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Es que, es que como somos chavas, pasito, y hace rato hiciste así, entonces, tengo mis dudas de si estamos siendo chavas o ya tan chavas rucas. Así, también.
Esto sí yo nunca le he aplicado, ¿eh? Solo una, puede ser.
Yo me acuerdo perfecto de jackie bracamonte, que siempre decía, es que no puedo evitar hacer así, y cada que hago me detengo, pero no lo puedo evitar. Ya sé, pero también no lo eviten, sean quien son.
Ya, y también ya cuando tienes una edad, hasta gusto da. Ya voy a aplaudir en las canciones, porque ya me toca.
Hombrito, hombrito. Ya tengo ganas de decir.
¿de qué puso esa regla terrible de no poder aplaudir en las canciones? No, es que sí se ve, es que sí se ve, o sea, como que cuando sí se ve el acta de nacimiento.
¿pero nosotros qué hacen? O sea, los jóvenes qué hacen.
Te voy a decir, siento que hacen como más así. Los jóvenes hacen sick seven.
No, pero en la música. Hacen como así, ¿no?
Bueno, ahora hacen así. Hacen un perreo bastante complicado.
Mitch, gracias por venir a perrear de nuevo a netas divinas. Oigan, las amo.
Tienes todo un sillón para ti, a ver. Acuéstate si quieres.
Hoy será de quinceañeras. Ay, muy bien.
Ahora. Como siempre termino siendo talía en todos mis días.
No, muchas gracias, mitch. No vean cómo me paro, pónganlas a ellas, son preciosas.
¿sabes quién? Es muy preciosa.
Sí sé. Ya sé, nuestra invitada de hoy está muy emocionante.
Y nuestro tema de hoy, a ver, las mujeres de tu pareja. ¿qué significa eso para ti, sofía?
O sea, porque la mujer de tu pareja eres tú, pero también tu pareja conlleva a muchas mujeres. O sea, yo no voy a ser muy popular en este programa.
Ok. Para variar, ¿no?
Va a haber gente que se va a enojar. Mientras seas popular en redes.
Por eso. En redes me van a tirar para variar, pero, o sea, yo, yo en realidad, como yo no soy celosa.
Ajá. Para mí es un tema que es como, obviamente va a haber más mujeres y hombres y todos dentro de la relación, o sea, dentro de la persona que es tu pareja.
Pues sí, claro. O sea, es obvio, pero ¿por qué?
Pero no eres celosa. Es que a ver, yo también pensé que yo no era celosa hasta el punto en que me tuve que poner celosa.
Pero eso ya no es un celos. Entonces, ¿qué es?
Falta de respeto. O sea, cuando ya es como, no es que estoy siendo celosa, es que estoy poniendo, me estoy poniendo límite y me estoy dando mi lugar.
Ajá. Porque celosa siento que es la que, ¿por qué te está hablando ella?
¿ella de quién es? Ajá.
O porque. Ah, no, eso sí nunca.
Celosa, ese tipo de celos. Eso sí nunca.
Para mí celos sí es inseguridad. Sí.
Y yo creo que lo más importante en un tema así o en una pareja es comunicación. Si tú sientes que no te está diciendo todo.
Ajá. Es cuando empiezas a decir como.
Qué raro, ¿por qué no me está diciendo? O sea, ¿por qué se está portando tan raro con esto?
O sea, como, no, fui con una amiga. Ok.
¿de qué? ¿qué tan amiga?
Pero, ¿sabes a quién le vamos a preguntar? A ver, vamos a ver.
Ya sé. A mar contreras que está con nosotros.
Oye, neta, no sé por qué. A ver, me hubieran dicho y no vengo a este programa.
No, ya sé. Es justo lo que estoy pensando.
Otra vez, mich. Qué preciosa.
Mar, que tú nos vas a dar una carnita así de qué platicar. Primero, ¿cómo estás?
Ay, pues, muy contenta de estar aquí por primera vez, neta. Ya, sí.
Qué felicidad. Feliz, feliz.
No sé si me estás cayendo también con ese cuerpazo. Bueno, no sé si me caen bien.
No, sí, claro. Pero tú muy bien.
Se hace lo que se puede. A ver, las mujeres de tu pareja, porque las mujeres de tu pareja son tu suegra, puede ser hasta tu hija, siempre puede tener una mejor amiga, la muy guapa.
La muy guapa. La muy guapa de la oficina, las del gimnasio.
O la amiga muy guapa también. La blusa que hiciste.
Muy guapa de la oficina. De la oficina.
De la oficina. Y, a ver, las de las redes sociales.
O sea. O que tenga un perfil falso y a partir de eso conozco a otras mujeres.
No, no, no. Oye, ¿tú ya?
No, pero eso ya. Muy elaborado.
Sí, estuvo muy, o sea, ¿te pasó? No, no había instagram ni eso cuando, antes de casarme.
¿cuántos años tienes tú de casarme? Ay, tengo, voy a cumplir 17.
¡guau! Y 20 con mi esposo.
¡qué padre! ¿quiénes son las mujeres de su vida?
O sea, ¿tiene una mejor amiga? ¿tiene, digamos, una mujer?
¿quiénes son las mujeres muy presentes en su vida aparte de ti? Es una, viene de una familia de tres hijos, entonces la única mujer de su vida aparte de su mamá, en este caso, soy yo.
O sea, no hay hermanas. No, no, amigas.
Amigas, en realidad, yo creo que tiene mucho que ver con, no sé si con la cultura y todo esto, él creció una escuela de puros hombres, ¿sabes? También algo que se usaba mucho en ese tiempo, entonces tiene la mayoría hombres, amigos hombres, o esposas de los amigos, ¿sabes?
Pero convivimos mucho en parejas, o sea, tenemos 17 años en los que en realidad convivimos mucho entre parejas. Ok.
Entonces, no, no estamos. Muy, no sé, acostumbrados o educados de tener un amigo del otro sexo, o una amiga del otro sexo, ¿sabes?
No sé si me explico. O sea, ¿tú no tienes amigos, amigos tampoco?
Tengo muchos amigos de la comunidad. Ajá.
Pero porque genuinamente se ha dado también. Pero eso es digamos que no son.
En lo que me dedico, el teatro, ¿sabes? O sea, el medio en el que estoy inmersa, así se ha dado.
Pero eso no hay celos con los amigos de la comunidad. No, o sea, no hay celos si alguien no te puede querer coger, ¿no?
Básicamente. Básicamente.
Pues sí, pues es que, pues sí y no, porque por ejemplo con las mamás, creo, o con las suegras, no es una cosa sexual, tiene que ver con una cosa de atención, de, de, de prioridades y eso. O sí, muy edipo.
O pues sí, muy edipo también ya tendríamos que rebuscarle bastante. O sea, yo siento que cuando hay problema con la suegra, con el hijo, es muy, hay freud.
Yo me llevo regreso a mi suegra. Claro, porque además es como.
Que no, que no te diga ella, lo que yo diga, no lo que diga ella. Pero también uno tiene que entender.
