María Levy y la pesadilla de vivir con bulimia; revela que llegó a sangrar su garganta

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La modelo confiesa todo lo que hay detrás de los pensamientos más oscuros en una persona que vive Trastornos de la Conducta Alimentaria

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En febrero de este año, María Levy rompió Internet publicando una imagen en la que no solo aparecía sin ropa, sino que desnudando su corazón y sincerándose por primera vez con su público en redes sociales.

En el pie de la imagen, la modelo confesó: "estuve años sintiéndome insegura, llena de complejos, constantemente comparándome y luchando en contra mi bienestar físico y emocional sin importar como me viera, nunca me sentía tranquila y siempre estaba inconforme".

A partir de estas revelaciones, la hija de Mariana Levy ha comenzado un movimiento en sus redes sociales con el fin de normalizar los cuerpos con rollitos, estrías, celulitis y demás signos de "imperfección" que los cánones de belleza convencionales han impuesto para la sociedad, especialmente a las mujeres.

Gracias al gran recibimiento que su campaña body positive ha logrado en sus seguidores, la también fotógrafa se animó este martes a finalmente contar su verdad detrás de aquellos complejos, la lucha contra su propio bienestar. La hija de Ariel Padilla padeció trastornos alimenticios durante más de una década, cuenta en entrevista con el podcast de Fernanda Flores, activista y fundadora de Food Freedom , en la búsqueda de cambiar la narrativa de los problemas del Trastorno de la Conducta Alimentaria.

La modelo de 25 reveló que, tras morir su madre, la entonces niña guardó sus emociones y comenzó subir de peso a raíz de la ansiedad, comiendo compulsivamente, hasta el punto en el que ya no entraba en una prenda de niña. A partir de ello, y tras la pubertad, María Levy descubrió que bajando de peso y presumiendo fotos en bikini lograba no solo la atención de otros, sino también una aprobación y validez a su cuerpo, generando en esto una obsesión con las tallas y desarrollando una bulimia nerviosa.

"En realidad lo que quería era escapar... era escapar y hacerme daño. Luego se transformó a bulimia durante un tiempo, pero era bulimia horrible, que acababa garganta sangrada. Una lucha interior muy fea y decía: 'bueno, ya me voy a dar chance de comerme este pastel' y me lo comía, pero al final, no podía, no me aguantaba y tenía que ir a vomitar", declaró.

Entre atracones y vómitos, largos periodos enganchada con laxantes, dietas y ayunos intermitentes, la hija de la fallecida protagonista de 'La pícara soñadora' explicó cómo pasó de la anorexia a la bulimia en un período de más de una década.

"Estos fueron 10 años. De sufrir, de que toda mi atención estuviera concentrada en estar perfecta y lo peor es que nunca era suficiente. Aunque hiciera x o y, o llegara al peso que me había propuesto, siempre algo faltaba (...) Mientras más me metía en centrarme a bajar de peso, más me alejaba de mí y más enferma se volvía la relación conmigo y más incómoda me sentía", explicó.