
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Saludó a mi marido muy peculiarmente, así, así, como siempre, ¿no? Yolanda siempre fue, pues me enterqué en ese y le dije, por favor, yo quiero a mi niño y yo quiero un niño y yo quiero un niño.
Y ella era corista de barry white. Ah, mira.
Entonces, pues empezó a hablar de los castro y no sé qué. Y los hermanos castro tuvieron una época fuertísima.
Sí, ¿cómo no? Fueron los que inauguraron el caesar's palace.
No más. No más.
Wow. ¿no?
Abriendo un show y de ahí se quedaron muchos años y a raíz de eso, que yo quiero hacer mi disco y todo, cuando mi coach, que era débora, me invita a un ensayo al premier con barry white, empieza a hablar de los castro y el productor de barry white, habló con mi papá y todo el rollo, y resulta que no sé cómo le hizo mi papá, pero dio con el manager de michael jackson. Y entonces nos invitan a irnos en el camión con todos los músicos, que fue una experiencia única, y irnos a una parte vip donde solamente cinco se podían sacar foto con él.
Con el michael. Pero hay que recordar, tu maestro de canto.
Ese maestro era maestro de canto de michael, que es el indión, de no sé qué. Y ese maestro de canto era el novio de la pareja de tu amiga andrea.
Ay, claro, cómo olvidarlo, yo lo conocí. No, y de janet jackson también.
Bueno, pero era pareja de él. Entonces le dice la monce, ¿y tu marido qué hace?
Ay, tiene clases de canto. Pero ¿de qué edad?
Carísimo el hombre. Carísimo.
Carísimo. Que andaba con andrea, una alemana que ganaba cuadritlones y todo.
Sí. ¿en serio?
Sí, y andrea nos decía, ay, es que ahorita está con celine dion. Carst.
Alexa. No, no, no, ¿qué te pasa?
Era un monstruo de maestro. Pues nosotros no lo valoramos, monstruo.
Pero de verdad que se lo hubieran llevado a cenar y por lo menos se hubieran tomado unas clases. Fuimos a cenar con ellos, pero pues dijimos al novio de la amiga que da clases de canto.
No, no, no. No, ni siquiera, por eso te digo, ni lo valoramos si el hombre cobra por oro un dineral.
Pero un dineral, un dineral. Está un gran elenco.
Un gran, pero gran elenco. Gran elenco.
Oye, cuánta artisteada fue a tu boda, roberto palazuelos. Sí, eh.
Qué querido eres. Sí, la verdad, todos estamos muy felices.
Tienes buena convocatoria. Tienes buena convocatoria, sí.
Te queremos mucho. Yo también lo amo.
Pero ¿sabes qué? Por eso yo no voy a bodas.
Cada boda que voy, se divorcian. ¿no?
Eres la malagüero. Sí, sí.
Malagüero. No, no, no malagüero, pero es como de, ¿neta quieres que vaya a tu boda?
¿neta? Y dije, bueno, pues ya desde entonces ya no voy a bodas porque se divorcian.
Incluso, es más, la última boda que fui fue una celebración de pedro fernández y su esposa en... Y me dice, vente a mi boda.
Y no me digas que se divorciaron. No.
Y siempre le digo, mijito, por favor, no. ¿sigues ahí?
No me invites. No, sigues ahí, sí.
No, sí, besitos a los dos. Pero todas las bodas he tenido ese tino.
Qué bueno que no fui a tu boda. Bueno, ¿y qué pasó en la boda?
No nos cuentan. Bueno, en la boda, este resulta...
Fuimos en el tito, tú y yo, en el tito cedillo. Sí.
El caguachón. El caguachón.
Tú, yo, estaba verónica. Ajá.
Ajá. Tú.
Yo. El gus.
El gus. El gus que estaba de mano sudada.
Sí, sí, de mano sudada. Imagínate esa banda.
Háganme una rueda. Así, no, no, no, no, no.
Bueno, fue un pedononón. Pero pedononón, ¿eh?
Macabro. Macabro.
Bueno, esos son los momentos en la vida que se recuerdan. Pero yo no me refiero a esa.
Sí, ya se salió por la tangente. Ya se salió por la tangente.
En fin. Ustedes cuéntenle.
Bueno, saludó a mi marido muy peculiarmente. Ah, sí.
Sí, así, como siempre, ¿no? Así.
Yolanda siempre así, hola, ¿cómo estás, compadre? Pero gustavo no se lo esperaba para nada.
Estaba parado él muy ecuánime, muy decente, muy formal. Y de repente me dice, lo voy a saludar.
Le dije, me dijo, ya sí. Todavía no se casaban.
Todavía no. No, sí.