Es muy de pareja. Es que creo que ahí está el truco de todo, uno tiene que entender y básicamente el sentido común ni es tan común como creemos, la neta.
O sea, el sentido común es bastante de vez en cuando. Pero a ver, ¿qué pasa?
Ok, también dices, la mujer es de mi pareja, en tu caso. Mi mujer es la pareja.
Pero, ¿qué hay con las mujeres de la pareja? En la vida de tu mujer, o de otras mujeres de tu pasado.
O sea, ¿tú tienes más mujeres en tu vida? Pues sí, más o menos.
¿o te llevas más con hombres? Me llevo más con hombres, la verdad.
Pero creo que sí tiene que ver, o sea, creo que hay muchas cosas. De uno, sí es la comunicación y creo que también tiene que ver con las inseguridades.
Porque de pronto estás viendo una cosa que no está pasando porque tú estás regular dentro de ti. Claro.
O sea, a lo mejor ni está tan guapa la de la oficina y tú dices, claro, es que como yo soy poca cosa, y eso entonces empieza a hacer que haya callitos por ahí. O con las mamás es como de, no, es que me tienes que hacer caso a mí.
Como que tu mamá, tu mamá ya te dejó de criar a los años que quiera, no lo sé, ¿no? En mi caso, pues nunca, o sea, sí me ha tocado, me ha tocado suegras que me, ay, mi ch...
Ay, mi ch... Qué chista, ay, mi ch...
¿sabes? O sea, cuando era yo muy chiquilla, la primera suegra que tuve, mi novia era de los más chicos, entonces como que las, las, las novias grandes eran maestras, sobre todo maestras, ¿sabes?
Eran como maestras, licenciadas, y yo estaba en la universidad y era como, o sea, a mí el día del niño me tocaba regalito con los nietos. No, ya, no, a ese grado.
Yo siento que era como, ay, qué linda, pero también se me tenía en ahorita, ¿qué opina? Nos reímos todas.
Porque sí, no era... Porque sí, no era...
Era como, siempre como, ah... ¿te minimizaban de cierta manera, o...?
Sí, y también como mi forma de ser es más, o sea, yo no soy esa, señora, ¿cómo está? Buenas tardes.
O sea, yo cotorreo bastante. Sí, queda bien, pues.
Y siento que también es una cosa, o sea, yo siento que eso, eso trato, o sea, yo soy así, pero siento que es una ventaja con los papás de mis parejas. Ajá.
Porque es como de, ay, qué chistosa ella está haciendo, no amables recatadas, sino está haciendo ella. A mí me parece un punto a favor.
Es... ¡ay!
¡ay! Hola, queridas netas, bienvenida a mar.
¿listas para las netas íntimas de las mujeres de su pareja? Ay, eso es peligroso.
Michelle, ¿has tenido que pedirle a una pareja que pusiera límites con alguna mujer de su entorno? Y cuéntanos qué pasó.
Este, fíjate que sí. Cuéntanos.
Porque había una vez, en un país muy lejano, una mejor amiga que... No me cabía duda que era mejor amiga porque, porque, pues, sí estaba ahí para todo lo que se necesitase, pero también era una mejor amiga que hace muchos años se había, había sido más que una amistad, nunca habían sido una pareja, pero sí había habido ciertos encuentros íntimos.
Entonces, pues, entre que mis inseguridades decían... Este es un truco.
Y entre que también había cosas que en realidad... Sí veía, por ejemplo, voy a inventar, era el día del cumpleaños y estábamos toda la familia reunidas y no había llegado esta amiga y había un dejo de tristeza que yo decía, pero sí podemos partir el pastel ya mientras, ¿no?
No, había que esperar casi. Entonces, creo que a lo mejor nunca supe poner como un límite, pero sí era una conversación constante porque yo decía, este, a mí se me hace que no.
O sea, o sea, como que... Lo que yo buscaba era que me dijera, pues, sí, la neta, esto está complicado, pero aquí estoy, ¿no?
Y creo que la respuesta siempre fue, no, no, no, no, no, a ver, ella ya venía en el paquete, no, no, no, no, pues, es que ya me conocías desde antes. No, y entonces como que nunca hubo algo que me diera colchoncito de seguridad.
Siempre había una justificación mucho más allá que un, sí, la neta, tuvimos nuestros que veres, pero no está pasando nada porque hoy estoy completamente segura de estar aquí contigo. Aunque me lo tengas que repetir diecisiete veces, y a lo mejor yo trabajaré en terapia para que sean quince las que me lo repita, sino diecisiete, pero sí, sí era un, sí era una veces no duermo mío, la verdad.
Oye, pero a ver, o sea, eso es de una pareja anterior. Sí, sí.
Y luego, ¿te diste cuenta que sí había algo, que tu intuición sí estaba correcta? O sea, mi intuición es, pues, nunca supe, pero, o sea, yo sabía que había...
O sea, es como que después de que te fuiste pasó algo. Entre ellas.
Pues es que ya no supe después, pero se me hace que quién sabe. O sea, yo, pues sí, como que ya después ya no indagas.
Ah, ok. ¿no?
O sea, como que sí. Pero ya no es como que luego te las encontraste en un restaurante a besos.
No. Ok.
No, pero después me enteré que se dio de besos con otra que sí decía yo, sí te gusta y decía que no. Pero eso ya me enteré muchos años después, que después, pero con ella específicamente no, pero sí sé que es una persona que va a aislar todo el tiempo en su vida.
Ok. O sea, que no hay manera de hacer, o sea, voy a decir esto, espero que, digo, era mi dolor en ese momento, pero yo decía, dios, solo te pido, consíguele un trabajo en tailandia donde no haya señal y se vaya así de nómada por el mundo sin celular.
¿y la otra tenía pareja o no? Sí, pero siempre con problemas, sí, pero ir y venir, sí, pero no.
Bueno. Sí, entonces, raro, raro.
Sí. Sufía, ¿qué incomoda más y por qué?
¿una suegra que opina de todo, una mejor amiga demasiado cercana o una ex que sigue presente? Pues yo creo que la ex, ¿no?
¿incomoda más? Sí.
Bueno, no sé, porque también luego las suegras que opinan de todo. Pero, pues la suegra mínimo lo parió o la parió, pero la ex, ¿qué hace ahí?
O sea, la suegra tiene por qué estar ahí porque es su mamá, pero la ex. Buen punto.
¿y a ti? Sí.
¿te incomoda alguna? No.
O sea, nunca, o sea, no te ha pasado. ¿sientes?
No, algo. ¿estás viva?
¿eres ya? No, nunca me ha incomodado, la verdad.
Nunca he estado en una posición donde haya una suegra, una ex o un... ¿nunca has estado en una posición incómoda?
Ya haces yoga, ¿no? Sí, yo no hago yoga.
Qué curioso. De hecho, no hago yoga porque no me gusta la posición incómoda.
Ah, por eso, no te gusta la posición incómoda. Sí, perdón, ángela, no les di, no les di nada con qué trabajar.
Disculpa. Mar.
Sí. ¿alguna vez sentiste celos y armaste un pancho horrible de una mujer que después resultó ser completamente inofensiva?
