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La pregunta de cuál es mi error favorito, pues, no sé, mi divorcio pudo ser un error muy favorito. Es que si me equivoco, ¿qué pasa?
Es que tampoco se va a acabar el mundo. Voy a intentar, no, pero no pasa nada.
Sí, con él compartí el gusto por el fútbol y por la comida y por españa, por ejemplo. Como que tenía muchos gustos de ese tipo.
Pero bueno, sí te encanta el fútbol. Me encanta el fútbol.
¿por qué? ¿con tu papá ibas al estadio?
Con mi papá veía muchísimo fútbol, pero desde chiquita. Sí, jugué, jugué mucho a fútbol.
Me gustan los deportes en general. A mi esposo le gusta mucho también el fútbol y el mundial me encanta, me apasiona tremendamente.
¿no lo sentiste muy diferente este mundial a otros? Sí, sí creo que nuestra selección...
Mira, tu papá tan lindo. Sí, ay, mira.
De hecho, subí, encontré una foto que me mandó mi mamá del mundial del 86. ¿qué?
Estoy con él, vestida de asturiana, me tienen así en el estadio y me estaba así cargando. Sí, con él compartí el gusto por el fútbol y por la comida y por españa, por ejemplo.
Sí. Que teníamos muchos gustos de ese tipo.
Sí, sentí este mundial diferente, pero porque siento que nuestras selecciones... O sea, esta vez yo tuve la oportunidad de ir al partido de inglaterra y no salí con ese sabor de boca feo de siempre, de que era nuestra ilusión, sino siento que sí teníamos una selección distinta.
Tenemos, tenemos, todavía. Sí, no, y creo que lo que viene, o sea, creo que tenemos una selección que sí, muy padre.
Como que esta vez sentí que le echaron todos los huevos. Sí, sí, sí.
No, no, sentí que fue de chiripazo y arañando. De panzazo como...
Como que sí, salí muy orgullosa. Sí, qué lástima, porque siento que sí podíamos haber llegado más lejos, pero...
Pero bueno, lo gozamos todos mucho. También creo que las redes sociales hoy, pues, se vive distinto al fútbol.
Antes lo vivías ahí ya, ahora estamos todo el día ahí peleándonos con el otro. Uf, ay, no sé.
Y creo que eso cambió también y que haya sido aquí cerquita. Ay, estuvo bien bonito.
A ver, ¿qué nos traes por ahí? ¿me van a poner algo?
Sí. No, te va a brincar.
Como en la lata de los cacahuates. ¡ve!
Vételo a ver qué pasa. ¿qué?
Ay, qué nervios. Y muy padres sus pantalones, ¿eh?
Son comodísimos, gracias. ¿japoneses?
No. Están divinos.
Hoy en monse y joe nos acompaña la talentosa marimar vega. A veces te olvidas del todo lo que has hecho, ¿verdad?
Sí, sí, sí. Y tu marido te ha producido.
¿te ha producido algo o no? El rincón, el podcast lo hacemos juntos.
Ajá. ¿por qué el rincón de los errores?
El rincón de los errores salió de, pues, una filosofía de yo hablando con mi terapeuta. El efraín con el que lo hago es mi terapeuta, es mi psicoterapeuta.
Ajá. Y bueno, ya no, ya no podría ser, pero, pero fue muchos años.
Y cuando decidimos hacer un podcast decíamos, bueno, pero ¿cómo le ponemos? ¿de qué hablamos?
Y el error tenía que ver como con esta cosa que tenemos de, de que nos da pavor equivocarnos en todo. Y todos nos vamos a equivocar toda la vida.
Entonces, creo que el hecho de hablar de nuestros errores, no desde el cinismo de me voy a seguir equivocando, sino desde el aprendizaje y la responsabilidad, pues hace que nos liberemos de muchas cosas. Y que luego la gente cree que nosotros no nos equivocamos o que no nos pasan cosas tremendas.
Y al final escuchar a los demás que se equivocan, como que uno se siente acompañadito en sus procesos. Y de ahí el rincón de los errores.
Y sí. Vamos que nos inviten.
¿y van muy bien? Sí.
Llevamos ya tres años, o cuatro. Y justo, ay sí, ya les voy a decir.
Les voy a aprovechar. Este, acabamos de lanzar nuestro libro.
Nuestro primer libro. Ay, guau.
Y está bien padre. A ver, cuenta.
