‘No quiero tener hijos’: el caso viral de la mujer que se operó a los 22 años para no ser madre

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La joven argentina tomó la decisión tras cinco años de probar varios métodos anticonceptivos

El caso de Ailín Cubelo Naval, la joven argentina de 22 años que se operó para no ser madre, ha dejado grandes preguntas sobre la maternidad, las realidades corporales de las mujeres en latinoamérica, derechos sexuales y reproductivos pendientes, el empoderamiento y otros sobre la mesa.

¿Qué hizo Ailín que se volvió viral?
Ailín decidió ligarse las trompas de Falopio para no tener hijos. Y en una entrevista para el medio argentino Infobae , la joven habló sobre las dificultades que pasó para lograrlo.

Tras cinco años con pareja estable y distintos tratamientos anticonceptivos como usar condón y tomar pastillas, decidió acudir con su ginecólogo para que le practicara el procedimiento quirúrgico, sin embargo, él se negó por considerar que ella era muy joven y podía arrepentirse.

Ante la negativa, decidió buscar un segundo médico que sí respetó su decisión y le hizo la cirugía. “Hay muchas personas que nunca se cuestionaron el tema de ser o no ser padres, siguieron un caminito: las mujeres se tienen que reproducir para la mayor parte del mundo. O sea, si tienes útero tienes que parir, es tu destino”, contó.

Ailín, quien estudia la carrera de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires (UBA), contó que durante la experiencia de querer hacer posible su deseo sobre su cuerpo, se encontró con muchas circunstancias que se dan por hecho y que por cultura no se cuestionan. Y es que no sólo hubo una negativa insistente de familiares y conocidos, sino del médico, quien antepuso su deseo sobre el de ella en su propio cuerpo.

Al hacerse viral, las cosas no han sido distintas, pues desde el reporte de la noticia hasta los comentarios que se leen al pie de estas han tocado en muchas ocasiones las mismas sentencias: “¡se va a arrepentir!”, “no quiere responsabilidades”, “las mujeres deben ser madres”, etc.

En sus argumentos para no ser madre, la joven argentina ha dejado claro cómo se cuestionó sobre “su deber ser madre”: “¿Traer una persona más a este mundo así como está, a formar parte de esta sociedad, con esta escasez de recursos?, ¿vivir con miedo de que le pase algo si es mujer y con miedo de que haga algo si es varón?, ¿tener un hijo para dejar un legado? ¿qué legado?”, ha cuestionado.

Y eso, llama la atención que en pleno 2020 la maternidad no siempre sea elegida, a pesar de que en la misma Argentina, la ligadura de trompas sea un derecho garantizado por la ley desde el 2006. Más aún, que en términos generales para las mujeres, el derecho a decidir sobre el cuerpo de cada una, ya sea en el terreno del goce sexual y de los derechos reproductivos, sea motivo de debate de perfectos desconocidos.