¿completamente qué? Inofensiva.
¿inofensiva? No.
Tampoco. La verdad es que...
Ay. Una gente trabajada.
Soy resegura. O sea, no, ay, yo tampoco estoy dando nada material.
Está bien, no tenemos que ser dramáticas. Perdón, jefa.
No más que tu vestuario. Oye, pero, pero yo, a mí muy chiquita me pasó.
¿qué? ¿qué?
¿qué? O sea, ¿estás seguro?
Y luego ya después ya éramos más amigas ella y yo, y era gay ella, y amada, que era todo mal. Y además era una locura mía.
Oye, se vale, se vale que de niña agarré, hacía greñazos a unos. Ah, claro, que se vale.
Porque me gustaba, o sea, literal, en la graduación, el vals, ya sabes, la ruedita, tararara, y girabas, ¿no? En el kinder.
Y yo, a mí no me tocó ese vals. Era el chavito que me gustaba, y yo dije, me tocaba bailar con él.
Y llegabas, y te, y te, o sea, ese era el lugar donde yo tenía que bailar con él, ¿no? Entonces de pronto, tararara, y ya nos siguen dando vueltas, y yo, ¿el chavito ahí?
No, pero yo voy ahí. Claro.
O sea, me tocaba bailar con él. Pues, ¿qué tal que la otra en celosa llega, la agarra de las greñas, y se pone a bailar?
Todo el teatro, ja, ja, ja, ja, ja, ja, y de pronto tengo una foto, yo con la miss, y la chavita atrás llorando, así de. Ay, qué padre.
Qué bueno que no había redes sociales, porque hubiera sido muy viral. Exacto.
Se hubiera apunado. Búscala, y no las mandas.
Mar, soy ángela, no la jefa, mar. Ya sé, es que me sentí, no sé por qué.
Ya no estás en la casa de los famosos. Te dio, te dio, te dio, te dio estrés postraumático.
Tienes una voz tan sexy. Oye, pero contestaste muy bien, para escuchar una voz del más, oye, hubieras hecho así ya después del estrés postraumático.
Sí, ¿verdad? Dani.
Ándeme. ¿alguna vez otra mujer te hizo sentir que competía contigo por alguna atención, y no era realidad, o estaba en tu cabeza?
O sea, la novia de un amigo muy cercano, que yo sentía todo el tiempo que estaba compitiendo conmigo, y yo decía, pero si no hay, no hay, no hay competencia, no hay premio, ¿sí me entiendes? No hay, yo sí me sentía muy segura en esa relación, sabiendo que era su amiga, y que no tenía ni tantita intención de ir más allá, pero todo el tiempo sentía como, como si estaba tratando de, de ganar lugar, y, y al final, ¿qué crees?
En la competencia. En la competencia, perdí, o sea, porque, porque, porque perdí a mi amigo, o sea, perdí a mi amigo, y perdí la relación que teníamos, y al final, yo siento que no era una competencia, pero pues, perdí.
Te viste luchar, ah, no es cierto. No, cero debí luchar, mi, ¿sí me entiendes?
Porque al final, siento que, no sé si fue también él que no supo poner un límite y decir, ¿qué crees? Aquí no hay peligro.
Ajá. O, o, o tal vez yo de, de no saber detallar.
De demostrar que aquí no había peligro, pero no siento que tenía que hacer nada especial. Es que es comunicación, es comunicación.
Sí, pero, ¿estás segura que para él solamente eras una amiga? Yo pienso que sí.
Te atoraste poquito en la respuesta. Es que nunca lo había pensado así, ma.
Porque, porque igual ella vio algo, ella vio algo, no de ti, ¿sabes? Igual y del otro lado es, no, esto no tiene que ver con una amistad, nada más, ¿no?
O sea, no sé, porque igual entonces, ya, ya, igual lo habló con él, oye, veo esto. Entonces, igual es como bien que se adhiera.
Entonces, ¿sabes qué? Pero por eso es comunicación, o sea, no más es decir, oye, ¿qué onda con esto?
Y tú dices, no, nada, y ya, se acabó el problema. Pero es que si no dices y solo te portas diferente.
No, pero es que se acabó el problema así en tu vida, o sea, es como, ¿qué, qué onda con esto? No, pues nada, no, como que siento que es no, pero sí, pero no, pero vas más allá, ¿no?
Pues lo explicas como lo tienes que explicar. O sea, yo, yo una vez sí pregunté, así una pareja me dijo, voy, ahorita voy con una amiga, al rato llego, y no me, no me dijo nada más.
Ajá. Y yo no conocía a esa amiga.
Entonces, yo fue como, qué raro, y nunca es así. Entonces, dije, qué, qué raro, güey.
Entonces, le hablé y le dije, pero qué amiga, pero ¿a dónde van? Pero ¿quién es?
Y, y en vez de yo de repente decir como, fue, voy a preguntar. Claro.
Dijo, güey, perdón que no te expliqué, estoy en chinga, voy, es tal y tal y tal, está casada, tiene hijos, viene de brasil, es una, y yo, ah. Pues expliquemos.
Se acabó. O sea, no, pero expliquemos y preguntemos.
Expliquemos. Sí.
Netas, es momento de ir a un corte. No.
Netas divinas, eso es divina, todas divinas. Regresando, sigue con nosotros la guapa y talentosa mar contreras, para continuar esta plática sobre las mujeres en la vida de tu pareja y cómo lidiar con ellas.
Yo soy divina. ¿qué pasa cuando es al revés?
O sea, ¿no? Y tu amigo sí quiere contigo.
¿cómo pones el límite? O sea, ya sé que tú me vas a decir.
Pues nada más le dices y ya. No, te pido, o como actúes.
Ajá. También tú.
Te empiezas a alejar, te empiezas a alejar, sí. Porque luego también se siente medio bien, ¿no?
Sí. Como esa sensacióncita.
Siempre te va a sentir bien que te digan, o sea, que le gustes a alguien. Sobre todo si es alguien que quieres.
Ajá. Pero te alejas.
O sea, yo he puesto límites nada más no contestando el teléfono, no contestando el o sea, entonces estás perdiendo a un amigo. Porque ya no es tu amigo.
No es tu amigo. Amigos.
De ese lado. Realmente quiere contigo.
Pero, por ejemplo, hablando del tema de que yo digo que tiene que ver más con él, con lo que igual sentía él, que igual nunca lo mostró o nunca lo captaste, ¿no? Ajá.
Porque tú realmente sí lo veas como un amigo más. Este, ¿cómo le haces?
Mar, pero me costó. A mí me costó.
Por eso, estás perdiendo a un amigo. A mí me costó siempre dejar ir.
O sea, lo sufrí mucho. Pero nunca lo hablaron.
Sí, pero por encimita. Porque.
Yo no, no, no es que no sea confrontativa, pero entendía lo que estaba pasando. No eres confrontativa.
No. Entendía lo que estaba pasando y sentía que si él no se acercaba a hablarlo conmigo.
Tú no tenías por qué. Ya estaba todo dicho, ¿no?
