Alessandra Rosaldo revela que los berrinches de Aitana han causado conflictos con Eugenio

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La esposa del comediante habló sobre una situación que viven muchos padres de familia

A través de su canal de YouTube, Alessandra Rosaldo se sinceró sobre una problemática a la que se enfrentan los padres de familia con hijos pequeños, los berrinches en público.

La cantante abrió su corazón y reveló que la situación le ha causado fuertes conflictos con Eugenio Derbez, quien no soporta ver a su hija menor, Aitana, llorando sin control en espacios abiertos.

“Es un tema del terror. Es un tema entre Eugenio y yo, entre nosotros, de conflicto fuerte. Porque a él le importa mucho lo que opina la gente. Él sí se pone muy mal si Aitana empieza a hacer un berrinche en público (…) se estresa horrible. Él no soporta incomodar a los demás y yo soy al revés”, contó.

La esposa del comediante confesó que, como pareja, ven estos incidentes de manera distinta, ya que ella busca ser empática con la pequeña en el momento pero no puede evitar sentirse presionada por la reacción de su esposo.

“Para mí es horrible cuando ha sucedido porque no nada más tengo que lidiar con el berrinche de la niña, tengo que lidiar con el juicio del papá. Independientemente de todas las miradas de la gente de alrededor, el primer juicio que tengo, y que siento así, es el de Eugenio (…) Para mí es muy incómodo y muy fuerte porque lo vivo, de alguna forma, doble (…)”, dijo.

Como parte de su experiencia, Alessandra recordó un momento muy dramático en un avión, en el que la pequeña tenía miedo de sentarse solita, lo cual detonó un berrinche en pleno despegue.

“Aitana estaba muy acostumbrada a irse en mis piernas y en este vuelo, la aeromoza la obligó a sentarse en la silla (…), entonces Aitana no quería y no quería y empezó a hacer un drama (…) Ella empezó a llorar muy fuerte, se convirtió en un problema; tenía yo a Eugenio aquí atrás diciéndome: ‘contrólala, contrólala. Se tiene que sentar, contrólala’”, explicó.

“Entonces yo, queriendo sentar a mi hija en el asiento, pero al mismo tiempo entendiendo perfectamente que a ella le provocaba una inseguridad terrible estar ahí, que ella necesitaba el abrazo de mamá para sentirse segura (…) Fue espantoso, pero para mí, lo peor fue sentir la presión de todos y no tener a mi compañero empático”, sentenció.

Con estas confesiones, la integrante de Sentidos Opuestos se expone como una mamá real, quien se enfrenta a diversas pruebas con las que otras madres se pueden identificar.