Las 7 lecciones que nos enseñó la relación entre Mónica y Chandler

'Friends' terminó hace 15 años, pero a esta pareja no hemos podido olvidarla.

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Friends está celebrando 25 años desde su estreno. Muchas cosas han cambiado desde que la serie llegó a la televisión por primera vez en 1994. Tenemos tecnología diferente, la moda es otra y hasta la forma en la que pensamos todos es distinta. De hecho, algunos aspectos de la serie han “envejecido” de una forma negativa.

Ahora es imposible pasar por alto el comportamiento machista y manipulador de Ross y su relación tóxica con Rachel. Seguro hasta puede que tu personaje favorito de la serie haya cambiado, pero si hay algo que se ha mantenido con el paso del tiempo, son las lecciones que nos dejaron Mónica y Chandler con su relación.

Es por eso que ahora, a dos décadas y media de que Friends llegara a nuestras vidas, es momento de revistar algunas de estas lecciones.

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1. Aceptarse el uno al otro con todo y defectos

Esta pareja no fue algo que los fans imaginábamos que fuera a pasar, sin embargo, cuando comenzaron a salir, de alguna manera nos dimos cuenta de que encajaban juntos y de que estaban dispuestos a todo para permanecer juntos, aún si eso significaba mantener por un tiempo en secreto la relación. Mónica era controladora, a veces demasiado. Era terca y se desesperaba con facilidad.

Chandler era un niño en el cuerpo de un adulto la mayoría de las veces. Era sarcástico y temeroso de mostrar sus sentimientos. Eran tan diferentes que podía parecer que las cosas no iban a funcionar, sin embargo, cuando aceptaron esos defectos, y hasta se enamoraron de esa parte de la otra persona, se convirtieron en una pareja indestructible. Ninguno exigió que el otro cambiara para poder estar juntos, sino que aprendieron a vivir con sus fortalezas y debilidades y no permitir que eso arruinara su felicidad.

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2. No tiene nada de malo aceptar que tienes miedo a dar el siguiente paso

Tanto Mónica como Chandler tuvieron momentos en los que se sentían aterrados por el futuro. Empezando con todo el tiempo que decidieron mantener la relación en secreto por miedo a arruinar las cosas. Aún así, lograron dar cada paso juntos porque nunca tuvieron miedo de aceptar lo que sentían y pedirle ayuda a la otra persona. Desde la ansiedad que les dio mudarse juntos o cambiar de casa, hasta el pavor que sintieron cuando descubrieron que serían padres de dos bebés en lugar de uno. Jamás permitieron que el miedo o la ansiedad arruinaran su felicidad.

3. El pasado está en el pasado

Antes de ser una pareja, Mónica y Chandler fueron amigos. Prácticamente se conocían desde su juventud, porque Chandler era el mejor amigo de Ross. Obviamente los dos sabían lo que el otro había vivido. Relaciones, problemas familiares, ridículos, etc. Además, conocían perfecto la personalidad del otro.

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Incluso habían convivido con los exes el uno del otro, Mónica conocía a Janice, y Chandler convivió con varios de los novios de Mon. Nada de eso intervino en su relación, cuando empezaron a estar juntos dejaron todo eso atrás. Los recuerdos del pasado se convirtieron solo en eso, recuerdos; y ambos comenzaron a trabajar juntos para crear nuevos momentos sin pensar en lo que el otro había vivido.

4. Ser el mejor amigo de tu pareja

La relación de estos dos se transformó, sin darnos cuenta, en una amistad increíble. Desde un principio eran amigos, pero cuando comenzaron a salir, no dejaron que esa parte de su relación muriera. Tenían chistes locales, compartían su sentido del humor y se confiaban todo. Entendían perfecto la forma de ser el uno del otro y realmente nos hicieron sentir que eran el uno para el otro. Al final, la actitud relajada de Chandler terminó por contagiársele un poco a Mónica y él aprendió a ser más responsable y adulto gracias a ella.

Había amistades y relaciones en esta serie que no tenían much sentido, pero esta era perfecta. Como les dijo Joey una vez, “los vemos a ustedes, y los vemos juntos… y simplemente, encaja. Y lo sabes, sabes que va a durar para siempre”.

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5. Salirse de lo convencional de vez en cuando

Tal vez una de las razones por la que esta relación nos llegó tanto a todos fue porque sucedió de manera inesperada, era algo que no imaginábamos que pasaría, pero al ver como ni a Mónica ni a Chandler les importaba lo que pensaran los demás, nos dimos cuenta de lo importantes que era su relación para ellos. Sí, al principio lo ocultaron, pero una vez que tuvieron el valor para compartirlo, dejó de importarles que la gente no entendiera su relación.

Es más, ¿se acuerdan que Mónica terminó pidiéndole matrimonio a Chandler en lugar de que fuera al revés? Ese era el nivel de comodidad que sentían siendo diferentes al resto del mundo, porque eran diferentes juntos.

6. Lo que realmente importa en una boda es que sea para los novios, no para el resto de la gente

La boda de Chandler y Mónica fue un caos. Joey no llegaba para oficiarla, terminó casándolos usando su vestuario de la película que estaba grabando. Mónica tuvo que dejar ir el vestido que quería para que Chandler pudiera casarse en el lugar de sus sueños y Chandler pensaba que su futura esposa estaba embarazada.

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Aún con todo lo que pudo haber salido mal, ambos encontraron la manera de enfocarse solo en ellos mismos y terminaron teniendo una ceremonia feliz que los hizo sentir que estaban listos para enfrentar el futuro juntos.

A 15 años del fin de la serie hay muchas situaciones que solo podemos suponer o imaginar. ¿Qué habrá pasado con Phoebe, ¿siguen juntos Rachel y Ross? ¿Joey encontró el amor? Pero si hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdos es que, si la serie siguiera al aire, Mónica y Chandler todavía serían esa pareja que nos enseñó tanto.

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