Niña cambia final de La Bella Durmiente en su tarea: 'no hay que besar sin consentimiento'

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Agostina, de 6 años, se volvió viral con su trabajo para la clase de Educación Sexual Integral en su primaria

Florencia es mamá de Agostina, de 6 años, quien cursa el primer grado de primaria en el Colegio Nacional en Córdoba, Argentina. La pequeña estudiante tuvo como tarea para la clase de Educación Sexual Integral, por su siglas ESI, “cambiarle el final al cuento de La Bella Durmiente”, sin embargo, ni Agos, ni su mamá se imaginaron que el resultado de aquella asignación terminaría volviéndose viral.

En redes sociales circula la imagen de la tarea de la niña, a quien se le ocurrió que si algo le podíamos cambiar a la historia de Aurora, en La Bella Durmiente, es el hecho de que el príncipe jamás tuvo el consentimiento de la princesa para que la besaran.

En dicha foto, el dibujo de Agostina deja ver a la protagonista de la historia reaccionado furiosa junto a una viñeta que explica: “La princesa despierta al ser despertada por el príncipe y se enoja y lo echa, pues no hay que besar nadie sin su consentimiento”. Dicha caricatura pregunta: “¿Quién eres y por qué me besas?”. La imagen de la tarea de la pequeña se volvió viral con 37 mil retweets y más de 200 mil “me gusta”.

En entrevista para UNICABLE, Florencia relata cómo es que su hija abrió toda una conversación sobre la importancia de la ESI en las generaciones más jóvenes y cómo incluso la inteligencia de su hija ha sido cuestionada por adultos quienes al momento siguen dudando que una niña tan joven tenga dicha comprensión sobre temas tan polémicos como el consentimiento en la sexualidad.

“Ella me dijo que el príncipe necesitaba ‘permiso’, pero yo le expliqué que no, que lo que ella se quería referir era consentimiento. Ahí fue cuando ella redactó y formuló el final en el que la princesa le dice al príncipe, ‘¡¿quién eres y por qué me besas?!’”, dijo.

Sobre la respuesta de la gente, Florencia admite que aunque hubo mucho mensaje de cariño hacia la tarea de su hija, también estuvo presente la detracción. No faltaron quienes se mostraran en contra de dicho trabajo escolar, los que imaginan que la misma madre hizo la tarea y la publicó en redes sociales para demostrar su postura feminista e inclusive quienes tristemente no tuvieron otra respuesta más que insultar a madre e hija.

Sin embargo, la madre de Agostina aclaró que el entendimiento tan maduro de su hija hacia dicho tema no era para nada una sorpresa entre la familia, ya que la niña siempre ha sido estimulada desde pequeña sobre la conciencia de su cuerpo y el consentimiento, todo con el fin de prevenir abusos, o cualquier tipo de maltrato que atente a su integridad física y moral.

Florencia no puede dejar de pensar que mucho del “odio” que su tweet recibió por parte de adultos, en su mayoría hombres y mujeres pasando de los 30 años, es debido algo que va mucho más allá que un ataque personal, sino el machismo sistemático que se vive tanto en Argentina como en el resto de Latinoamérica y el mundo.

“Ahí andan, quienes están dudando y quienes no comprenden o también es que no les gusta que una nena tan chiquita se cuestione estas cosas, porque nada, así nos quieren a las mujeres, ¿no? Nos quieren calladas, nos quieren ignorantes, nos quieren tontas”, dice, “se sorprenden de ver a una nena chiquita que comprende de consentimiento y que es una niña de la que no van a poder abusar ni tratar de tonta”.

La madre explicó que gran parte del por qué su hija es tan aplicada y lista en el colegio se debe también a que vive en un entorno de adultos, ya que es la única niña en su casa. Sin embargo, sobre temas tan importantes para las niñas, como el feminismo, ha sido la misma madre quien la ha hecho parte del movimiento desde muy pequeña.

“Ella va conmigo a las marchas feministas desde muy chiquita, es por eso mismo es que ella tiene tan naturalizado este tema de no dejar que propasen sus límites y cuidarse así misma”, dice Florencia.

Por su cuenta, la maestra de Agostina quedó más que fascinada con aquella tarea pues, a diferencia de otros compañeros de la pequeña, Agos entendió a la perfección la dinámica sobre dicha clase de Educación Sexual Integral.

“La respuesta que me dio la maestra es que eso era lo que ella estaba esperando que hicieran los chicos y que, lamentablemente, fue la única que se cuestionó esto, el tema del consentimiento en La Bella Durmiente, lo cual me da a pensar que faltan todavía bastantes temas que tenemos que hablarles a nuestros niños”, explicó la orgullosa mamá.

En octubre del 2006 se aprobó Argentina la Ley No. 26150 la Educación Sexual Integral, la cual sería el comienzo de un programa nacional que después formularía los “Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral” en el 2009.

Dicho programa jamás hace alusión a la diversidad sexual o identidad de género, pero sí se convirtió en una base para una educación que articula con base a aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos, así como a promover actitudes responsables ante la sexualidad.

Pese a que esta ley se aprobó hace más de 10 años en el país sudamericano, aún muchas niñas, niños y jóvenes siguen sin tener acceso a conocimientos básicos sobre sus derechos sexuales y términos como “grooming” y “consentimiento” que les serían útiles para reconocer un abuso.

Ya sea por motivos de presupuesto o presiones morales y religiosas, muchas escuelas siguen sin acatar dicha implementación gubernamental a su programa de estudios. En febrero del 2019, el sitio oficial de Amnistía Internacional publicó un reportaje en el que se destapan los baches dentro de la búsqueda por una educación sexual integral libre y gratuita en toda Argentina.

Al igual que algunos movimientos en México, Florencia cuenta que antes de que la clase fuera obligatoria para su hija, mucha gente se pronunció en contra de la asignatura: “se desató mucha polémica, porque mucha gente no está de acuerdo. Se quejan y usan el hashtag ‘con mis niños no se metan’, no quieren los padres que se les de educación sexual a sus hijos pero bueno, es una disposición del gobierno”.

Dichos detractores de aquella ley mencionan no sentirse cómodos con que a sus hijos se les enseñen temas de los cuales “no van a entender” o que incluso podrían pervertirse, sin embargo, es posible que la tarea de Agostina demuestre no solo contrario, sino que quizás el adulto se equivoca en subestimar al menor.

Sin duda, lo más interesante del dibujo en el que La Bella Durmiente reacciona ante un beso sin consentimiento, retrata perfectamente cómo una Educación Sexual Integral para niños puede ser accesible y dirigido a su nivel, pues con un ejercicio que tomó como base algo tan cultural, como las historias de princesas, queda claro que pequeños como Agos pueden no solo entender sobre el tema, sino ejercitar su capacidad de cuestionamiento.