Aún no hay justicia para la saxofonista quemada con ácido ni para su mamá, quien también se quemó

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La madre de María Elena Ríos hizo lo que cualquier mamá haría: abrazar a su hija mientras sufría, pero al hacerlo, ella también se quemó

María Elena Ríos fue atacada en septiembre del 2019 a las afueras de su domicilio en Huajuapan de León, Oaxaca, recibiendo un baño de ácido que la hizo perder un ojo, recibir quemaduras en al menos el 90% de su cuerpo y le robó la movilidad de su cara.

La joven de 26 años, y talentosa promesa de saxofón, actualmente se mantiene escondida de la mira pública, pues su agresor sigue prófugo de la justicia. Él es Juan Antonio Vera Carrizal, un ex diputado local del PRI con el que trabajó y tuvo una relación sentimental.

A medio año desde el ataque de su agresor y todavía sin poder recibir justicia, ya que Vera Carrizal continúa prófugo, en una reciente entrevista con Paola Rojas en Al Aire con Paola, María Elena habló no solo del dolor físico y emocional que actualmente vive, sino también del daño colateral que recibió su madre, cuando al abrazar a su hija terminó también bañada en ácido.

Durante la entrevista, Paola Rojas habló de su desconcierto ante el hecho de que su madre no ha recibido ningún tipo de apoyo, ni atención, ya que “no es considerada víctima”, sin embargo, la presentadora de televisión comentó que, en su opinión, también debería de considerarse como afectada dentro del caso.

“Mi mamá, lamentablemente, no está integrada en la carpeta como víctima directa, que es lo que debería de ser”, respondió María Elena.

Sobre la experiencia de vivir una quemadura de este tipo, Malena, como en conocida la joven músico es conocida en su casa, describió con detalle la clase de dolor tanto ella, como su madre y más víctimas de estos ataques, experimentan durante su rehabilitación.

"Es una cicatrización muy dolorosa porque, de repente, o quizá por culpa del clima, o el estado de ánimo, pero de repente me da mucha comezón, pero es tanta la comezón que me hace llorar. De repente me dan punzones, como si me pellizcaran".

En una extraña unión madre e hija, la saxofonista oxaquense confesó que compartir el dolor con su madre se ha vuelto una experiencia que le rompe el corazón.

“Es algo muy complejo que no logro explicar o está dentro de lo natural que debería de ser, pero lamentablemente, estamos conectadas bajo esta situación tan dolorosa”, dijo.

Mientras que el caso de María Elena Ríos se considera poco común en México, la venta y compra de ácido muriático continúa sin ninguna limitación.

El comercio del ácido, al no estar regulado, se consigue de sin alguna restricción es de fácil acceso por venta y compra de Internet.

En Colombia, el caso de María Ponce de León, cambió la historia en su país y puso un alto a la cobardía de este tipo de ataques.

Para María Ponce, todo comenzó en el 2014, cuando un hombre al que recién conocía, arrojó ácido sulfúrico sobre ella, quien entonces tenía 33 años, quemando su cara, brazos, una pierna y parte de su abdomen.

El 18 de enero del 2016, en Casa de Nariño, Colombia,se promulgó la “Ley Natalia Ponce” contra agresores con ácido.
Dicho proyecto fue aprobado en el Senado a finales del 2015, con el fin de aumentar las penas a quienes lastimen o atenten contra personas usando ácidos o sustancias químicas, así como también con el fin de regular la venta y compra de dichos productos.

Todo esto fue posible gracias a la exposición que el caso de Natalia Ponce, así como el trabajo de ella exigiendo justicia y seguridad para que ninguna otra persona viviera lo que ella pasó.