La evolución de las Drag Queens en México: desde Francis hasta una nueva generación

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En México es imposible hablar de Drag Queens sin mencionar a Francisco del Carmen García Escalante: Francis.

Drag, del acrónimo Dressed as a girl (vestir como una chica) tiene orígenes en el cabaret y y, y aunque se le denomina Drag a una persona que interpreta a otra, esto no llega a la imitación; es la caracterización del alter ego.

En México es imposible hablar de Drag Queens sin mencionar a Francisco del Carmen García Escalante: Francis.

Actor y vedette mexicano que se convirtió en una de las primeras voces del transformismo mexicano durante los 90.

“Yo siempre tuve ganas de ser artista. No sabía qué hacer, si cantar o bailar o ser actor, no sabía qué: me tocó subirme a unos tacones, pegarme unas pestañas y hacer un espectáculo vestido de mujer y me funcionó”, declaró en Francis a medios mexicanos a mediados de los dosmil.

Con la idea de recrear shows de travestismo, inspirado en espectáculos de primer nivel, el sueño se hizo realidad para Francis y, al estilo de Las Vegas, durante más de una década llenó sala en el Teatro Blanquita con "El Show de Francis”, el cual derrochaba todo el glamour, luces, plumas y la fabulosidad del imaginario en García Escalante.

Aunque una chica drag puede ser tan glamourosa como sueñe, en la disciplina también hay un aire de broma y burla, por lo que cada Drag Queen tiene un personaje propio, una caricatura a quien interpreta y sin embargo no significa que esto se limite a discursos sociales o políticos dentro de un show.

Un ejemplo de esto es el dúo de “Las Hermanas Vampiro”, Oswaldo Calderón y Daniel Vives, quienes a finales de los 90, comenzaron un show en el que, no sólo encontraron un lugar para explotar su creatividad, tomaron inspiración en el cabaret y presentaron un espectáculo irreverente, que desafió a “toda buena costumbre”.

“Es un show violento, un show discriminatorio. Es clasista y tiene todos los defectos. A mí me podían meter a la cárcel por esto. No lo hacen porque existe el cabaret, pero es un espectáculo que juega con estos antivalores para exhibirlos, no para imitarlos o replicarlos”, explicó para un corto documental de Garabatos Media, Oswaldo Calderón actor y Drag en el dúo de “Las Hermanas Vampiro”.

Actualmente en México, algunas Drags tienen un papel muy marcado, desde la villana de telenovela (Gvajardo), una chola de barrio (Debra Men), una niña fresa de Polanco (Margaret y ya) e incluso personajes amorfos y antiestéticos (Amelia Waldorf) que exploran el gore combinado con fantasías del pop.

Drags, o dragas, como se ha mexicanizado el término, a lo largo de su historia, han dibujado un camino en el que cada día el arte de vestirse e interpretar se ha vuelto es mucho más consumido y redituable.

Actores, cantantes, coreógrafos, diseñadores, artistas visuales, y todo tipo de profesionistas y estudiantes, forman el colectivo de drag a lo largo de la república.

En Ciudad de México, la necesidad de reunir a artistas y público interesado orilló a la misma comunidad a crear sus propios espacios de difusión.

En 2014 nació en la capital del país el proyecto “La carrera Drag de la CDMX”, inspirado el nombre en el famoso programa Ru Paul Drag Race, pero que, a diferencia del reallity show estadounidense, es un concurso de drags que se transite por ninguna platafora; hace falta llegar al Teatro Garibaldi y vivir presente la experiencia.

Creado por Paris Bang Bang, una de las figuras drags más queridas de la CDMX, “La Carrera Drag” ha visto competir a las mejores dragas mexicanas, retando sus habilidades de caracterización, originalidad, talento con el maquillaje, vestuario e incluso baile y canto.

Paris Bang Bang no sólo es la responsable de crear este concepto de entretenimiento en vivo, a través de los años su trabajo la ha llevado a ubicarse como un referente del drag en México.

Otro de sus proyectos más importantes es la creación de Traveland, un show que invita a dragas mexicanas a presentar sus propios espectáculos diseñados con su tématica propia.

Traveland, como título, es un juego de palabras. 'Travela' o sea travesti, y 'Land', o sea la tierra de los travestis. Y me inventé este concepto de show de variedad drag donde las chicas del concurso pueden venir a presentar shows”, relató Paris Bang Bang para Fag Checking de LocalMX en 2018.

“La drag queen residente trabajaba en el Marrakech y me dijo: ‘oye me gusta mucho tu estilo, ¿quieres que te arregle como drag?’ y a partir de ahí lo agarré y no lo dejé ir. Pude ser alguien que se siente bien consigo mismo y ayudar a otros a más gente a ser eso”.

Otro de los proyectos que reúnen a lo mejor del transformismo actualmente en México es el programa “La Más Draga”, producción de La Gran Diabla, el cual se acerca aún más al estilo norteamericano de Ru Paul Drag Race, siendo transmitido por episodios mediante Youtube.

Barbara Durango, finalista de la primera temporada de “La Más Draga”, recoge su experiencia con el transformismo e intenta usarlo con el fin de exponer similitudes del rechazo del arte drag con la misoginia en sociedad mexicana.

“No pueden tolerar a un hombre, rechazando su masculinidad, vistiéndose de mujer. Inconscientemente pensamos: ‘ser mujer es negativo’, ‘¿por qué está prefiriendo verse como una mujer, si ya es un hombre?”, explicó Durango en el corto Documental de Queer MX, en Youtube.