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En este punto no hubiera regresado a mariana. De las cuatro veces que he estado en la casa de los famosos, en esta ocasión es la que ha visto, mira, casi, casi, casi, es la más aburrida.
¿es tan de flojera o no? O sea, tú que estuviste allá adentro y también ahora lo ves desde otro lado.
Creo que estamos demasiado cuidados. Está arantza ruiz con nosotros.
¿cómo estás? Vea nada más.
Oye, estás más bonita que en la tele. ¿sabes qué pasa?
Que nunca me arreglaba. Yo vivía muy feliz en mi pijama.
Siéntate, bienvenida. Me dijo, ¿por qué tanta ropa bonita que te mandamos?
¿por qué estás vestida como adam sandler todo el día? Y yo, bueno, pues así soy, ¿qué le vamos a hacer?
Es que luego ya se sienten como que de veras estoy en mi casa, pues andas en fachitas. Te arreglas para la gala y ya está, pero todo el día eras como...
Vi un video de que se está despertando así, que está fede allá en la esquina. Y estábamos como lavando los dientes.
Y yo, este sí es muy divertido. Eso es gracioso, porque andan todos así y como que sintieran que solo los vemos en la gala.
Y en la gala, divinas, pero pues sí, las vemos todo el día. Sí, ya me vieron en mis greñas.
Cuéntanos cómo te sientes de haber entrado, la verdad. Porque, no, no, ¿cómo te sientes de haber estado ahí?
Muy contenta. Obviamente cuando vas a entrar está esta cosa, como de cuida.
Todos sabemos que el formato es muy violento cuando sales. Sí.
Que el nivel de hate es durísimo, pero el nivel de amor también. Entonces, al final me concentré en lo bueno.
Esa era la razón por la cual yo quería entrar, porque además es un experimento social muy loco, experiencias de una vez en la vida. La verdad es que a pesar de que hubieron sus momentos duros, no me arrepiento en absoluto.
¿cómo qué momentos duros? Pues obviamente sales y después de una desconexión de tanto tiempo sin teléfono, porque incluso en el hotel te quitan el celular antes, como saber qué está opinando de ti la gente, qué pasó, qué no.
Y digo, en mi caso, era una situación súper dividida, pero los que me entendieron, me entendieron bien. Entonces me voy a quedar con ellos.
Me quedo con el timaranza. Claro.
Porque fíjate, cuando vino marianita aquí, yo le pregunté, ¿volverías a entrar? Y ella dijo, sí, claro que sí.
A lo mejor tú tuviste la culpa de ese movimiento. Y entró.
Y entró. A ver, regresó.
A ver, a lo mejor de ahí lo sacaron y ahí la huyó. Muy bien.
Oye, pues, aviéntales otra idea hoy para ver si te hacen caso. Yo feliz, me la estaba pasando muy bien ahí adentro.
Digo, hay mucho que hacer aquí afuera, pero está rico la desconexión del mundo. Sí.
Y ahí está un poquito de cómo entraste. Ay, qué galáctica y bonita, oye.
Qué galáctica estabas. Oye, que además, algo que fue súper polémico, porque no se había visto, era eso, que a los diez minutos de estar adentro te digan, nomina a alguien.
Y nominé a alguien que mi equipo me había dicho como de, güey, no te metas con estas personas entrando. Porque es fuerte.
Porque son fuertes, porque fandom. Y yo sin miedo al éxito.
Yo dije que yo iba a ser real. Como que inmunda.
Órale, a la placa. Sí, eso estuvo muy bueno.
Eso me encantó. Oye, no sé si viste los regaños de galilea.
Galilea le dice, a ver, con permiso, jefa, ¿cómo le dices? Sí, con permiso, jefa.
Y le dice, a ver, esta es una cosa mía, ¿no? Porque de las cuatro veces que he estado en la casa de los famosos, en esta ocasión es la que ha visto, mira, casi, casi, casi, es la más aburrida.
