Toñita habla del acoso sexual que vivió en su infancia: ‘me vestía como niño’

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La cantante narró el dolor que le causó el acoso que sufrió desde que tenía 10 años

Desde agosto del 2017, cuando la actriz Alyssa Milano impulsó en redes sociales el tema del acoso sexual, muchas historias terribles de violencia han salido a la luz. Y es que tal parece que de la violencia machista nadie se salva.

Para Antonia Salazar, mejor conocida como Toñita, la historia no ha sido distinta a la de muchas mujeres que han levantado la voz y unido sus experiencias. Es en este tono que Toñita reveló algunas amargas experiencias desde su infancia a un programa de televisión .

La veracruzana habló de la violencia sexual que sufrió desde que tenía 10 años: “Yo me acuerdo que me gritaban, ‘qué rica, mamacita’, y pues yo tenía 10 años y tenía un pompón loco”.

Pero de los gritos pasó a mayores, y a los 13 años, mientras trabajaba en una refaccionaria en la CDMX para apoyar a su mamá que seguía viviendo en Tantoyuca, Veracruz, tuvo que lidiar con el acoso de otro de los trabajadores que era mucho mayor que ella.

“Estaba trabajando en un lugar y de repente pasaba y me tocaba, y el roce… Era complicado para mí entender la situación porque estaba muy chavita. Él tenía como 30, él sí era consciente, pero yo no maquilaba tanto todavía”, dijo.

Las amargas experiencias la hicieron tomar la decisión de cambiar para evitar más comentarios, miradas y toques incómodos, así que desde entonces comenzó a vestirse y actuar como hombre, abandonando su feminidad sin quererlo y dando espacio a que se especulara sobre su sexualidad.

Las declaraciones de Toñita son relevantes por su claridad y porque revelan uno de los más grandes problemas de la violencia sexual: su normalización. Y es que para muchos los piropos o los tocamientos no requeridos no son graves y se justifican si las víctimas, como en el caso de Toñita, tienen un “físico desarrollado a corta edad”. Sin embargo, por lo menos con su testimonio, se puede saber cómo son hechos que dejan profundas marcas en quienes sufren de estas violencias.

Ahora que es madre, Toñita revela que eso que vivió la marcó tanto que al principio de su maternidad tuvo muchos miedos, y el más grande era que su hija no supiera decirle en caso de ser agredida. Y por eso esperó a que su pequeña supiera hablar, para tener la certeza de que nada malo le pasaría, además de que le enseñó que su cuerpo es sólo suyo.