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En el mercado que yo estoy, y que siempre veo bien socorrido, es la comida. Cada lugar tiene su dueño.
Ah, o sea, cada lugar... Ajá.
O sea, ¿se compra también de alguna manera el lugar del tianguis? Se traspasa.
Ah. Se traspasa porque no puedes comprar la vía pública.
Ah. Un tianguis sobre ruedas, para la gente, yo creo que todos en méxico conocemos lo que es un tianguis sobre ruedas, ciertos números de tianguis, perdón, de puestos.
De repente es como, oye, ya hay uno que vende ropa. ¿cuántos puede haber que vendan ropa?
¿hay un límite? No.
No. ¿hay un límite para cuánta gente vende verduras, tal, en tu caso?
¿cómo es? Yo creo que sí, yo creo que sí.
Depende del delegado, ¿no? Depende mucho del delegado, de su carácter, del delegado, perdón.
Este, si te deja... Hay veces que sí, ya este ya vende esto, ya vende tenis, ya no puedes vender tenis.
Ya vende ropa, ya no puedes vender este, ropa. Ajá.
Pero, pues está, está cabrón, está cabrón porque si, por ejemplo, uno es allegado del delegado, ya hasta ahí, ya no puedes, ya no puedes vender tenis. Ya no pueden entrar más.
O sea, en conclusiones, depende del delegado. O sea, el delegado puede, si te llevar un orden, decir que no haya tantas, tantos de competencia, o si ya es brother de alguien más, o le pasaron un billete por ahí, y se, solo tú, güey, y nadie más.
Claro. ¿sí es así?
Sí, sí, sí, también, este, cada, cada lugar tiene, tiene su dueño. Ah, o sea, cada lugar.
Tienes, ajá. O sea, se compra también, de alguna manera, el lugar del tianguis.
Se traspasa, se traspasa porque no puedes comprar la vía pública. Ah.
Se traspasa. Se traspasa y, este, sí tiene un costo.
Ok, o sea, porque, ¿qué es el mejor lugar para estar en el tianguis? ¿cuál sería el mejor puesto?
Eh, yo creo que. Los mejores.
Yo creo que hay, hay veces que dicen, pues, yo he estado en todos los tianguis, y la verdad, este, donde me ha tocado en medio, en las esquinas, y así, ahora sí que. ¿cuál es el más caro?
¿cuál es el que más quiere la gente? O sea, los locales.
Yo creo que las esquinas, los cruces, los cruces principales son los, son los más, este, socorridos. Ajá, es donde más.
Porque es donde se concentra el mayor número de gente. Y de repente ya te tocan algunos que ya, te toca hasta el final, o te dieron ese último, y dices, no, pues, es como, allá ya nadie me va a ver, ¿no?
Sí, sí, sí, justo. Ok.
O sea, igual también influye mucho, como lo decíamos hace ratito, ¿no? La forma en que tú trates a tus, a tus pacientes, iba a decir, a tus, este.
Clientes. A tus clientes.
Entonces, este, pues, sí, justamente eso de que cómo, cómo los trates para que vuelvan a regresar contigo. Ajá.
Y a lo mejor las ofertas y el gritarles y tratar de llamar la atención de la gente. Para que venga contigo.
Sí, sí, es cierto que a lo mejor. Aunque estés lejos.
Exactamente. Pero, pero las redes sociales ya han cambiado todo esto, ¿eh?
Ah, bueno, pero. ¿ah, sí?
Claro. Ah, ¿también hay redes sociales en los tianguis?
Pues sí. A ver, pero ahorita vamos a platicar.
¿cuánto tiempo se tarda uno en poner un, un puesto? O sea, un puesto para vender verdura.
Yo creo que aproximadamente una hora y media, dos horas, ¿no? O sea, dos horas.
Dos horas. ¿y para quitarlo?
En lo que descargas, bueno, para la armada, pues en lo que descargas y pones el puesto y acomodas y todo, para pues ya recibir la gente temprano. Y pues en la levantada, pues sí te tardas menos, porque pues ya es menos mercancía.
Sí. Y empiezas a levantar a, ponle tú cinco y media, y pues ya terminas seis veinte y así.
Seis veinte, ok. En el aspecto de la ropa, ¿es más fácil o es más complicado?
Yo creo que me llevo más tiempo a la hora de recoger. Ah.
Sí, porque si no vas doblando toda la ropa. Ajá.
Sí. Se arruga.
Ok. Se arruga y se maltrata.
Ok. Pero sí es más difícil, pero igual sobre una hora, una hora y media hasta dos horas.
