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Prohibir a las mujeres amamantar en público es discriminación

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Con 461 votos a favor, diputados y diputadas reconocieron el derecho a la lactancia

“Las mujeres no tenemos derecho a darle de comer a nuestros bebés”, así decía entre lágrimas de impotencia Mirna Rosado , una joven mamá que fue sacada del Museo Amparo en Puebla por amamantar a su pequeño. En el video que compartió y se viralizó rápidamente en enero de este año, Rosado narró cómo una de las guardias le pidió que se retirara porque no estaba permitido amamantar ahí.

La lamentable escena fue la segunda en pocos meses en México, pues antes, en noviembre de 2019, otra mujer fue sacada del Museo de Arte Moderno (MAM) en la Ciudad de México por la misma razón, lo que provocó que colectivos de madres lactantes se organizaran para protestar y exigir que no se discrimine a las mujeres que alimentan a sus hijos con leche materna en lugares públicos y se respete el derecho a la alimentación y la lactancia.

Hoy, a casi un año de distancia de aquellos hechos, los representantes de la Cámara de Diputados aprobaron reconocer como un acto de discriminación el prohibir, negar, limitar o restringir el acto de amamantar en espacios públicos. Por lo que se entiende que se reconoce el derecho de las mujeres de amamantar a sus hijos en lugares públicos.

El dictamen fue enviado al Senado para su revisión y respectiva aprobación, y en resumen señala que amamantar en público no solo significa ejercer el derecho a la lactancia y al ejercicio del derecho a la no discriminación, sino también el ejercicio de los derechos humanos a la salud y a la alimentación.

Se sabe que en muchas partes de México (y el mundo) amamantar en público es un tabú no superado que reduce los senos femeninos a un accesorio erótico para algunos hombres o una exhibición de pecado para algunas mujeres. Lamentablemente estos prejuicios impactan de manera sustancial y negativa en la vida de mujeres y niños, y no sólo por la mirada juzgona, sino por sus implicaciones, por ejemplo, que por falta de tiempo y espacios adecuados en el trabajo, la lactancia haya disminuido 7.8% según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018. Además de que se ahorrarían cerca de 2 mil 500 millones de pesos anuales en atención médica pediátrica, pues con la leche materna se previenen enfermedades como la diabetes y la obesidad.