Donaldson Collection/Getty Images

Estas son las raíces mexicanas de Marilyn Monroe que pocos fans conocen

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La actriz y gran icono de la cultura pop tuvo una relación estrecha con México; su madre es de Coahuila

Que si se lavaba la cara quince veces al día, que si tuvo una noche secreta con Elvis Presley ,
o que si fue vigilada por la CIA y el FBI dada su relación con los Kennedy. Todo eso se decía de Marilyn Monroe, persona y personaje a quien Joyce Carol Oates describió desde tres facetas: Norma Jeane Baker, la niña con un corazón ingenuo y vulnerable que creció en orfanatos anhelando el amor y la seguridad de una familia. Marilyn Monroe, el símbolo sexual y diosa del cine que sirvió como estandarte de lo femenino y sexy en Hollywood, producto de una cultura misógina que la encumbró pero que a la vez le dejó claro su disgusto por su sexualidad tan abierta y, por último, la rubia inalcanzable. Un objeto del deseo incuestionable y la imagen perfecta de la belleza y clase blanca, inmortalizada en camisetas por el arte pop.

Es claro que a 58 años de su muerte, la historia aún no termina de ponerse de acuerdo sobre las etiquetas para Marilyn. Ya la han llamado: rubia tonta; mujer genial; gran actriz; víctima de sus circunstancias y astuta creadora de un ícono.

Mientras el contexto decide, hay aspectos de la vida de Marilyn que son dignas de observar más allá de los datos curiosos, por ejemplo la relación con México, empezando por su madre, quien por cierto, era mexicana. Gladys Baker se llamaba la mujer que nació en Piedras Negras, Coahuila, y a quien diagnosticaron con esquizofrenia paranoica, motivo por el cual su hija, la pequeña Marilyn, tuvo una infancia dura, con más de once padres adoptivos.

Que su madre fuera mexicana marcó la vida de Marilyn innegablemente, así que ella siempre mantuvo una relación especial con el país a través de sus afectos. Por ejemplo, se sabe que viajaba constantemente a Ciudad Juárez para encontrarse con amigos como Frank Sinatra y Jim Morrison.

En este país se sentía libre de vigilancias, así que no fue raro que en 1962 mantuviera una relación sentimental con el guionista y productor mexicano José Bolaños. Incluso entre febrero y marzo de ese mismo año, un par de meses antes de su trágica muerte, Marilyn estuvo de compras en México.

Pero ella no sólo venía a comprar muebles, comer taquitos y oír mariachis, se sabe que uno de sus destinos más deseados en el país fue la casa de Emilio ‘El Indio’ Fernández, con quien compartió tequilas.

De Marilyn en México no sólo quedó una postal, sino varias anécdotas con itinerario, como que fue a ver las pirámides de Teotihuacán muy emocionada, y después en Chiconcuac se compró un suéter bordado en 130 pesos que, tras su muerte, fue vendido en más de 160 mil dólares. Así como que también cumplió su deseo personal de visitar el foro donde se grababa El ángel exterminador de Luis Buñuel con quien platicó largo y tendido, y conoció al legendario fotógrafo Gabriel Figueroa y se tomó fotos con doña Silvia Pinal , quien era la actriz mexicana del momento.

Marilyn murió el 5 de agosto de 1962. “Una de las estrellas más famosas de la historia de Hollywood ha muerto a los 36 años", dijeron en las noticias anunciando la tragedia, solo unas horas después de que la hallaran sobre la cama con una sobredosis de sedantes.