Entre lágrimas, hija de Niurka confiesa: 'era más feliz cuando estaba gordita'

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Tras su reciente pérdida de peso, Romi Marcos admitió que "ser flaca no te hace feliz", pues sufre una obsesión con las tallas

A principios de 2020, Romi Marcos lucía más feliz y contenta que nunca, luego de compartir los avances en su vientre plano tras perder más de 18 kilos en un régimen alimenticio que la llevó a una vida más fitness.

La joven hija de Niurka llegó a presumir su abdomen, así como a compartir detalles de lo que fue su transformación, luego de visitar una clínica especializada que le ayudó con asistencia tanto nutricional, como física y psicológica.

A más de medio año desde que la cantante y actriz dejó lucir su cambio, hoy Romi Marcos admite que el peso y las tallas, definitivamente no lo son todo.

A través de un video publicado en Live Instagram, el cual tituló como "MI REALIDAD", la hermana mayor de Emilio Osorio reveló sentirse atrapada en una obsesión constante por su peso, admitiendo sentir una presión por llenar una expectativa sobre su apariencia, en lugar de ponerle prioridad a lo que realmente importa: su salud.

"Siento que desde que bajé de peso he estado muy preocupada por llegar a una meta o mantenerme en mi peso", confesó Romi entre lágrimas, revelando que pese a que subió algunos kilos durante la cuarentena, y aunque no tiene problema con cómo se ve y asegura sentirse bien en su cuerpo, para la actriz aún hay "una vocecita" en su cabeza que le exige seguir intentando bajar de peso.

Estas declaraciones, preocuparon a los fans de la hija de Niurka, quienes de inmediato la consolaron y dejaron mensajes de apoyo en busca de que Romina deje atrás estos pensamientos y se enfoque en su salud, tanto física como mental.

"Es muy difícil muchas veces hacer lo correcto, la gente siempre va hablar y te va a criticar. Las expectativas son de ellos no tuyas. Pero la medida de lo que para ti es mejor, es que siempre te debe hacer feliz o dejar un sentimiento de haber hecho lo correcto", le aconsejó entre los comentarios más destacados del video de más de 24 minutos de duración.

Pese a que la joven de 25 años asegura que toda su vida se sintió como una persona a quien no le importaban los comentarios ajenos, desde su pérdida de peso, Romina admite sentir que ahora más que nunca le afectan lo que la gente opine sobre su cuerpo.

Sin duda, la parte más conmovedora y difícil en el relato de Romina, es la parte en la que confiesa que parte de su obsesión por el peso se debe a una presión por tener "la talla correcta" para ser tomada en serio en la actuación.

Finalmente, la actriz agradeció el apoyo de sus seguidores, y prometió mantenerse enfocada en su salud mental, amor propio y bienestar físico.

"Estar flaco no te hace feliz; tener un buen cuerpo no te soluciona la vida, al contrario, a mí me trajo más estrés", dijo.