Eso es en el día. Ajá.
Porque le mencionaba aquí a un amigo que este, en la noche estamos en el tianguis nocturno, no sé si sepas que hay. No, no sabía.
Tianguis nocturno en iztapalapa. Ajá.
Y ahí estamos de cuatro de la mañana hasta la una, del cuatro de la tarde hasta la una de la mañana. Ah, ok.
A la una termina la hora de la venta, pero nos vamos yendo tres. Tres.
Tres y media. Ok, si ya bien tarde.
Doce horas casi igual. Está, está bastante, bastante tarde.
En la ropa también se queda mucha merma, se queda mucha ropa que no se vende. Ahora que está lloviendo, se caen las piezas al piso o se pueden jalar o ya traen un hoyito, ya compran igual algo bien, tome esa, se la regalo.
Ok. Yo hago eso.
Hay gente que la lava o este, o más barato, ¿no? Sí.
Más barato. Más barato para que te lo lleves.
¿sabes qué? Mira, esta trae un hoyito, ya llévatela, dame cincuenta, cien pesos.
Ok, perfecto. Así es como más o menos se van emparejando.
Sí, ya no se le pierde tanto. Claro.
En cuanto a la carne, por ejemplo. Cuando la carne, nosotros llegamos normalmente, la entrada de horario es a las siete de la entrada.
Tú tienes que llegar a las siete, arreglar la carne, detallarla, deshuesarla, limpiarla y tratar de... No es muy fácil cortarse, ¿te has cortado o no?
Sí, yo sí me he cortado, traigo varios cortes, luego ya sigue estar trabajando, por ejemplo, aunque tú sientes el dolor, compras una corte, enciendas y seguir dándole, no hay vuelta de hoja. Oye, debe ser hasta peligroso, por ejemplo, cuando entra alguien nuevo a la carnicería, es como, a ver, primero corta esto solamente, porque...
Es más difícil, por ejemplo, para la persona con la que se pega. ¿por qué?
Porque es enseñarle... ¿a quien le enseña?
A quien le enseñe, digo, en mi caso, como yo te dije hace rato, yo no estaba en este oficio. Yo empecé en otro.
Pero cuando yo intenté aprender esto, es de lo más difícil. ¿por qué?
Porque nadie te quiere enseñar. Todo el mundo anda apurado, anda movido.
Es celos. Exactamente.
Que pone esto, que pone aquello, que esto, que lo otro. Entonces, no te ponen atención.
Aquí la única forma de aprender es viendo, preguntándole, que también igual es muy difícil que te quiere responder. Pero si no lo haces así, ¿cómo?
Hay otra forma. Pero también hay muchas formas.
Por ejemplo, uno que trae ganas o el que trae el sueño. O yo quiero ser igual que él o quiero superar al maestro.
Por ejemplo, así como yo empecé, como él dice, no tienen tiempo de enseñarte o no quieren darte el tip. Por ejemplo, yo cuando empecé, yo le digo, quiero aprender a desbaratar.
Él me dice, no, eso te vas a picar, te puedes cortar. Le digo, yo quiero aprender.
Al siguiente día, le digo, ¿a qué horas hay que llegar? Me dice, no, pues si quieres llega una hora antes.
Tu entrada va a ser a las seis para que aprender. El que tiene ganas, yo llegaba a las seis.
Seis en punto, yo estaba ahí a desbaratar. Oye, haz esto con cuidado para que no vayas a desmadrar una pieza, para que no la vayas a dejar fea.
Claro. Y alguien que sabe desbaratar, ¿gana más?
Puede ver variando, dependiendo de lo que sepas, porque no es nada más desbaratar. Por ejemplo, hay piezas que son, por ejemplo, el bistec.
Si tú ya compras un bistec y el bistec se abre solo, pues ya no te interesa, porque dices, ya está todo feo, se rompe. A la hora de cocinarlo, ¿cómo lo vas a agarrar?
Claro. Es como agarrar una carne molida.
Entonces, precisamente, la gente busca eso. Una persona que trabaja en una carnicería de empleado, ¿tiene un sueldo?
Puede ir mejorando el sueldo. ¿puede ir mejorando?
Puede ir mejorando el desempeño. Exactamente.
¿y se reciben también propinas o no? ¿la gente deja propina o no?
Algunas personas sí. Cuando, por ejemplo, hablamos de los clientes.
En un buen servicio. Por ejemplo, tienes un buen cliente, por ejemplo, tú vas a mí, si te gusta cómo te atiendo, por ejemplo, te puedo invitar una botanita, un chicharroncito, para que tú sigas la conversación.