O sea, creo que ahí es donde tenemos que apelar siempre a la duda, ¿no? O sea, mi psicóloga siempre me dice, siempre pregunta, siempre.
A mí se me olvida mucho. Sí, siempre pregunta.
Porque damos por hecho y porque nosotros creemos que el otro está creyendo lo mismo que nosotros creemos. Y a veces no.
Perdón, eso fue un trabalenguas muy bueno. Y a ti te encanta.
Qué fácil. Nosotros creemos que el otro cree lo que nosotros estamos creyendo.
Pero es que sí, o sea, creo que a veces tampoco tenemos estas conversaciones porque si me dice que sí. Oye, yo no estoy queriendo nada contigo, no me gusta que te alejes porque tu esposa, porque tú tampoco, ¿verdad?
¿sabes? O sea, ¿qué tal que te dice?
No, la neta, yo sí. Pues te atoras.
O sea, siento que. No, pues ya no nos vamos a poder llevar, manito, ni modo.
Que es lo que dices, me hago entonces para allá de todas maneras. O sea, creo que.
Yo si hubiera llegado a decirle, ¿sientes algo por mí más allá de la amistad? Si hubieras llegado.
Claro. No, yo no.
No, yo si hubiera llegado como, oye, siento, siento que como que. Tú es tu novia.
Porque además siempre está esta duda como de. No, porque eso no lo siento yo.
Nunca puede haber una amistad verdadera, siempre hay algo más. Yo creo que no.
No siento. Yo creo que sí está la amistad verdadera.
Yo, por ejemplo, daniel sosa, que es muy amigo mío, es mi mejor amigo. Una vez teníamos una boda de una amiga en común en las vegas.
Mi esposo no podía ir y su novia no podía ir. Dijimos, no, nosotros.
Ya tenemos el hotel pagado. No nos quedamos en el mismo cuarto porque yo le dije, yo no quiero saber a qué huele tu popó.
Si en la mañana vas y cagas, yo no quiero saber. Caga aquí en tu cuarto.
Ok, perfecto. Mi esposo tuvo cero problema con eso y su novia tuvo cero problema con eso porque saben que somos mejores amigos.
Pero es que te voy a decir que hay. Pero imagínate si hubieran quedado en el mismo cuarto.
Pero porque así hay. No estaría.
Mucha gente. Pero sí, pero los dos nos dijeron, tanto mi esposo como su novia, fue como, si quieren, no nos importa.
No nos importa porque genuinamente jamás, jamás. Ahora, yo eso lo platiqué a mis papás.
Fue como, ah, pues voy a ir con daniel a la boda porque jorge no puede ir. Y fue como, ¿cómo?
O sea, tus papás. Para la generación anterior eso no existía.
O sea, que tu esposa tuviera amigos o que se fuera de viaje con otro que no fuera su esposo. O que lo que, no, no había, no había manera.
O sea, pero es, es que. Es, es exactamente eso.
O sea, la generación anterior era una cuestión más. Era de, de, de pertenencia y de control.
Y también, y también. De control.
De darle lugar a tu pareja, ¿no? Y no de redes sociales.
De ciertos, de cierta manera, o sea. Pero el darle lugar a tu pareja es como, pero qué, pero qué.
Sí, yo estoy de acuerdo. Pero creo que también viene de hecho.
Es tu esposa, entonces, viajan juntos, este, van a los eventos juntos, ¿sabes? Pero.
O sea, de. Creo que también es algo que, o sea, diciendo a lo de las generaciones.
De las generaciones anteriores, también es algo que mamamos. O sea, no era una cosa que se cuestionaba antes, era de cómo que va a ir.
No, y te enseñaban que los celos. ¿con quién, adónde?
Que los celos eran amor. Amor.
O sea, que si no te celabas, es como, ¿por qué no? Igual, igual con las mamás.
También era el, si yo no le estoy viendo todos los males que tiene esta mujer, que es la novia de mi hijo, es que no lo amo. No estoy diciendo, ay, qué padre que me vas a traer una novia.
Una novia que, que, que dónde vive, que quién es su mamá. O sea, también, o sea.
Esa película de, de j -lo, ¿no? Donde ella sí está compitiendo todo el tiempo con la mamá.
Con la mamá. Que es de, literal, en la boda, la mamá se viste de blanco y todo, y, o estas mamás que los gender reveal.
Caso de la vida real. Sí.
Yo estuve ahí. ¿no?
¿con j-lo? No, no, no.
¿en la película? No.
En una boda de una amiga cercana mía. Boda, sí, mi amiga bella, así.
Que ahí no tiene que ver con el sexo ni con la amistad. Ay, ay, ay.
Es una cosa de control y poder. Freud, freud, freud.
Llega la mamá con un vestido blanco and punk, güey. O sea.
¿pero sabes de quién es culpa esa? Del hijo.
Del hijo. Sí, pero, o sea, ¿qué haces si no sabes qué vestido se va a poner tu mamá?
Hay que hacer una novela que se llame la culpa es del hijo. Ojo ahí, televisa.
¿o te vas de la boda? Sí.
Como hijo le dices, o te vas y te cambias, o te vas de la boda. ¿qué crees?
Eso debió de haber sucedido, sofía. Obviamente.
La novia que, oye, ¿qué pasó? ¿se casaron y todo?
O sea, se casó, sí, se casó. Y la señora también se puso en la víbora de la mar a sostener, a aventar el ramo.
Ay, qué necia. Señora, ya, siéntese.
Sí, pero, oh. Te voy a decir, esa frase, ahorita que la dijiste.
¿la víbora de la mar? No, la de señora siéntese.
Güey, siento que está mal usada porque, güey, yo sentada alarmo más de pedo. Con gusto me siento y sentada puedo hacerlo seis horas más seguida.
Ah, ¿porque te cansas parada o qué? Bueno, yo decía que se sentara en, bueno, si parada y si trae estacón.
Sí, está complicado. Pero porque estaba en la víbora de la mar.
Ya, ok, ok. Pero sí sentada, sí las, sí, pues sí alarmo más de pedo.
No, si te duele la espalda como a mí, te tienes que sentar siempre. Y derecha.
Oye, pero, a ver, ese caso me tiene traumada. Ya sé.
Daniel ha sido en los casos siempre, ¿eh? No traumó, pero, o sea, yo estaba ahí, lo vi.
No me lo platicaron. Y se vio eso durante la boda.
Y en la misa. Claro.
O sea, ahí entró la mamá y la gente hizo. Sí.
Y luego la relación de ellos. Terminó.
Obviamente, güey, pues, ¿cómo no va a terminar? Muchos años después, pero sí.
Claro que terminó. Qué gasto tan innecesario.
Del vestido, de la boda, de la vida, ¿de qué? De los años invertidos.
Pero tú crees que no le hizo a daniel todo. Ya lo vimos desde temprano, temprano es tiempo.
¿y sabes también de quién es culpa? Del papá.
De que no le dijo. Sí, del papá.
O sea, del esposo de las dos horas. ¿qué haces?
Claro. Que le dices, madre, madre, ponga su vestido rojo, señora.