Ah, ¿ya se me ha casado? ¿cuándo fue ese año?
No, porque yo te dije, déjame checar el mandado. Déjame checar el mandado.
Sí, sí, sí. Entonces voy y le agarro los dedos a tu marido.
Sí, sí, sí. Morado.
Morado. Se empezó a hacer de puntitas y morado, morado, morado, literal.
Pero entonces yo pues le dije a dani, se va a enojar conmigo. No, hombre.
Ya no sabe que soy de confianza. Cero.
Jamás me iba a enojar. Me dice, güey, no mames, nunca me va a enojar.
Pero a nosotros nos causó mucha gracia. Pero imagínate que llegara tu marido y le agarrara así a yolanda.
Ay, pues tampoco me daría este enojo. No, pero yo que diría, mmm.
No, no hay fijón. Sí, ya sé.
Ay, qué rujo. Ya, ya, ya que agarra, güey, ya.
Ya sí me... Ya vamos a un corte y ahorita volvemos porque es cuando mejor me lo guardo.
Vecinas del tren. Sí, también te gusta la moda, ¿no?
Claro. De la moda lo que te acomoda.
Ah, no, eso sin duda. ¿verdad?
De la moda lo que te acomoda. ¿en qué gastas más?
¿en qué le inviertes más de moda? Híjole.
Mira, ya no le invierto tanto, la verdad, porque como que... Te vas dando cuenta, ¿no?
Ajá. Que no, o sea, de repente ves el clóset y dices, qué pecado.
Sí. Y entonces por eso...
De repente dices, con lo que me compré esta bolsa, puedo comprar un refrigerador. Fíjate que sí.
¿y qué crees? De dos puertas.
Que yo hago bazares, que ya hace cuatro años que no lo hago, pero hago bazares altruistas que este año sí lo voy a hacer. Y fue por esa...
Todavía vive mi mamá. Le decía, es que...
Es que... Tengo demasiada ropa y luego me regalaban de la novela y luego me...
Pero, ¿estás de acuerdo que... Fíjate, a mí sí me gusta la ropa, pero yo no tendría tantas cosas si no fuera porque trabajo en la tienda.
Ah, no, claro. El negro está mejor que con el copetón de cadenas.
Sí, sí. O sea, perdón.
Vamos a ver. Mira.
Y con todo el respeto así. Y yo, qué feo.
Ve, ve, ve el copetón. El copetón.
Con ese... Parecía con gel.
Negro con cariño, la verdad. Adam sandler.
Qué bueno que te pongas mejor que como estabas de jovencito. ¿sabes qué, negro?
Te queremos. Estás mejor ahorita con esa madurez.
Y con esas canas de pelazo que trae. Con ese olor a hombre.
Sí. ¿verdad?
Sí, negrito, te quiero muchísimo y lo sabes muy bien. Cuando me enterqué a tener a mi consentido de mi vida, de mi cielo, mi gustavo, mi chiquillo...
¿cómo te atreviste a embarazarte? Me enterqué, pero me enterqué que gustavo me decía, es que ya no.
O sea, daniela tenía nueve años. Daniela tenía nueve años.
Alexa tenía ocho. Y tú tenías cuarenta y cúbole.
Cuarenta. Cuarenta.
Y es así como de, sí. Sí, cuarenta.
Tienes toda la razón, cuarenta. Pues me enterqué, me ennecé y le dije, por favor, yo quiero a mi niño.
Y yo quiero un niño. Y yo quiero un niño.
¿y cómo lo hiciste para que de verdad fuera niño? Porque para que se me parara.
Ah, bueno, pues ahí. Me revolví.
Sacaste todos los machos de... Sí, yo...
Todos los, este... Yo ya había apretado.
¿más machos? Ya había apretado.
Ya me había dado la fuerza. Yo le di la bendición.
Yo le di la bendición. Gracias a yolanda.
Nos dio el sexo. Ahí va el macho.
Sí, ahí va el macho que nos guía. Yolanda dio el sexo.
Sí. Venga de ahí.
Yo le dije, ahí te va mi guz, la bendición. Mira, mira, mi escuincle, es que lo veo y me vuelve loca.
¿cuántos años tiene ahorita? Diez y medio.
No, pero ahorita ya me llega aquí. Está altísimo.
Qué bueno. Entonces tú querías el niño.
Yo quería mi niño. Dios te lo mandó.
Y dios me dio la bendición de tener a mi chiquillo. ¿y por qué querías un niño?
Pues porque yo quería un niño. Porque las...
Somos muy complicadas las mujeres. Pues ya tenías dos, ¿verdad?
Pues sí. Dos viejas, el niño, le da mamitis.
No, no, no.