Sí, se los dejó como bajita la mano, ajá, sí, sí. Mira, y luego, estaba diciendo después galilea acá con estos tres, ya sabes, con el borrego, con cintia, guapísima, ¿no?
Guapísima, que se veía cintia, y el otro que andaba vestido de, de invierno, este, y, y, y... El diablo, ¿eh?
Uy. El diablo.
No sabes bien. No sabes bien.
Y entonces... Yo creo que él a la casa.
Yo creo que él es un buen elemento para meter ahorita. Pepilla adentro.
Pepilla adentro. Pepilla adentro.
No, cállense, capaz, déjenme meter. Que te toman la palabra, claro.
Pero, entonces, está bien. Está diciendo ella de, de que les dijo esto y lo otro, y en eso se ven ellos.
No, no, no, pues que estaban en un velorio. Las caras de todos así, mira.
Sí, es cierto. No sé qué...
Ay, hombre. Unos hasta bostezaban.
Creo que brianda y luis. Unos, muchos.
Sí, oye. Es que cuando estamos adentro, si ven el 24-7, a nosotros nos sientan en el sillón como una hora antes de que empiece la gala.
Ok. Entonces, llega un momento en el que sí te vuelves un mueble.
Es más, como que la posición de yair siempre es esta. Así.
Sí. Siempre, o sea, por favor, comparen, siempre está así en el sillón, en la esquina.
Y llega un momento en el que no sabes lo que está pasando. Ahorita que estoy afuera, noto que obviamente estamos en la pantalla detrás todo el tiempo en la gala, pero cuando estás ahí, tú piensas que solo existes cuando galilea te habla.
Claro. Está como así.
Gali. Sí, claro.
Ajá, me explicó. Se nota mucho.
Claro. El otro día, vi a alguien que se estaba así como de que sacando la mugre de las uñas de los pies, y yo, ¡no!
¡no, no, no! Entonces, ya entendí el ojitos abiertos, sentados bonitos, viendo al frente, échenos la mano.
¿y si crees que es tan de flojera o no? O sea, tú que estuviste ya adentro y también ahora lo ves desde otro lado.
Creo que estamos demasiado cuidados, pero también, si no se suben todos al tren, pasa lo que pasó conmigo. El primer conflicto, que grande o pequeño, era un conflicto, ya era como de, no, es que esto...
Claro. Es lo único que pasó en toda la semana.
Entonces, o se suben al tren todos, y empiezan a competir, y agarran bandos, y ¿qué onda? Tú contra mí, tú contra mí, o la persona que se sube, se va a terminar viendo fatal.
Sí, si vas tú solito, eres como el malo de la casa, ¿no? Exactamente.
Pero, a ver, dime una cosa. Si tú fueras la jefa...
Venga. Háganse cuenta, la jefa, ¿a quién nunca hubieras invitado?
Ay, me encanta esa pregunta, petito. ¡eso!
¡ole, bravo! ¿a quién?
Yo ya tengo uno. No, a ver, empieza tú, porque la verdad me está, vea, estoy igualita que adentro de la casa, vea, echando la bolita, güey.
Bueno, tengo dos, brianda y o luis chapar, no entiendo a luis, no entiendo, no entiendo a ninguno de los dos, escojan al que quieran. ¿por?
Yo tengo cinco. Ellos son mi team.
Échalos, pepillo, para que... Échalos, a ver, a ver.
Vamos a ponerle la camita. No, yo tengo cinco, pero no voy a decir.
¡ay! ¡ay!
¡ay! ¡ay!
¡dilo, míralo! ¡dilo!
No, ya, dilos. Dos.
Por lo menos. No, porque aún no son amigos.
Ay, pero se van a tardar mucho en saber. Dilo, dilo, dilo.
Pero yo fui el que hizo la pregunta. Ajá, y contéstala.
No, ¿tú? No, no, no.
A quién no... Sí, no hombre.
No hombre. Que no diga.
Yo creo que más bien, en este punto, no hubiera regresado a mariana, porque, porque tenía todo. A ver, por ejemplo...