Vas a arruinar la boda de tu hijo. ¿de qué hablas?
Que también es mucha culpa de la dama en cuestión. Porque también la señora tiene su cierta locura, que por eso se les invita a cuestionarse y a ir a terapia, que dices tú, o a llorar un rato en su casa, porque sí me voy a poner el vestido blanco.
Sí me lo voy a poner. No, señora.
Es culpa del esposo de las amigas del hijo y también de la futura esposa. No.
Y muy probablemente también es una mujer. Pero ahí es cuando te sientes como que tú, o sea, no estás en control.
No estás en control de tu vida, no estás en control de tus decisiones, o sea. Pero también habla de una mujer que.
¿cuál de todas? La mamá.
Ajá. Que muy probablemente se trae a todos cortitos.
Porque si no. Claro.
No, madre, usted váyase de azul. Cállate.
Es una tirana. No, mamá, no vayas.
No vas a ir tú. No.
No me tenés miedo. Sí, es una mujer que todo mundo le tiene.
¿sabes qué? Tienes razón.
O sea, como que en la boda nada más la veíamos, pero nadie la. Pero nadie la veía.
Cuestionábamos. No, y nadie se atreve tampoco a malmirar.
Porque muy probablemente la señora iba a hacer ojos matones también. Tenía francotiradores en la boda.
Yo creo que le hacía así. Sí, eso es todo.
Ese, ese, ese, ese fue, ese fue rudeza innecesaria. Bueno, también hay.
Tú tienes las mejores historias siempre. Qué bueno.
Sí. Y aparte no me las inventos.
No, yo, yo, yo, yo, o sea tengo fotos. Si, tengo fotos.
Con la mamá de blanco pander. Sí.
Oigan, equipo de edición, vamos a adjuntar unas imágenes. O sea, imagínate llegar con el juez de divorcio de por qué se divorciaron.
Todo empezó. Día de.
Ahora se fue de blanco a la boda. Ahí el juez es como, dale todos.
Pero imagínate el abogado. Ajá, ajá.
Diciéndole, ¿pero cuál es el problema? ¿fue infiel?
No. No.
Pero ¿no la da la manutención? No.
Su mamá se fue de blanco. El otro día vi un tiktok de alguien que hizo una fiesta de divorcio o sea ella dijo voy a festejar que me divorcie y puso impreso en una cartulina las razones por las cosas que le hizo y que tú ves la reacción de todos los que le dicen y dices wow es la mejor idea la validación de todos de vean lo que me hizo este cabrón y muy probablemente hubo reacciones de festejar yo sabía porque porque no hay cosa o sea es cuando terminas es un duelo y que doloroso y todo pero cuando alguien te dice pues es que si haces como tú lo sabías que yo sabía como pues es que también yo te digo y entonces si empiezas a atorarte ustedes preferirían que les dijeran durante la etapa del matrimonio y noviazgo por ejemplo no que te salían a la hora del divorcio ya lo sabía o sea que te dijeran que te dijeran el hecho de oye los te lo vi con alguien más oye este tiene un hijo por ahí a ver por ciento o sea claro que hay gente que no lo hace porque por qué por qué por qué te van a odiar porque si la otra persona dice no me hubieras dicho si estaba bien es como como déjame es mi marido si no o sea o sea yo voy a amistar contigo porque tú te estás metiendo en tú si lo harías tú le dirías a tu mejor amiga amigo aunque la pierdas no lo pensaría si si no lo que yo creo que a que te digan ahí que crees yo ya sabía y bueno porque tengo porque también duele más o sea si yo te digo híjole marcy sabíamos todas híjole te duele más la pasa no más si la neta se dijiste una cosa de duelo michel o sea que pasa cuando es al revés cuando tienes una muy buena relación con tu suegra con tus cuñadas con hay la regla la relación se termina y no solo doleas la relación, sino también la relación que tenías con las mujeres de su vida, ¿no?
Yo creo que si pasas suficiente tiempo, puedes retomar esa relación. ¿qué crees?
Sí, y te voy a contar una historia personal. A ver, venga.
Yo, daniela casos de la vida real. Cuando me casé con el papá...
En un cuadro aquí de siqueiros. Sí, sí.
Cuando me casé con el papá de mis hijos, él tenía dos niñas bellas, muy chiquitas. Y estuvimos casados casi 15 años, o sea, las niñas crecieron conmigo.
O sea, no las quiero, las amo. Son parte de mi vida.
Y cuando me divorcié, de verdad, de los duelos más difíciles, ya están grandes, entonces fueron pau y natalia. O sea, no te puedo explicar.
No te puedo explicar cómo las extrañaba. Extrañaba su olor, su risa.
O sea, me dan... Sí, sí.
Me dan ganas de llorar, de acordarme lo mal que... Ay, quiero apretarse.
No, de acordarme lo mal que la pasé cuando se fueron de mi vida. Porque se fueron de mi...
Porque aparte me divorcié y fue la pandemia. O sea, era como que ya cada quien a su casa, así.
La pasé horrible, las extrañaba. Fue un duelo que nunca logré superar.
No es como que, ay, ya lo... Y además...
Y además sin deberla ni temerla. Sí, exacto.
Tú dijiste ahorita algo muy cierto. El tiempo pasó.
Sí. Las cosas como que se calmaron y no saben cómo agradezco que sean hoy parte de mi vida.
Y no sabes lo parte de mi vida que son. O sea, no solo son, ay, parte de mi vida.
No, somos cercanas, nos queremos, nos... O sea, somos familia.
Pero sí tiene que pasar el tiempo. Pero ya después, en el momento no.
Yo era como, las quiero cerca, las quiero tener. Y más me dolía, y más me dolía.
El rechazo, el, ¿no? Como...
Porque más nadie está entendiendo nada a veces. Pero sí, lo que se requirió...
Tiempo. Fue tiempo.
Esa fuerza. Fue tiempo que todo como que se vuelva a nivelar, los ánimos, las tensiones.
Que no se sienta que es traición. Ajá, y justo, creo que en ese tiempo lo que pasa es que vemos que todo safe con los demás.
Sabes que ya no estás viendo moros con tranchetes. Claro.
Que ya no estás diciendo, ¿estás seguro? ¿se quiere venir a meter otra vez a mi casa?
No. Sí, o se quiere llevar...
Ah, de veras, de veras las quiere. Sí, ¿no?
Si hay tu lóbulo frontal, lóbulo frontal, ¿no? Sí.
Sí, a lo mejor, pero a lo mejor porque... Ya no está el estrés.
Ay, sentí horrible de acordarme. Pero ya no está, ya no está.
Sí, pero sentí horrible de acordarme. Pero también me parece muy bonito porque, porque seguramente también en la otra, viéndolo del otro lado, dices tú, hubo una conversación con la otra mujer de su vida, que es su mamá.
Ajá. Porque seguro ellas también te querían un montón, o te quieren un montón.
Mucho, mucho. Y también es como de...
¿cómo vas a ir a querer a esa señora que no soy yo? ¿no?
O sea, es una... Hay mucho de eso, sí.
