Lydia Cacho responde a los 'tips' de Bárbara de Regil para evitar la violencia doméstica

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"Bárbara: alimenta el cerebro también", dice la periodista a la actriz e influencer de Instagram

En los últimos meses, Bárbara de Regil se convirtió en un personaje polémico en redes sociales, pues mientras algunos piensan que la actriz y amante de la vida saludable sirve como un buen ejemplo, como en temas de bienestar físico y salud, otros opinan que la también influencer debería elegir con más cuidado los mensajes que comparte desde redes sociales como Instagram, en donde tiene más de 7 millones de seguidores.

Entre algunas de sus declaraciones más controversiales, fue cuando a principios de la cuarentena en México por la pandemia del coronavirus, la actriz se viralizó con un video en el que pedía enérgicamente a sus seguidores que no dejaran de sonreír .

Recientemente, Bárbara volvió a ser criticada por enviar un mensaje a quienes actualmente viven violencia doméstica. La actriz pidió que expresaran su inconformidad a sus agresores.

“Hay que respirar profundo. Sí tú estás en una casa donde vives violencia, gritos, golpes… Te pido que a esa persona que te grita, que te golpea, que te humilla, que te insulta, te pido que le pidas con todo tu corazón que te trate como le gustaría que lo traten. O como le gustaría que la traten. Te pido por favor, que te toques el alma y le digas, ‘yo estoy en este mundo, yo estoy en esta tierra para vivir feliz y tranquila, no para vivir con miedo’”, explicó en un video publicado por la mexicana de 32 años.

Ante los “consejos” de la también actriz de cine, la periodista Lydia Cacho respondió molesta hacia la vista un tanto “simplista” de Bárbara sobre dicho problema social. La escritora ha dedicado gran parte de su carrera a documentar y exponer la violencia machista y sistemática que se vive en México y fundó el Centro Integral de Atención a las Mujeres en Cancún. Ha sido activista en pro de los derechos de la mujer y ha trabajado exponiendo casos de tráfico sexual de niños y pornografía infantil en México.

“La ignorancia debe tener límites. Están en ese rincón en que una mujer, niña o niño están, en ese instante, mirando aterrados a su agresor que se cree su propietario y sería capaz de asesinarles. Bárbara: alimenta el cerebro también, el cuerpo no lo es todo”, respondió en un tweet donde se mencionó dicho video de la actriz.

En otro mensaje se le preguntó a la periodista y conferencista si insinuaba que la actriz “no tenía cerebro”, a lo que Cacho respondió que no intentaba humillar a nadie.

“Sí, si tiene cerebro. Solo que tiene que aprender que la fama conlleva responsabilidad. No se trata de humillarla, sino de enseñarle el camino de la empatía y del entendimiento de los orígenes de la violencia”, dijo.

El video de Bárbara de Regil abrió todo tipo de debates en los que muchos coincidieron de que era casi imposible hablar con razones con una persona enfurecida y violenta.

Ante los comentarios de de Lydia Cacho, la actriz no ha respondido nada, sin embargo, contestó a otras críticas en su contra que la volvieron tendencia el día de ayer en Twitter, en especial al mensaje de una chica que opinó en contra de los consejos de la actriz.

“Mi chiquita, si me siguieras, sabrías que sí hago algo es defender a las mujeres y levantarlas para que no se dejen, se amen y se cuiden. Yo, por supuesto, en mi video nunca hablé de un secuestro, robo o violación. Es muy claro que hablo del ‘respira hasta 10 y relájate’. Si te peleas con tu novio, papá, mamá o hermanos en esta cuarentena y vida”, dijo la actriz.

En un reciente artículo escrito por Lydia Cacho y publicado en la revista Gatopardo el pasado primero de mayo, titulado "El tamaño de tus miedos", la periodista señala directamente a la hipocresía que la cuarentena ha revelado entre las diferentes y marcadas clases sociales que conforman a México, las cuales a causa del confinamiento han relucido en temas como el futuro incierto de la economía del país o la capacidad del gobierno para controlar a su población de no salir a la calle y esparcir el virus.

“Hay quienes se odian tanto, que, en el confinamiento, han descubierto que su vida es pura ausencia de amores y afectos, de sueños y acciones de empatía. Hay quienes llaman a la policía porque los vecinos del 4-A han organizado una fiesta de cumpleaños y la pandemia lo prohíbe; pero desde hace años suben el volumen a la música cuando las niñas y la madre del 4-B gritan por las noches cada que el padre se transforma en cruel tirano, porque es la vida privada de ‘esa gente’”, escribe Cacho.