¿y lo escribieron ustedes dos? Lo escribimos los dos.
Y, y bueno. Es ese, nunca sé en mi vida si voy a volver a tener un libro.
Entonces, no me digo nada. ¡presúdenlo!
Eso es lo que hay que hacer. Sí.
Y bueno, es una, es, no, no crean que es una transcripción del podcast para nada, al revés. Es como una, es una guía para, es una herramienta.
¿no es un notebook para que vayas escribiendo? No, es una herramienta para.
¿pero es para vida en pareja? ¿es para las parejas?
También, pero para todos. Creo que es para todos los que nos equivocamos en la vida.
De hecho, es permiso para equivocarse. Mi hermana escribió el prólogo.
Lo que no salió como esperabas, puede ser justo lo que necesitabas. Sí, sí.
Pero no lo queremos ver. Exactamente.
Es que los cambios como son duros, ¿no? Como son, como cuestan.
Son muy duros. Nosotros, en, en el podcast.
Tenemos un error, por ejemplo, que se llama el error favorito, que tiene que ver con, como un error que en su momento pudo haber sido muy horrible, muy doloroso, pero que a distancia te transformó, ¿no? Y que hoy le agradeces.
Entonces, es el error favorito. El error favorito.
Y sí, bueno, a mí luego cuando me pregunta cuál es mi error favorito, pues, no sé, mi divorcio pudo ser un error muy favorito. Claro.
Como cosas así que en su momento son súper dolorosas, pero si le sacas el buen jugo. Sí, luego dices, no estaría aquí en donde estoy.
Sí hay muchos, sí tenemos muchos errores favoritos, monsi. Sí, sí tenemos.
No, si las voy a invitar para que me cuenten sus errores favoritos. Claro, mira.
Y bueno, el libro lo pueden comprar, este, en ebook también o en audiolibro los grabamos efraín y yo o, o así. ¿teatro o cine o televisión?
Sí, teatro. Bueno, te voy a decir.
Tu papá era más de teatro, ¿no? Eh, yo creo que no.
O me acostumbré a verlo en la señora presidenta. Yo creo.
Durante años. Y en el tenorio.
No, yo no podría elegir una. Ahora que regresé al teatro, regresé porque hace diez años no hacía teatro.
Nunca me di cuenta. ¿la última vez lo hiciste aquí en méxico igual?
No me di cuenta que pasaron diez años. Hasta que el otro día me entrevistaron y me dijeron hace diez años que no hacías teatro.
Yo ya traía este gusanito de que quería regresar, tenía muchas ganas de regresar. Y cuando me mandaron el, el, el texto de requiem, la obra que estoy haciendo ahorita, me volví loca y dije, oye, yo quiero hablar de esto.
¿te lo mandó bruno bichir? No, me lo mandó la productora.
¿requiem de qué? ¿requiem for a dream?
De una película. Bueno.
La premisa es fuerte. La premisa de esta obra es fuerte.
Pero creo que es algo muy oportuno en el mundo y en nuestro país de que se hable o por lo menos se escuche y se ponga sobre la mesa. Y requiem es una obra que vas a salir y te vas a ir a los tacos con discusión de qué lado estás tú o qué opinas de esto.
Eso sin duda. ¿es el caso de un niño de once años?
Es el caso de un niño que cometió una atrocidad a los nueve años. ¿qué es esa atrocidad?
No te lo voy a contar, bela, ve. Tienes que ir al foro.
¿y luego? Pero te voy a hablar como fiscal.
Es una atrocidad. Y estamos a una hora de que lo ejecuten con inyección letal, porque estamos en estados unidos donde existe la pena de muerte.
Y llega este cura porque va a hablar con él antes de la ejecución y empieza a tener esta confrontación con la fiscal. Él quiere que no lo ejecuten, que le demos una segunda oportunidad.
Que los niños, la infancia, etcétera. Y ella opina que hoy pues los niños, hoy hay niños que roban, que violan, que asesinan y que creen que tienen un pase libre por su edad.
Ese es un texto del personaje, ¿no creen que es mío? Y que algo estamos haciendo mal como justicia, ¿no?
Entonces es un debate de una hora, es una obra que dura una hora diez sin intermedio, deliciosa, cortita. Que son solo ustedes dos.
Solo somos nosotros dos. Los dos personajes.
Y se debaten muchas cosas. La justicia.
Dios. ¿existe dios?
