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¿Qué pasa en tu cuerpo cuando te rompen el corazón?

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No, tu corazón no se “rompe” como tal, pero sí hay una serie de cambios y son estos.

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“No eres tú, soy yo” es la frase con la que toda historia de amor termina, y con la que toda historia de terror comienza. Esa sensación de escalofríos que recorre nuestro cuerpo cuando un ciclo llega a su fin, especialmente cuando no es nuestra decisión terminarlo, es abrumadora. “De amor nadie se muere” nos dicen nuestros amigos para consolarnos, y sí, es cierto que la vida sigue y que esa herida que hoy nos parece incurable, eventualmente sana, pero también es cierto que sentir que ese dolor te va a matar, no es coincidencia. Un ‘corazón roto’ no implica que dicho órgano está literalmente en pedazos, pero sí refiere a una serie de alteraciones en tu organismo que te dan constantes ganas de llorar, de llamarle a tu ex, de comer helado al por mayor o peor aún, de no comer nada. A continuación te explicamos qué dicen expertos sobre lo que ocurre con tu cuerpo cuando tienes un desamor.

¿Por qué duele tanto cuando nos rompen el corazón?

Estudios afirman que cuando nos aplican un “ya no quiero estar contigo”, nuestro cerebro registra el dolor emocional de la misma manera que registra un dolor físico, lo que explica por qué frases como “siento que me hubieran arrancado el corazón” pueden llegar a tener sentido al ser reflejo de dicha asociación. Por otro lado están las hormonas. Médicos de Australia exponen que cuando nos enamoramos nuestro cuerpo produce hormonas como la dopamina, la oxitocina y la serotonina, que son las responsables de hacernos sentir plenos y felices.

Cuando la relación termina, los niveles de estas hormonas baja abruptamente y son reemplazados por cortisol, la hormona del estrés, la cual está diseñada para apoyar a nuestro cuerpo en el estado de lucha o huida en el que entra. Esto es lo que en ocasiones nos hace sentir angustia, ansiedad, náuseas y desestabiliza nuestros hábitos alimenticios.

¿Por qué nos cuesta tanto superar a esa persona?

Investigadores de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey , realizaron un estudio en el que analizaron el comportamiento cerebral de personas a las que les habían roto el corazón recientemente y que aún estaban intensamente enamorados. Luego de pedirles que vieran fotos de sus ex, los expertos observaron que su actividad cerebral era muy similar a la de un adicto que pasa por abstinencia de cocaína. ¿La razón? Que cuando estás enamorado tu cerebro activa las neuronas de ‘recompensa’ lo que libera hormonas como la dopamina y el resto de las que enlistamos anteriormente, mismas que nos hacen sentir bien y nos dejan con ganas de más, lo que ocurre de igual manera con las drogas. Esto explica también el sentimiento de “obsesión” por esa persona. Cuando terminamos esa relación, el cerebro se queda luchando y esforzándose por buscar la manera de regresar a esa sensación de bienestar y felicidad; al no lograrlo se frustra y se queda estancado hasta que entiende que ya no es posible pelear.

¿Cómo hacer que deje de doler un corazón roto?

De acuerdo con una investigación reciente , el tiempo promedio para que tu cerebro se reconfigure y pueda seguir adelante, es de tres meses. Expertos también afirman, para nuestra buena suerte, que el cerebro está diseñado para superar situaciones adversas. “La gente se recupera, el dolor desaparece con el tiempo; sí hay una luz al final del túnel” dice Brian Boutwell, investigador de la Universidad de Saint Louis.

Aunque el proceso es distinto para cada persona, entre las recomendaciones para sobrellevar este dolor está buscar apoyo con tus personas cercanas, hablar de ello, rodearse de gente optimista y comprensiva, comer bien, hacer ejercicio, y realizar actividades que te permitan despejar tu mente y no tenerla sumergida 24/7 en ese dolor.

Asimismo, se dice que cuando la gente te dice “el tiempo cura todo” no miente, pues tal como ocurre cuando te raspas la rodilla, aunque en el momento la imagen es aparatosa, llena de sangre y dolor, poco a poco podemos ver cómo cicatriza y duele cada vez menos hasta que termina por desaparecer. Así que, ayudándote de actividades y hábitos como los anteriormente expuestos y dándole chance al tiempo de hacer lo suyo, verás cómo poco a poco eso que un día parecía imposible de superar, comienza a convertirse en un recuerdo.