dante tuvo que ser trasladado a otro hospital en una ambulancia, donde le administraron un tratamiento "y al quinto día nos dijeron que ya no había meningitis bacteriana, lo dieron de alta y hasta nos dieron un certificado", dijo.

Sin embargo, él no se imaginaba que los médicos se equivocarían. "El medicamento que le suministraron solo atacaba la bacteria, pero no la mataba, por lo que se equivocaron en el diagnóstico, ya que la bacteria estaba noqueada, pero no se eliminó", manifestó.

Después de eso, la pareja regresó a Comala, Colima, en donde cuenta que Dante comenzó a convulsionarse.

"Me decían que podían atenderlo y el tratamiento que le estaban poniendo era para la meningitis, pero mi niño se convulsionaba. También me decían que los medicamentos se administraban uno cada dos horas y otro cada hora, pero luego investigué y supe que se le debía de colocar el medicamento con máquinas especiales, que con una aguja a presión lo suministran en un lapso de 40 minutos, y 20 después el siguiente, y así́", dijo.

"Además, sus máquinas no funcionaban, entonces, llegaban las enfermeras y colocaban el catéter, agarraban la jeringa y empezaban a maniobrar con la manita de mi Dante; apretaban toda la jeringa por la desesperación. Qué mentira que me dijeran que podían, cuando ni siquiera sabían qué tenía mi niño", agregó.

Ahí se dieron cuenta de que, si no se ponía bien el medicamento, este podía provocar las convulsiones, y es por ello que Ferdinando señala que fue culpa de los doctores.

"Le provocaron hidrocefalia, insuficiencia renal y cardíaca, problemas pulmonares y demás (…) ¡Es una irresponsabilidad!, pero los doctores prefieren que los pocos centavos queden en su hospital y en su bolsa que en la de otros. ¡Ustedes, especialistas de la salud, lo fueron matando con sus pretextos económicos!", dijo.

Pero no termina ahí, Valencia también contó que Dante fue llevado a un hospital de Guadalajara en el que le dijeron el mismo diagnóstico, pero un día que fue a ver a su hijo, vio que su bebé tenía su pierna negra.

"Le pregunté al doctor '¿Qué pasa aquí?', y textual me contestó 'Esto sucede todos los días, no te preocupes, no es nada grave, es un problema menor a consecuencia de un catéter, no va a pasar nada", detalló.

Dos días después el actor firmó un acuerdo para que le amputaran la pierna su pequeño.

"Le amputan la pierna y me seguían diciendo que era meningitis bacteriana. Sí hubo una negligencia médica, no tuvo por que ser mi responsabilidad. Pero entonces empecé́ a detectar mentiras: me mandaban al cardiólogo y al de los pulmones para decirme: 'Tu hijo trae problemas pulmonares y de corazón'; que tenía el lado derecho inflamado y problemas en una arteria. Pero al día siguiente, le pedía al mismo doctor que lo revisara y me decía: ‘Sigue inflamada y dañada la arteria en el lado izquierdo', y yo decía: 'ayer era el derecho", recordó.

"Médicamente no me convencieron, eran mentiras, fue altamente indignante. De pronto un día, el doctor nos dice: 'Señores, pueden estar tranquilos, este niño va a salir bien... Al día siguiente mi hijo se murió́. Ese es el juego hospitalario que hay lamentablemente en nuestro país".

Ahora, Ferdinando Valencia sigue superando esos momentos tan duros, sin embargo, debe seguir adelante por su otro hijo, Tadeo, quien ha sido su motor desde entonces.