Frida Sofía revela traumáticos momentos de su niñez

Mezcalent

Frida Sofía dice que perdona a Alejandra Guzmán y está dispuesta a reconciliarse con ella

facebook

twitter

whatsapp

Email

La joven habló de los duros momentos que vivió en su infancia y de cómo ha enfrentado todo lo que está pasando actualmente en su vida.

Install
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

Desde hace unos meses, Frida Sofía ha estado en el ojo del huracán luego de que revelara que su propio abuelo, Enrique Guzmán, le había hecho tocamientos indebidos cuando era una niña.

La joven de 29 años no recibió el apoyo de su familia materna, pero sí de la paterna y es en entrevista con People en español donde relató duros momentos de su niñez.

“¿Qué niñez?” respondió la influencer cuando se le preguntó cómo la vivió, pues, al pertenecer a una de las dinastías más importantes dentro del medio del espectáculo, no fue sencilla.

“La vida de un artista es de aquí para allá, de hotel en hotel, es muy movida. No es real, nunca fue algo estable, (fue) rock and roll”, declaró. A pesar de esa vida que llevó en sus primeros años, entiende que el trabajo de Alejandra Guzmán era así y no tenía un “manual” de cómo ser madre.

Aseguró que lo que más le “cala el alma” es que su progenitora no cree en las acusaciones que hizo en contra de su abuelo. “El pasado fue muchísimo porque de eso yo me acuerdo y ella no”, dijo. Alegó que su madre en esa época no estaba en condiciones de ayudarla, ya que no estaba pasando por una adicción a las drogas y el alcohol.

Frida Sofía compartió que, cuando era una niña, siempre estuvo al pendiente de su madre, pues deseaba protegerla de cualquier situación que la pusiera en riesgo.

“Siempre la cuidé y nunca la dejé (…) Al final yo amaba a mi mamá más que nada. A mí no me importaba ni mi papá ni nadie, la verdad es que mi mamá era mi vida, era todo. Yo le decía a mi papá: ‘Llévame a casa de mi mamá’. Me ponía como loca, ‘necesito cuidar a mi mamá, que si se cae, si se pega, si le hacen algo, si se vomita y la tengo que voltear. Tengo que ir con mi mamá a cuidarla, y esa fue mi niñez”, recordó.

Al llegar a la adolescencia, Frida fue enviada a un internado en Estados Unidos en donde dijo que sufrió bullying por ser extranjera y no hablar bien inglés, pero sintió alivió de no vivir bajo la sombra de su familia. Destacó que siempre estuvo sola y aseguró que su familia materna no estaban en en contacto con ella, ni siquiera en su cumpleaños.

Sobre el abuso del que fue víctima, habló del por qué decidió romper el silencio. “Lo tuve que sacar, lo tuve que decir. Es algo penoso, humillante, doloroso, traumatizante, algo que hasta en mi cerebro normalicé, hasta que dije ‘no, esto no está bien’”, puntualizó.

Otro motivo por el cual se encuentra distanciada de Alejandra Guzmán es porque ella no vio con buenos ojos la relación que su madre tenía con su exnovio, Christian Estrada, y es por eso que decidió abortar tras salir embarazada de él.

“¿Qué por qué abortaste? Porque ese bebé iba a sufrir tanto, porque ese hombre (Christian) le lleva mariachi a mi mamá en su cumpleaños en Nueva York, abrazados saliendo del mismo hotel. ¿Tú crees que yo iba a traer a esa criatura aquí?”, aseguró.

Compartió que está abierta a volverse a enamorar, casarse, pero no se siente aún lista para ser madre. “Hasta que no esté estable cien por ciento, nunca voy a traer a un ser inocente a este mundo”, dijo.

En esta misma entrevista con People en español, Frida Sofía declaró que lo que ella busca con su denuncia es justicia, no fama o dinero. Y dejó en claro que es una mujer independiente que no depende económicamente de su madre.

Sobre si estaría dispuesta a perdonar y a reconciliarse a Alejandra Guzmán, afirmó que sí, pero sobre su abuelo prefirió no declarar nada. “Claro que la perdono porque si no, es como tomarte el veneno tú y esperar a que se muera alguien más. Le deseo lo mejor, ojalá y sane. De que yo me he tratado de acercar, lo sabe, aunque diga que no”, dijo.

Comentó que decidió alzar la voz para ser un ejemplo a quienes han pasado por una situación de abuso similar a la que vivió en manos de su abuelo.

"Quiero que la gente se anime a decir la verdad. No son nada más niñas, son niños. Es un dolor tan fuerte que nadie lo tiene que cargar", finalizó.