O sea, hay mucho, hay mucho de eso porque está complicado. Me cae cabrón la esposa de mi papá.
¿qué hago? Sí.
¿qué hago para no sentir yo que es traición con mi mamá? A mí se me...
Yo te voy a... A mí me daría más paz que se lleven bien con la otra persona en la vida de la otra.
Sí, sí. Que eso, que dentro de toda esta conversación de las mujeres o del entorno de la vida, creo que es lo más amable para...
Primero para ti porque... Puedes dormir y respirar tranquilo y luego para con los demás porque son, son...
O sea, hace poco me decía victoria, se murió una tía de su ex. Ok.
Que fue muy amable con ella y que... Y yo decía, ya tiene un montón, todo con eso, escríbele a la tía y dile...
Por supuesto. Güey, qué pena que murió.
O escríbele a ella si quieres. Porque si es una señora que te quiso...
Claro, y fue parte de tu vida. Y te duele y sientes feíto, güey, un facebook.
Ay, una pena. Una pena.
Y ya está un facebook. Facebook.
En el internet. No, no, sí, no.
Bueno, pero para que todos superen estos momentos un poco, nos vamos a ir a corte. Ay, qué bien.
No. Una galleta.
Netas divinas, esa es divina, toda es divina. Al volver, recibimos a la psicóloga rocío santibáñez, que nos ayudará a descubrir cómo distinguir entre la intuición y la inseguridad.
Esa es divina. Yo soy divina.
Hola, soy rocío, psicóloga y estratega en reingeniería humana. Me encanta.
Reingeniería. O sea, nos tenemos que reingeniar.
Claro. ¿qué quiere decir reingeniería humana?
O eres reingeniosa, como esta de aquí. Reinventarte.
Pues sí. Mira, más que reinventarte, esto proviene de conocerte, descubrirte y empezar a través de un proceso estratégico a hacerlo diferente.
¿desaprender para aprender? Ajá, claro.
Desprogramarnos, podríamos decir también, para poder operar. Porque estaba escuchando yo ahorita el programa y, pues, algunas personas sienten celos y algunas no.
¿por qué? Oye, sacamos diez o sacamos cero.
No es una elección. No es una elección consciente.
Entonces, ¿es genético? Tú no decido.
¿tiene que ver con la genética? ¿o con el adn?
A ver, a ver, a ver. No sé.
No sé también. Tiene mucho que ver uno con la historia personal.
Ajá. Sin embargo, todos sentimos celos porque todos tenemos una amígdala.
Ajá. Sentimos celos en función de lo que percibimos como amenaza.
Obviamente, mi amenaza va a ser menor si yo tengo una seguridad interna. Ok.
¿no? Entonces, me considero suficiente sin necesidad de que me estén validando constantemente.
Sí. Si yo me percibo así, yo no voy a tener la alarma encendida ante todas las mujeres que se ponen enfrente de mí.
Pero, si yo vengo de una historia donde me criticaron, donde me humillaron, donde me compararon, donde el amor era intermitente o condicionado, entonces... O sea, por eso unas mujeres son muy celosas y otras no.
Entre otras cosas, ¿no? Tiene mucho que ver con el autoconocimiento, el trabajo personal, el entorno en el que se desarrollaron.
Y también la circunstancia porque también yo puedo estar todo y la persona pasándose de... Ese es otro punto muy interesante porque aquí hay dos realidades.
Ajá. Una donde es mi imaginario el que se hizo toda la telenovela y otra en donde sí hay algo que ver.
¿no? Y entonces, mi papel es darme cuenta hasta qué punto yo puedo distinguir la realidad de lo que me estoy imaginando.
Ajá. Si yo no cuestiono mi propia imaginación, si yo no tengo unos parámetros, si yo no tengo unos puntos para poder decidir si realmente aquí está pasando algo o no, porque a veces la intuición...
Ajá. Más bien, el miedo se disfraza de intuición.
¡ah! Y a veces es el miedo el que te dice sí y en realidad lo único que está pasando es que se está activando un programa del pasado.
Si traes un historial de infidelidades... Ajá.
Se te va a activar más rápido. Rápido.
Y crees que todos. Si no lo traes...
Todos, todos. Exactamente.
Y si en tus papás se liberaron infidelidades... ¿y cómo te reprogramas?
Hijo, bueno, a ver, en primer lugar y lo más fácil es cuestionarte. No todo lo que pienso y no todo lo que siento es verdad.
¿no? Porque tengo la información sesgada.
A lo mejor yo estoy bien enojada con ella porque pienso que me juzgó, pero en realidad estaba hablando otra cosa que estaba enojada y no tenía nada que ver conmigo. ¿sí me explico?
Es decir, todo lo que yo siento es válido, pero lo que sostiene lo que yo siento no siempre es válido. Es decir, puede haber malos entendidos, puede haber mala información, ¿no?
Puede haber... Por eso les digo que pregunten.
Claro. Ajá.
Pero fíjate que sí puedes preguntar, pero no todos te van a responder. O con la verdad.
O con la verdad, porque también aquí hay otro punto. Cuando sí realmente hay algo que ver.
No, no son mis celos, no estoy loca, no me estoy equivocando. Aquí hay un sistema de alarma porque los celos es un sistema de alarma natural.
Me parece una supervivencia, ¿no? Exactamente.
Que te lleva a proteger tus vínculos, ¿no? Y entonces...
Esa emoción. Mira, eso está súper interesante.
A ver, los celos te llevan a proteger tus vínculos. Claro.
También como mamá, ¿no? Por supuesto.
Sí, pero que sea un sistema de alarma que te ayude a proteger tus vínculos no quiere decir que la tengas que usar. O sea, es como el miedo, como la ansiedad.
No me regañes. O sea, todas las emociones son un sistema de alarma.
Ajá. La ansiedad es uno, el miedo es otro, si no me equivoco.
Sí. O sea, todos son como uno.
La ansiedad te está diciendo, tu cerebro te está diciendo, cuidado porque creo que esto podría pasar, cosa que no necesariamente es real. Pero lo que voy a decir es que tienes que saber cómo identificar el sistema de alarma y decir por dónde lo voy a abordar.
Claro. Ok.
O sea, es un sistema de alarma, es real o no es real y porque, como dicen en inglés, feelings aren't facts. Claro.
¿qué significa para los que no fuimos en escuela particular? Las emociones no son la...
No son hechos. No son hechos.
No son la realidad. O sea, que sientas ansiedad no quiere decir que estás en peligro.
No quiere decir que va a pasar lo que va a pasar. Exacto.
Que sientas celos... No quiere decir...
No quiere... Es que ahí hay un punto importante.
Tal vez sí quiere decir, tal vez no, pero, o sea, es de dónde lo actúas. Mira, todos sentimos celos si hay una amenaza cerca, ¿no?
Porque hay gente, hay personas, mujeres, que sí llegan a amenazar, sí llegan a competir, sí llegan a querer abordar. Eso también es un hecho.
No siempre. Pero si confías en tu pareja, siento que, pues, que lleguen a abordar lo que quieran.
Claro. Y para poder entrar siempre tiene que haber una puerta abierta.