O tienes bienes con hombre, ya es la hora de las dos, por ejemplo. Como ahorita, ¿no?
Ajá, como ahorita ya son las dos, ¿no? Es como que vos comiste una botanita, patrón, lo de aquí, lo que lo atienda, llega a su casa.
Y te dejan propina. Exactamente, la gente dice, va, chido, ¿cuándo es el chicharroncito?
No, le digo, esto es de la cortesía de la casa, para que usted llegue a botanear, ponga la tele, lo que le hacen, la comidita. Y una pregunta, ¿la propina se la reparten?
No, bueno, para todos los lugares sí. En mi caso, es personal.
Ah, por ejemplo, a mí igual es personal. Es personal.
Ajá, por ejemplo, luego hasta mi patrón me dice, oye, le sobraron 20 baros de los que te pagó. Le digo, pues, si quiere pasarlo a mi sueldo, no pasa o me lo da ahorita.
Entonces, pues, al cliente, no, es para el joven, se lo ganó. Y al siguiente día, pues, tú dices, bueno, no va a regresar, pero ¿qué haces tú como trabajador o despachador?
Tú haces el mejor esfuerzo, ¿por qué? Una, por ganarte a tu patrón para que te suba el sueldo.
Dos, para que el cliente regrese. Y si eso es, siempre va a ser siempre, exigirse a uno mismo, ¿no?
Claro, claro. Nada más.
De acuerdo. Perdón, perdón.
También este, este, este, lidiar con los trabajadores, ¿eh? Ajá.
Es muy difícil que... Me imagino.
Es muy difícil porque... Como piensan que es un trabajo informal, ¿no?
Entonces, no llegan a la hora que es, faltan, todo les pasa, todos se les mueren. Yo de la rea.
De la rea. De la rea es la más básica.
De todos se enferman. O se le pucha la guinda.
La siento mal. ¿sí?
A todos matan, claro. Exactamente, como decía aquí.
O que se aventó alguien al metro. Oye, ¿qué crees que me licuó?
O te aplica la de ese ponchón la guinda al metro, ¿no? Bueno, al menos, o sea, yo, yo les digo...
Y se los pongo a lo mejor de ejemplo, digo, oigan, no manchen, pues es que, o sea, yo no me, no puedo sentarme a darles a lo mejor una teoría de decirle, paso uno, te levantas, dos, caminas, tres, te vistes, cuatro, vas a tu trabajo. O sea, cuando uno quiere aprender, quiere sobresalir, tienes que estar al tiro, o sea, no te voy a poner a decir, oye, este, oye, mi amor, vas a poner esto así, vas a hacer esto aquí.
O sea, igual tienes su chiste, acomodar, sinceramente, o sea, a mí no me sale acomodar, yo soy más de vender. Sí, más de vender.
Pero, exactamente, y de verdad... Te voy a hacer un café, siéntate, y yo te lo voy a enseñar, yo lo acomode para que mañana llegues a estar ahí y lo hagas facilito.
Exactamente, pero, o sea, son las ganas, y como dicen, las ganas de vender, de echarle ganas, de salir, y en este caso, como lo decía, ¿no? , los trabajadores es un tema, es un relajo.
No te llega gente y de repente, obviamente, se te complica, porque puedes tener muchas personas. Perdón, una pregunta.
Primero, nada más, este, ¿hay algún puesto o algún producto... ¿hay algún producto en un tianguis, en un mercado, que sea mucho mejor para vender?
Que dices, ay, ellos ya venden, o sea, ¿quién es el que más gana? Los de la carne ganan más, los de la verdura ganan más, los de la ropa ganan más.
A ver, tú que conoces muy bien, este, mijero chillón, todos los mercados, ¿hay como un producto que sea como el estrella? Pues, en teoría, sí y no.
Yo lo que veo, en el mercado que yo estoy... Lo que yo siempre veo bien socorrido es la comida.
¿la comida? La comida.
¿la comida, dices, comida preparada? Preparada, preparada.
Ahí es donde hay buen billete. Ahí es donde hay más dinero y donde hay más ganancias.
Y yo, por decirlo, en algunos mercados, me ha tocado ir y son manchaditos, o sea, me ha tocado ver eso. ¿y hay tacos de suelta?
¿manchados de muy caros o manchados de qué? Tacos de caros, ¿no?
O sea, por decirlo, los de cecina, ¿no? Es un decir.
Es decir, menciono esto con relación a que yo he visto que los de cecina, o los caldos de gallina, o los mariscos, en algunos mercados son más caros. Ajá.