Aristóteles Córcega y Cuauhtémoc López por fin se han besado.

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¿Por qué es histórico el beso que se dio en televisión ArisTemo?

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La larga espera ha terminado, pero más allá del entusiasmo de los fans, el beso entre estos dos adolescentes tiene una relevancia que trasciende el mundo de las novelas

Aristóteles Córcega y Cuauhtémoc López por fin se han besado y su beso en la playa, delante de millones de televidentes, es histórico para la televisión abierta mexicana.

“¡Impensable! Si hace 10 años alguien me hubiera dicho que íbamos a ver en televisión abierta a las ocho de la noche a dos jóvenes gays dándose un beso me habría parecido imposible”, asegura Alex Reyes director de la organización Impulse para Latinoamérica, que trabaja por los derechos de la comunidad LGBT+, después de ver la escena de este viernes de la novela ‘Mi marido tiene más familia’.

“Este beso es el testimonio de que vamos camino a una sociedad más diversa que está lista para ver de manera natural y masiva la realidad de millones de parejas que poquísimas veces fueron representadas en la tele”.

A pesar de la espera y las constantes interrupciones. A pesar de las críticas de parte de aquellos que se indignaban al pensar que en el prime time televisivo dos jóvenes del mismo sexo pudieran si quiera tener una relación y a pesar de los que señalaban a los guionistas criticando que esa historia de amor no era real si sus protagonistas no se besaban, Aris y Temo han hecho lo que su amor bonito les ha dictado: finalmente se han besado.

“Hace unos años esto me habría sorprendido mucho, pero no me extraña que ocurra ahora, porque México ha caminado con pasos agigantados hacia un espacio de inclusión y no discriminación, sobre todo en la capital del país. Este beso no es más que el eco de eso que se ha conseguido en 13 entidades federativas en donde está legalizado el matrimonio igualitario y es el impulso para seguir trabajando por la plenitud de los derechos de esta comunidad”, explica por su parte Cruz Cadenas, activista de la comunidad LGBT+ en Zacatecas.

El beso entre Aris y Temo no es, en realidad, el primero que ocurre entre dos jóvenes gays en la televisión abierta mexicana, pues su precedente está en un capítulo que se emitió en 2017 en ‘Como dice el dicho’. Sin embargo, sí es un beso que ha capturado una especial atención una vez que las redes sociales han convertido a estos dos protagonistas en verdaderos fenómenos virales. El eco que ha alcanzado esta histria de amor no tiene precedentes.

Más allá del beso que enloquece a Twitter, en el pasado lo que parecía impensable era desmontar las formas tradicionales en las que se había narrado el amor en las telenovelas, siempre entre hombres protectores y perfectos y mujeres un poco lloronas que superaban una serie de obstáculos para finalmente poder estar juntos. ArisTemo ha trasgredido esa fórmula, sobre todo, porque pusieron sobre la mesa otro tipo de luchas que también tiene que sobrellevar las parejas cuando se enamoran.

Su historia puso de manifiesto, por ejemplo, el proceso por el que pasan muchos jóvenes cuando empiezan a reconocer que tienen otras preferencias sexuales, la aceptación y la comunicación de eso que han descubierto sobre su sexualidad a sus amigos y a sus familias, las consecuencias, muchas veces difíciles, que eso trae en su entorno inmediato y, finalmente, la capacidad de vivir una vida coherente con lo que se quiere.

“La cultura de la telenovela es enorme en México, nos guste o no es un estandarte del país, y en ese espacio de mutuo reconocimiento poco se tocaban los temas de diversidad sexual, y me parece que con estas nuevas historias de amor se logra abonar un terreno con el que millones de jovencitos ahora pueden sentirse identificados. Eso que ocurre en las novelas, está también pasando, por ejemplo, en los libros de texto escolar en donde ahora también se reconoce que hay una gran diversidad de familias”, añade Reyes

Con su beso estos dos personajes sellan un amor que no parece agotarse en la novela, sino que trascenderá a otros escenarios y de paso logran colar en el centro de la familia mexicana un tema que tan solo con verlo, reconocerlo y ponerlo en la conversación es ya un gran conquista.