Exacto. Exacto.
Eso también es otro punto. Pero aquí hay algo importante.
Todos sentimos celos, pero no todos reaccionamos de la misma forma ante ellos. Hay quien se da el permiso de crear toda una telenovela psicológica, psiquiátrica, y hay quien realmente puede sentir los celos, reconocerlo, puede prender su corteza prefrontal y decir, está pasando o no está pasando.
Exacto. Realmente.
Es verdad o no es verdad. Ajá.
Y hay puntos en que tú, cuando tú conoces tus sistemas de alarma, lo siento, lo vivo, lo experimento, lo reconozco y lo valido, pero decido cómo voy a actuar, ¿no? Sí.
Y cómo influyen, por ejemplo, esas decisiones de cómo vas a actuar o cómo influyen los celos modernos con las redes sociales, rocío. Ay.
A ver. O sea.
Los celos, más bien, la red social es lo moderno y los celos es lo antiguo. Es lo antiguo.
Yo creo. Claro.
Los celos son primitivos, ¿no? Son primitivos.
Son primitivos. Es parte del sistema de supervivencia.
Pero las redes sociales, hoy por hoy, básicamente, pues estamos cosechando una siembra que fue hace siglos, que es en el que las mujeres de verdad teníamos que competir por ser elegidas. Claro.
Porque realmente, si no tenías un hombre a tu lado o no tenías un reconocimiento social, te corrían de la tribu. Exactamente.
Entonces, ahora, antes competíamos con el círculo cercano. Sí.
Ahora es mundial. Sí.
Ahora hay, por todos lados, una realeza. Hasta ahí.
Y claro. Y por otro lado, también, pues se han modernizado y nos han, vamos a decir que de alguna manera, condicionado, programado, a que solamente sea válido o a creer lo que vemos, ¿no?
Y entonces, claro que nos sentimos pequeñas, insuficientes, poquita cosa, porque estás viendo imágenes de perfección creadas con photoshop. Claro.
Hoy escuché una frase que era, instagram o redes sociales es identificar lo que tienes adentro con lo que ves afuera. O sea, tú ves lo de afuera con lo que tienes adentro.
Claro. Tus inseguridades, tus traumas, tú estás viendo con lo que tienes adentro.
Oye. Rocío.
Date. Bueno, dale, dale.
A ver, te voy a decir una cosa como para que me des consulta el lunes después de que escuches esto. Con mi expareja, él estaba casado anteriormente y tiene dos hijos y es una mujer preciosa en todos los sentidos, físicamente, de corazón, de su forma de ser, como mamá.
O sea, realmente una mujer increíble y una expareja increíble. O sea, nunca tuvieron un problema, nunca se alarmaba de tos, todo muy bondadosa, muy dadivosa.
O sea, y yo como que había un tantito de mí que quería que me dijera algo malo de ella. ¿sí me entiendes?
O sea, como... Salud, salud.
Gracias. Como...
Y fueron muchos años de relación. Pero sí le olían los pies, ¿no?
O sea, y nunca, nunca, nunca nada, nada, él no tuvo una cosa... ¿por qué se divorciaron?
Ajá. Yo también lo estaba pensando.
Porque, o sea, fue una relación... O sea, que...
Suena increíble. Por cuestiones que ellos decidieron, ya, no sé.
Pero también ahí es... O sea...
Pero... Y yo, y yo como que...
¿por qué, mitch? Tenía yo esa necesidad de de repente escuchar...
Para, para validarte más. Así.
Un tantito, así como... Ay, no, pero...
Ah, me hizo un problema. Pero te la voy a dar.
Ajá. No ha de ser así, perfecta todo el tiempo, o no fue, o...
O sea, no existen personas así. O simplemente no...
Pero, o sea, también está bueno ahí, creo que dentro de esta cosa que nos estamos rebuscando en nuestras propias profundidades. Ajá.
Es decir, si esta morra que es tan así, que yo veo perfecta... No es perfecta.
No la veo... Y está de este lado...
Ajá. Claro.
Pues también es porque hay algo chido acá. Porque soy más chingona.
Probable. O ya que a usted no le gustan las perfectas, y por eso está conmigo...
O tal vez no le gustan las perfectas, y somos adictos al drama, y ¿a qué hora son estas de llegar? Pero lo que yo estoy cuestionando es...
O sea, no... Porque tienes esa necesidad.
Es yo, mi cabeza. Claro.
Pero es normal. No, te voy a decir por qué.
No sé por qué es una seguridad. Te va a decir por qué.
A ver, gracias, rocio. Y te va a dar mucha luz.
Ajá. Mira, tú no estabas buscando validarte.
Tú estabas buscando no sentir un dolor guardado, reprimido. Ay.
Un dolor no guardado. Y ese...
Un dolor guardado. Reprimido.
Reprimido. Reprimido.
¿no? Porque a veces...
¿de qué? Yo necesito que ella esté mal...
Ay. ...
Para que yo no sienta lo que estoy sintiendo. Porque si yo la invalido y la descalifico, yo me apacigo.
Regulo mi sistema nervioso, se apaga mi amígdala, porque cuando yo veo que ella está mal, ya no representa una amenaza. Pero si yo no la encuentro que esté mal por ningún lado...
Entonces, empiezan a detonar esas heridas, esos traumas de... Que ni siquiera son de ella, tal vez.
No, no, no. Nada tiene que ver con ella.
No, porque yo la traía de mi tiempo atrás. Nada tiene que ver con ella.
Ella, todo bien. Ahí el tema...
Claro. Y no era...
Es que era un tema continuo. Era como que te arrepientes.
Claro. Y es esa pequeña heridita que está pidiendo servicio.
Oh, no. No.
Es esa... Es ese despertar, ¿no?
A veces es del dolor que dice, no me siento tan suficiente. No me siento tan segura.
¿en la vida o en la relación? Pues, opera a nivel general y se expresa en sintomatologías diferentes.
Y es que también puede ser con, es que ella es muy bonita, es que ella es muy inteligente, es que ella es muy chistosa. O sea, creo que no tiene que ver específicamente con el físico nada más, sino con su...
Puede ser con cualquier cosa que a ti personalmente te detone. Me está detonando.
No, y que tal vez piensas que si ella lo tiene, tú no. Claro.
Claro. O sea, fíjate...
No, porque no podemos dos tener lo mismo. Que eso representa una amenaza.
Que ella se amanece. Que ella es más bella que yo, representa una amenaza, que él se puede ir corriendo con ella.
Claro. Creo que...
Por eso es que tengo esa alarma encendida. El problema también está siendo en esta búsqueda de demostrar y en este sentimiento de competencia.
Exacto. ¿no?
O sea, eso es lo que... O sea, esa es la verdadera...
Pero... ¡ay, lo encontré!
Exactamente. Pero esa es la verdadera amenaza, porque si, pon tú, si somos amigas y nunca hemos competido porque somos amigas.
Ajá. No es lo mismo.
Y entonces ahí ya, o sea, ahí ya se rompió todo lo que teníamos y es... Ahorita estamos fuera, va a ver, porque ya entra una cosa de competencia de demostrar, de ser mejor, de ponerte en un lugar distinto, ¿no?