¿no existe dios? ¿dónde está dios cuando suceden estas cosas?
Si la gente se arrepiente, ¿sirve de algo o no? Y también algo que le pasa a mi personaje que es muy bonito.
Bueno, sí bonito, pero es muy duro. Que muchas veces podemos juzgar mucho hacia afuera o tener una opinión muy clara de algo.
Pero cuando eso pasa en casa. O cuando le pasa a alguien de tu familia.
A un hermano o a tu pareja o algo así. Pues no sé si piensas de la misma manera con esas ideales tan puestos y tan claros.
Pues yo creo que no. Entonces todo eso sucede en esta hora diez.
Y estamos solo bruno y yo en el escenario. Pero yo creo que ojo por ojo y diente por diente.
Eso lo digo en la... Eso lo dice la fiscal.
Eso lo dice la fiscal. Porque él empieza a decir que no y yo le digo pues eso es la justicia divina.
Sí. ¿no?
Ojo por ojo, diente por diente. Pero si hubiera algún otro daño pondrán como castigo vida por vida.
Y él me responde. Otros mandamientos.
Y son así. Estamos así.
Y es... Oye, marimar.
Y tú trabajas desde muy chiquita como actriz porque obviamente vienes de un gran papá actor. Pero ¿qué pasa cuando te hablan para trabajar con bruno bichir?
Que sin lugar a dudas es uno de los actores pues que más admiramos como actrices las mexicanas. Y el mundo, no las mexicanas.
Sí. Y además no habíamos...
Yo no lo conocía, bruno. No nos conocíamos.
Nunca habíamos trabajado juntos. Entonces fue increíble cuando el otro día estábamos en una entrevista y él decía, pues es que fíjate, los dos crecimos en el teatro.
Los dos venimos de familias, hermanos, ¿no? Como que esta cosa que...
Sí. Pues cuando estás en una familia así lo entiendes, pero...
Es que son dinastías. Es distinto.
Ajá. Y ha sido, ha sido muy rico y somos, somos súper diferentes bruno y yo.
Y entonces en escena creo que para la gente es un goce porque pues en personalidad y en time, en todo, en la vida somos, somos distintos. Y están padres los pósters, ¿eh?
Sí. ¿fin de semana están?
Estamos viernes, sábado y domingo. Ya nos quedan solamente...
Acabamos el 30 de agosto. O sea, nos queda nada.
Ok. Una temporada corta.
Estamos dos funciones viernes, dos sábados, domingo, en el foro shakespeare que a mí me parece... Hermoso.
Un foro hermoso, ubicadísimo en la condesa. Tiene todos los restaurantes alrededor para después ir a dialogar.
Pero eso es... Sí, a dialogar lo que viste en el teatro.
Sí, pero ese tipo de obras con esa densidad no acabas agotada. Sí, porque además son dos seguidas.
Tenemos diez minutos entre una y otra, pero... Ay, no sé, el teatro es delicioso.
Digo que ahora que me di cuenta... ¿qué es lo delicioso del teatro?
Uno, que todos los días es único y repetible, por más que lo intentemos hacer igual. Que el público tiene mucho que ver en lo que pasa, porque pues están ahí...
Sus reacciones. Si tosen, si se mueven, si se sorprenden, si no, ¿no?
Ajá. Pero bueno, lo delicioso del teatro es eso, que es ahí, es...
Dependes de confiar en tu compañero, en tu memoria y en tu capacidad. Y también no sabes cómo me sirve antes de entrar pensar en...
En los errores. En el rincón de los errores.
Es que si me equivoco, ¿qué pasa? Es que tampoco se va a acabar el mundo.
Voy a intentar, no, pero no pasa nada. Y entonces me la he gozado, me la he gozado mucho y la disfruto un montón.
Qué bonito es cuando trabajas en lo que disfrutas. Ay, sí.
Sí. Y que te paguen.
Además, sí. Y a la vez un gran actor.
Y a la vez un gran actor. Y a la vez un gran actor.
Y a la vez un gran actor. Y a la vez un gran actor.
Y a la vez un gran actor. Pero sale uno y con que te dé para que te eches tus tacos y vayas a discutir la obra, ¿no?
Sí, te pago otras cosas. Te pago otras cosas.
Te pago que te puedan ver de repente haciendo algo que te gusta y que te aplaudan y que te tengan cerquita y te feliciten. Eso es muy rico.