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Eduardo Santamarina se sincera sobre su rehabilitación por adicciones: 'salvó mi vida'

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En Miembros al aire, el actor relató los duros momentos que vivió por la enfermedad de su padre y, la manera en la que logró salir de las adicciones.

Uno de los actores más queridos por el público mexicano es sin duda, Eduardo Santamarina . En el pasado, el protagonista de telenovelas vivía el éxito en su carrera profesional, pero en el ámbito personal estaba sufriendo a causa de las adicciones.

En el reciente episodio de Miembros al Aire , el actor abrió su corazón y relató cómo fue que logró salir adelante de esa situación y qué fue lo que le hizo cambiar ese estilo de vida que llevaba.

“El proceso de aceptación cuesta, es difícil porque fueron tantos años de consumo que de repente llegar y decir ‘soy esto, hice esto’ híjole, te defiendes como gato boca arriba, cuando ya tocas fondos muy fuertes que en mi caso, uno de los fondos más fuertes fue cuando yo ya me escondía en los hoteles con prostitutas porque yo lo quería era hablar, platicar, estar con alguien, ser escuchado y entonces, ese fue uno de los fondos más difíciles y ahí fue donde dije ‘¿sabes qué?, yo no quiero esto para mí’”, dijo Eduardo.

Otro motivo para salir de las adicciones fue el imaginar su muerte y el dolor tan grande que les haría pasar a sus seres queridos, pues él reconoce que en esos momentos él sabía que no merecía una muerte así.

“Pasaba por la mente, por ejemplo, sí moría de alguna sobredosis, la noticia. Recreaba yo la imagen en mi mente y veía la cara de mi madre cuando le dijeran ‘bueno, Doña Mary, para informarle que acaba de fallecer (Eduardo)’ y pues la pregunta obligada es: ‘¿de qué murió, no?’, la haríamos todos, ‘de una sobredosis señora’. El dolor tan fuerte que le iba yo a causar obviamente a mi madre, a mis hermanos, a mis seres queridos, yo decía no se lo merecen ellos y no me lo merezco yo, acabar mi vida de esa manera”, relató el conductor de Miembros al Aire .

Ante la historia que creó en su mente, deseó que eso nunca sucediera y decidió terminar con ese vicio que sabía que tendría un desenlace fatal si seguía igual.

“Fue ahí cuando ya decidí entrar a una clínica de adicciones, ya después empece a ir a los grupos de doble A y fue lo que salvó mi vida, literalmente te lo digo, salvó mi vida”, asegura el esposo de Mayrín Villanueva .

En la entrevista que le realizaron sus compañeros del programa, recordó cómo fue la muerte de su padre de cirrosis hepática, un golpe muy duro, el cual con terapia ha podido ir superando.

“Estaba yo en Puebla grabando una telenovela Yo amo a Juan Querendón (2007), él ya estaba internado era uno de tantos internamientos, ya estaba muy enfermo, cirrosis hepática, entonces entraba al hospital ‘ay tu papá ya se puso mal', córrele al hospital, salía, lo estabilizaban, pasaba uno o dos, tres meses sin tomar, alcohólico él. Otra vez vuelve él a recaer, otra vez se empieza a poner mal, en fin, era un viacrucis”, contó Santamarina.

Ante la situación que vivía su padre, él viajó a su ciudad natal, Veracruz para estar con su familia y poder despedirse de él.

“Estoy ahí con mi familia, lo enterramos pero esto ya lo he trabajado mucho en terapia… había mucho dolor, mucho resentimiento, odio, coraje, rabia por la forma en que él decidió morir pero por otro lado, también había esta parte de ‘ay ya, al fin ya, descansó y también descansamos nosotros como familia porque es muy desgastante’", mencionó, “en su velorio yo no emití ni una sola lágrima, no lloré porque lo que invadía mi mente es ‘ya descansó’ porque ya él no se la estaba pasando nada bien, mi madre ya descansó, mis hermanos, yo también pero por un lado eso y por otro lado un profundo dolor y tristeza.

Para él, sus hijos son lo más importante, su motivación día a día para ser un buen ejemplo para ellos, por lo que describe a Roberto, Eduardo y a Julia como “Lo mejor de Eduardo Santamarina”.

“El tener un hijo es como un brazo, es como una extensión de ti, entonces verlos nacer esa parte me llena de mucho orgullo, pero también de repente de mucha inseguridad, de mucho miedo ¿qué voy a hacer? sobre todo cuando eres primerizo en mi caso era huevo de doble yema, partida doble, fueron cuates Eduardo y Roberto, entonces si era así como que todo nuevo para mí porque por mas que libros que lees en ese momento nadie te enseña a ser padre mas que tus propios hijos y son un trabajo que se va haciendo día a día de la mano”, recordó.

Tras pasar duros momentos por las adicciones, él asegura que ahora disfruta mucho de estar en su hogar en compañía de sus retoños, aunque admite que el azúcar se podría considerar uno de sus vicios.

“Me considero un hombre de casa, la verdad es que yo ya me reventé tanto que muchos años para acá te podría decir que unos 15 o más me gusta mucho estar en casa”, mencionó, “me considero un adicto al azúcar, si no entra azúcar a mi cuerpo me pongo incluso de malas, me cambia mi carácter, entonces esa parte sobre todo a media tarde es cuando más me entra el ‘rush’ de querer algo dulce ahí es donde hay días que lo libró y hay días que no, que tiró la toalla, esa parte si es una lucha constante entre el azúcar y yo".