Pero eso sucede más frecuentemente de lo que te das cuenta y la rivalidad entre mujeres es más silenciosa y sutil. Sí.
Y yo te puedo decir, ni te conviene tanto, porque yo vi que no se lava la boca, ¿no? Y ni es cierto.
Solamente estoy buscando manipularte. Yo no quiero que estén mejor que yo.
Exacto. No me quieras para mí, aunque me aburra y después lo aviente por las espaludas.
Qué truculento. Yo soy rara, perdón.
Sí. O sea, a mí sí me gusta ver a una mujer muy guapa y decirle qué guapa estás.
¡sí! ¡ah, no!
Pero creo que... ¡pero no!
Pero si no quiere nada que ver con tu ex. Bueno, primero que te dije yo a ti.
No, no, con ex. Pero esto no tiene nada más que ver con alguien que haya tenido alguna relación con tu pareja.
¡claro! Tiene que ver con el hecho de ver a alguien más guapa que tú, ¿no?
O ver a alguien con mejor cuerpo que tú. O sea, es el celo de, no hablo, hablo del género.
Son las amenazas. Ajá, del...
Que ya no sientas como amenaza a una mujer más guapa que tú. Pero yo te pregunto, ¿en tu infancia te estuvieron criticando, humillando, comparando?
Si no lo hicieron, no se va a despertar. Puedes tener esa seguridad.
Ahora, si lo hicieron, lo puedes trabajar. Vamos a repasar en otras cosas.
Vamos a repasar las tablas todas, no sé, ¿sabes? Y tú no te las sabes, es como de, ay, no, pues sí son más listas que yo.
No lo sé, ¿no? Sí, es que depende mucho de tu historia personal.
También de la relación que veías tú con tus padres. Porque finalmente aprendemos por imitación.
Pero hay mujeres que vienen de familias sumamente disfuncionales en donde la infidelidad era todos los días, la comparación, la humillación, la descalificación. Y, por supuesto, eso es vivir con una amígdala encendida todo el tiempo.
Hasta donde las macetas son amenaza. Y lo dijiste muy bonito porque dentro de la historia de cada uno no tienen que ver solamente las parejas.
Muchas veces el que te compara no es tu pareja, pero sí su familia. Sí su mamá, sí sus hermanos, sí sus amigos, no lo sé.
El otro día yo pensé, me encontré a la mamá de un ex, que me decía, es que me caes perfecto. Así yo decía, seguramente si llega una novia nueva va a decir lo mismo.
Mejor, ¿verdad? Y pensé en eso y dije...
¿y te hace sentir bien? Pero obvio.
Obvio, ¿no? Sí, claro.
O sea, el reconocimiento siempre nos hace sentir bien. Pero porque...
Y creo que solo eso debería de alimentarnos para saber que estamos bien, que somos padres y que no... Sí, aunque la aspiración máxima sería llegar a no necesitarla.
Es decir, siempre es bonito y es como una caricia y bienvenida. Pero si no hay...
¿y se puede, rocío? Claro, sí se puede.
¿y cómo? También depende de en qué momento.
El momento del mes te agarré, ¿no? Claro, claro.
O sea, de verdad. Hay circunstancias.
Hay momentos que estás muy segura y hay... Porque si estás en medio de una pérdida, si acabas de perder un trabajo o estás sufriendo una separación, claro que hay más vulnerabilidad y siempre cae bien una validación.
Pero lo ideal es aspirar a no necesitar... A tu propia validación.
A tú, exactamente. A tu propia validación.
Y eso es todo un trabajo personal muy elevado, ¿no? No te vas a encontrar tanta gente así en la calle.
¿y cómo pones límites? ¿y cómo pones límites sin ser...
¿cómo pones límites sin ser controladora? Pues teniendo muy claro lo que es.
Es decir, yo tengo que tener la certeza y la seguridad ya para hablar bien y decirle, a ver, esta persona se está acercando más de lo normal. Está violando una línea de intimidad.
No tendría por qué estar hablando el domingo a las nueve de la noche, ¿no? O no tendría por qué estar enfrente de ti con la blusa abierta.
¿me explico eso? Sí, es lo que buscas para una relación.
Es decir, hablar sobre los hechos, ¿no? Y entonces yo le digo, a ver, estas cosas no me gustan.
¿y cómo pones límites? ¿cómo pones límites?
Reacciona, pone límites. Porque nadie entra donde hay una puerta cerrada.
Si pone límites, se puede continuar. Pero muchas de las veces hay que contemplar que muchos hombres, incluso muchas mujeres, disfrutan provocándose.
Claro. ¿no?
Y ahí es donde necesitan esa validación constante, pues porque tienen ese trauma de invalidación. Que incluso se fomentan.
A mí me pasó alguna vez en una relación que era de, fui al gimnasio y había una que me estaba... Que yo decía, ¿y por qué me vienes?
¿por qué me vienes? ¿por qué me voy a contar estas cosas?
¿no? O sea, que a lo mejor no es algo ni que yo estoy viendo, pero la otra persona viene porque también necesita esa validación para esa persona.
Entonces, fíjate que hoy fui al programa y todos me dijeron que qué bonita me veo. Que ni te dijeron ni estabas, ni te tengo para qué decir.
Y si te lo dijeron, no tienes por qué contarlo. A menos que tengas la necesidad.
Por ejemplo, ahí cuando a mí me pasaba eso, ya no eran ni mis alarmas, ni mis inseguridades, ni mis traumas, ni mis... Son los de la otra persona que me están viniendo también a pasar a trapear porque yo ni estaba.
Claro, claro. Y a todas les ha de haber pasado, ¿no?
Que alguna mujer se enoja contigo porque te siente como una amenaza. Sí.
Ajá. Y tú ni sabes ni cómo se llama el hombre.
Ni las debes ni las tienes. Ajá.
O llegas ya a la oficina del marido en... ¿cuál es esto que me está diciendo?
Claro. ¿qué quiere decir?
Que esa mujer vive con el sistema de alarma encendido que tiene cero seguridad en ella. O muy poca.
Y también hay una relación donde no hay comunicación, en donde realmente no hay un vínculo estrecho, ¿no? Porque todo mundo representa una amenaza para mí.
Pues apaguemos nuestras alarmas, ¿es? Y nos vemos el próximo miércoles, netas.
Rocío. Ay, gracias por...
Yo quería hacer la dinámica para que nos reprobara. A ver.
Me encuentran en todas las redes sociales como rocío santibáñez. Ok.
Y si le damos like, no se enojen con nosotros. Exacto.
Ni con ella. Oye, mar, gracias por venir.
Gracias. Ay, gracias por invitarme.
Qué felicidad, de verdad. Muchas gracias.
Increíble. Es una felicidad.
Ay, siempre. Te amamos.
Yo también los veo el próximo miércoles. ¿es cierto?
Sí. Muchas gracias.
Gracias. Un beso a todos.
Sí. Netas divinas.
Eso es divina. Netas divinas.