La información que traía de afuera pudiera realizar una gran estrategia y se me quedó tibia. Entonces, más bien, sí todos, pero hubiera regresado a alguien diferente.
¿qué le han dicho? Quédate tibia.
No, nadie te dice nada, ¿eh? Eso sí es un...
Pero podía haber sido más mal hora. O sea, imagínate que fuera medio macabra y decirle a alguien, tú eres el más fuerte, al más tonto.
O que no fuera cierto. Claro, que inventara.
Que inventara cosas. O que le dijera algo a ti, nadie te quiere.
O yo le decía, ¿sabes qué? Esta ni te quiere.
Nadie te quiere. Y yo vi afuera que ella hablaba horrible de ti y sabes que tú vas a ganar al más tonto.
Dile, tú vas a ganar para que se sienta. Tenía de dónde, tenía estrategia.
Y en el cine el otro día que se peleara con aldo, que se defendiera. Entonces, como que sí, me está faltando.
Es verdad, sí, estoy de acuerdo. Oye, que aparte me encanta porque tú al día siguiente de que habías entrado, creo que fue cuando bailaste con unas orejitas.
Sí. Y todos te veían como diciendo, llora.
Y está loca. Y tú estabas feliz.
Y dije, pues es que de eso se trata. Ahí está.
Con tus orejas. Es que el moisés me dice de que, oye, ¿cómo fue tu baile de entrada?
Porque todos hicimos cosas diferentes cuando entramos. Y le digo, güey, ¿sabes qué pasó?
Que no escuchamos la música. Entre los aplausos, los gritos, tacatá.
Entonces, nos quedamos los bailarines, o sea, las bailarinas y yo así. Y hasta que alguien reaccionó, como que agarró el tiempo de donde estábamos.
Corrimos, terminamos. Pero ya no lo pude hacer.
Y me dice, pues hazlo aquí. Y a mí no me tienes que decir dos veces que baile, ¿ya viste?
Claro. Y yo, mira, era ta, ta, ta, ta, ta.
Entonces, yo era la más feliz del mundo en terian. ¿y ahora qué vas a hacer?
¿en la vida? Pues mira, por lo pronto terminar esta semana.
Pero estamos en tierra de amor y coraje, que es la novela del güero castro, que acaba de estrenar en vix. Y es mi primera villana, que además si la ven van a encontrar ahí unas cosas sospechosas.
Voy a dejar eso ahí, como que hagan sus conjeturas ustedes solos. Me refiero.
¿qué pasó con flor, casa de los famosos? Ahí.
Dense chance de ver la telenovela. Bueno, ahora que lo mencionas, yo tampoco hubiera invitado a flor.
O sea, no había necesidad. Tiene un fandom bastante, bastante fuerte, ¿eh?
Pues vamos a decir salud por ti. Ay, no sé, no sé, no quiero.
Que te vaya muy bien. Gracias.
La verdad, en lo que hayas decidido hacer, sigue bailando. Estoy haciendo música.
Ahí está mi sencillo egoísta disponible. Y la siguiente canción se llama café por la mañana, que justo la escribí hace varios años, pero decidí dedicársela a todos los que traen el shippe de aranza, porque si bien sabemos que nosotros, o sea, yo lo salí y dije, ay, qué bonitos están estos dos, o sea, creo que se vivió muy diferente afuera de adentro.
Pero si algo nos gustaba a ese equipo de luis, chaparro, fede, a mí era tomar café, así que decidí regalarles esa canción y es para los que shippearon ese show. Muy bien.
Muy bien. Muy bien.
Y los que no conocían a aranza quizá por edad o porque andaban en otro medio, es una gran actriz. Gracias.
Desde, bueno, pues no sé si chiquita, mediana, pero... Empecé a los cuatro.
Pepillo, es una gran actriz. O sea, de ver a los que no la conozcan y que apenas dijeron, ay, mira esta chava, qué padre, ah, pues váyanse a ver las cosas que he hecho como actriz, que es buenísima.
Ay, muchísimas gracias.