El actor Sebastián Ligarde fue el encargado de interpretar a Guilermo 'Memo' López. 'María la del barrio' en 1996 y 'Salomé' en 2002, son dos de sus proyectos más recordados. El actor también incursionó en el cine con cintas como 'Las nueve caras del miedo' en 1995 y 'Desnudos' en 2004. El actor continua realizando participaciones en la televisión mexicana.

Televisa, Agencia México

Sebastián Ligarde revela que vivió una pesadilla en su infancia: ‘fui denigrado y violado’

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El actor se sinceró sobre los abusos que sufrió cuando estuvo en un internado en Puebla

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Desde hace un par de años, el famoso actor de los 80, Sebastián Ligarde , abrió su corazón con el público y habló sobre su homosexualidad y otros aspectos de su vida, como que sufrió abusos físicos, mentales, emocionales y sexuales.

Más allá de presentarse como víctima, el actor ha mostrado una entereza admirable, pues fuera de compadecerse, ha declarado que mucho de todo eso terrible que vivió, le forjó el carácter y lo impulsó a estudiar actuación, carrera donde encontró un escape.

Ahora, el actor habló para un programa de televisión donde reveló que la etapa más dura de su vida comenzó a los 12 años, cuando fue a parar al internado en el Instituto Mexicano Madero, en Puebla, donde fue víctima de diversos abusos físicos, psicológicos y sexuales.

“Yo fui violado por cuatro muchachos a los 12 años de edad, todavía tengo las cicatrices en las cejas, donde me pegaron la cabeza contra un mueble, donde me agarraron. Cuando se corrió la voz de que había pasado eso, luego en las noches empezaba a haber otros que querían hacer lo mismo. Entonces ya me había convertido yo como en la ‘canasta’ digamos, de estos chamacos de 17 y 18 años”, recordó el actor.

Pero la pesadilla no fue sólo por el abuso de sus compañeros, lo peor vino cuando una autoridad de la escuela también abusó de él.

Me sentí muy denigrado, muy ofendido, muy violado, no nada más violado físicamente, violado a nivel alma. Yo no entendía la agresividad, los golpes, el abuso sexual, viniendo no nada más de alumnos, sino de los que se suponen que cuidaban a los alumnos. La persona encargada de cuidarnos era precisamente una de las personas que abusaba de mí también”, dijo.

Sebastián no dijo nada a sus padres por miedo y vergüenza, pues no sabía cómo reaccionarían. Su silencio duró años. Ahora, años más tarde, él admite que ha llegado a comprender que esa experiencia del internado le dio una gran disciplina, y que en medio de todo lo malo, atesora que ahí, bajo esa circunstancia haya conocido a su primer amor: un muchacho de 17 años que lo protegió de los abusos de los demás.

“Los últimos seis meses que yo estuve en el internado, un muchacho de 17 años, que era el más deportista, el boxeador, el que corría los 100 metros. Yo me enamoré perdidamente de él, me sentí muy protegido por él y en ese momento acabaron los abusos, acabaron los golpes, acabaron muchas cosas, yo me enamoré completamente de este muchacho”, aseguró.

Por desgracia el idilio duró poco, pues seis meses después de que paró la violencia, el héroe tuvo un problema con un maestro y lo expulsaron del internado. Sebastián no soportó más volver a los abusos e hizo lo posible porque lo corrieran de la escuela.