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¿Problemas de dinero? Luis Miguel vende su yate

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El cantante vendió su lujosa embarcación de 26 metros en 2 millones 695 mil dólares

No sabemos si le llegó la crisis de los siete con este amor, pero lo cierto es que Luis Miguel vendió el yate con el que ya llevaba siete años. La embarcación que tenía estacionada en Miami y tenía por nombre SKY, se vendió por 2 millones 695 mil dólares.

Y vaya que pasó muchas cosas con él, pues hace cuatro años el gobierno se lo confiscó por no pagar impuestos de renta de la Marina, así que tuvo que ir a pagar una fianza de mantenimiento e impuestos de 122 mil dólares para poder sacarlo.

Con tanto cariño de por medio con ese barco, no sorprende que este haya sido el compañero de muchas aventuras, incluyendo el inicio de la pandemia por covid-19 cuando el yate sirvió como refugio para él y su hermano Alejandro, y claro, ahí fue donde Luismi celebró sus 50 años el pasado 19 de abril.

El yate de 26 metros era una embarcación de lujo marca Azimut 84 Flybridge, modelo 2013. Y entre las atracciones que se sabe posee el yate está un bar privado, un jacuzzi en la terraza con dos bases para alojar a ocho personas en un sofá de descanso con forma de media luna, televisión y teléfono satelital, un salón principal, camastros y asientos con luz halógena, ventanas de vidrio templado con visibilidad de dentro hacia afuera y, por supuesto, una plataforma hidráulica de cuatro metros para permitir que El Sol baje a nadar en medio del océano sin complicaciones.

Se sabe que SKY tiene terminaciones de lujo con materiales como madera de eucalipto y mármol, sobre todo en la parte de la ducha externa en forma de lluvia que además cuenta con dos lavabos de madera laqueada.

Se sabe que Micky quiere comprar otro yate modelo 2019 de la misma marca, pero este sería de 27 metros de largo y que está a la venta por poco más de 6 millones de dólares. Y lo que tiene este nuevo modelo, además de todo el lujo, es un sofisticado equipo de audio y video de seguridad con cámaras infrarrojas.

Así que no, no se ve que Luismi esté vendiendo sus propiedades (y haciendo comerciales de comida) por deudas, sino por hacer crecer el lujo. ¡¿Cómo diceee?!