Meghan Markle y el príncipe Harry.

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Meghan y Harry: los 5 privilegios que ya no poseen tras dejar la Corona

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La duquesa de Sussex y el príncipe perdieron más de un lujo al separarse de la familia real.

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Fue el 8 de enero del 2020 que el príncipe Harry y la duquesa de Sussex, Meghan Markle, anunciaron su separación de la familia real británica, iniciando así una nueva vida, como una familia económicamente independiente de la Corona. Con aquella decisión, el matrimonio estaría dando un paso atrás de su familia, emprendiendo un nuevo comienzo y llevando a su entonces hijo único, Archie, a crecer lejos de todo lo que el príncipe Harry conoció en su infancia, marcando además una separación familiar de William y Kate, así como de la propia reina Isabel II.

“Después de muchos meses de reflexión y discusiones internas, hemos optado por hacer una transición este año para comenzar a forjar un nuevo papel progresivo dentro de esta institución. Tenemos la intención de dar un paso atrás como miembros "senior" de la Familia Real y trabajar para ser financieramente independientes", escribieron en un comunicado de prensa.

Con aquella elección, la pareja decidió no solo renunciar a sus obligaciones como integrantes de la familia real, sino también a ciertos lujos y privilegios; a continuación los más importantes.

1.- La seguridad privada

Uno de los privilegios a los que renunciaron, y que más alarmó al pueblo británico, fue su servicio de seguridad privada. La pareja se mudó primero a Canadá y después a Estados Unidos, olvidándose por completo de todo el séquito de guardias de seguridad que durante años les protegió.

En aquel momento, le propio ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó que el gobierno estadounidense no se haría cargo de su seguridad en el momento que pisaran el país norteamericano, ya que ellos deberían pagarlo por su cuenta.

2.- Las joyas reales

Como es tradición en la familia real, decenas de joyas han pasado de generación en generación por manos de princesas y duquesas, ya sean con títulos por línea directa o consorte, luego de eventos memorables a lo largo de sus vidas, como casamientos o el nacimiento de hijos.

En el caso de Meghan, perdió su tiara como símbolo de su entonces compromiso con Harry, así que no tuvo derecho a usar más las diademas, sortijas y demás joyería que la reina Isabel II suele prestar a los miembros de su familia.

3.- Su lujoso hogar

Mientras aún eran parte de la Corona británica, Meghan y Harry se dedicaron a la remodelación de Forgmore Cottage, la residencia oficial de los duques, y donde planeaban vivir y ver crecer su familia. Para el momento en que la pareja se alejó de la familia real, la remodelación ya habría costado más de 2,4 millones de libras, lo cual serán más de 3,05 millones de dólares, una suma de dinero que fue pagada por los impuestos del pueblo británico, por lo que a su salida ellos mismos tuvieron que saldar esa deuda.