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Yo lo hice. Yo vomité en una fiesta a una mesa completa de 10 personas.
O sea, es una cosa... ¿y al otro te diste cuenta en ese momento?
No, yo me di cuenta en ese momento, pero tuve un blackout. Un blackout.
Y mi siguiente recuerdo es llegando a mi casa. En tu caso, mau, que tuvimos oportunidad de platicar en el canal de youtube, pues todo este momento tan complicado que pasaste, como mucha gente que pasa un proceso donde se da cuenta que necesita ayuda.
¿qué tan importante fue un centro de rehabilitación? ¿podrías haberlo hecho sin él?
No, definitivamente no. El centro de rehabilitación, como decía paloma, es un contenedor.
O sea, realmente lo primero que sucede cuando ingresas es que te contienen, literal. ¿qué significa esto?
Que no te esparramas, ¿no? Es decir, te estás contenido ahí.
Entonces, claro, lo primero es que sientes un gran alivio porque por lo pronto no te van a permitir seguir consumiendo, que eso es importante. Claro.
Eso es la primera parte en la que tienes que salvar. Y de hecho, adentro de la clínica siempre te dicen muy claramente aquí aprovechen esto porque se la están pasando muy bien.
Lo difícil realmente va a ser cuando salgan. Es decir, cuando salgan viene el contacto con la realidad.
Primero, voy a decir una palabra, pero el desmadre que dejaste afuera o que dejaste atrás antes de entrar y la realidad. Esa es la realidad con la que te vas a confrontar cuando salgas.
Y ya lo que sucede de que sales hacia adelante ya depende casi al 100% de ti, aunque sí es importante que uno rectifique y que siga con las visitas, con las juntas y todo eso, ¿no? O sea, pero lo importante es la contención.
¿cuánto tiempo estuviste tú en el centro? Yo estuve en poco más de tres semanas.
¿un poco más de tres semanas? Sí, digamos, es un periodo.
Lo que pasa es que clayder, que es un periodo de tres semanas, que es la clínica donde yo estuve, se especializa en este programa de corta estancia. Entonces, ¿tú tres semanas?
Un poquito más, sí. ¿un poco más?
Casi un mes, digamos. Ya luego vamos a platicar qué cosas hay paralelas, pero tengo entendido que llevas más o menos, que acabó esto, como dos años recuperado, ¿no?
Así es. Recuperado, nada más ahí sí me gustaría hacer una aclaración.
El tema de la recuperación no termina nunca. Es decir, uno es adicto en recuperación hasta que te mueras.
Es decir, no existen los que ya se recuperaron, no. La recuperación es constante y no termina nunca.
Efectivamente, yo lo que creo, te voy a decir lo que creo personalmente, es primero, el que es adicto y no... El problema de la adicción o el que es adicto es que no es que consuma, sino que no puede parar de consumir.
Que esa es una gran diferencia entre el que solo consume y el que no puede parar. Ok, eso es lo primero.
Lo segundo es, es muy importante, que la persona por sí misma es muy difícil que lo logre. Es decir, siempre es importante el primer círculo, que es el familiar, el más cercano, que en este caso es esposa e hijos, o en otros casos padres o hermanos, que es el primer círculo, y luego el de los amigos, etcétera, y así se va haciendo más grande, ¿no?
Pero sin ese apoyo es muy difícil salir adelante. El adicto justamente es ese, el que dice que lo va a dejar y no lo puede hacer.
Es decir, falla a su palabra, eso significa la palabra adicción, no tener palabra para... Que no es un tema que solo lo quiera hacer, no lo puede controlar, que es lo que yo creo que es distinto.
Pasó algo muy parecido, ¿no, mau, contigo, que me platicabas que hubo un momento en que dijiste me estoy perdiendo, ¿dónde estoy? Sí, de hecho, claro, obviamente, después de todos los eventos desafortunados que yo tuve en la parte laboral de la cual hablamos y de la parte familiar, yo en un momento de crisis muy fuerte tomé la decisión, le hablé a mi mujer, y ella llegó donde yo me encontraba en ese momento y me dijo, mañana entras a la clínica.
Es decir, ella ya había tomado la decisión desde antes y me dijo, ya está todo listo, ya hablamos y ya está todo preparado para que mañana ingreses. Yo dije, qué bueno, es decir, yo dije que sí inmediatamente.
No siempre sucede así, habrá que decirlo, ¿no? Y ahorita lo vamos a platicar.
Ella debe tener más información sobre este tema, pero habrá mucha gente que se niega y se niega constantemente a ingresar, a ingresar, a ingresar, a ingresar. O a creer que necesita ayuda.
Porque, ¿sabes qué pasa también, jordi? Que el tema de las adicciones se vuelve un poco como...
Hay muchos adictos que son funcionales, que no funcionan si no consumen algún tipo de sustancia. Hay los que toman todos los días y si no, no pueden trabajar.
O que se meten cocaína si no, no pueden trabajar. Existen, ¿no?
Y no se dan cuenta que están dentro de una adicción. Pero como son funcionales, lo manejan parejito.
El problema es que... Cuando rebasas un límite que el cuerpo pide, rebasas ese límite y ya no se puede regresar.
Entonces ya tienes que consumir más y más. ¿por qué?
Porque el cerebro lo que hace es liberar dopamina. Ok.
La dopamina es la responsable de todo este tema. ¿por qué?
Porque es un premio. Cuando tú haces algo bueno y tienes reconocimiento de la gente, liberas algo de dopamina.
Cuando a alguien te dicen, qué padre tu trabajo, me gusta mucho lo que haces, liberas algo de dopamina. Entonces, el problema con las sustancias en el alcohol, específicamente, es que cuando tomas alcohol, la dopamina se libera sin que hagas necesariamente nada.
Recibes el premio sin tener ni siquiera una razón para haberlo recibido. Y es más fácil.
Llegas más directo. Es decir, entonces, el cerebro nada más registra eso, porque hay memoria selectiva ya cuando eres muy adicto.
Es decir, solo recuerdas el premio o la medicina que te produce, por ejemplo, tomar alcohol. Pero no todo lo que hiciste alrededor.
No todo lo que hiciste alrededor. Eso no lo piensas cuando te llega la cruda horrible y pasan dos semanas y dices, no, no pasa nada, ¿no?
Yo lo puedo controlar y entonces vuelves a caer. No te acuerdas de las consecuencias.
Y me lo dijeron claramente en la clínica. El santo grial de los adictos es seguir consumiendo sin consecuencias.
Y eso no existe. Y completamente de acuerdo.
Te voy a aplicar un poco de mi experiencia personal que yo vi en kleider, donde a mí me fue muy bien. Cuando uno entra, claro, es un shock, ¿no?
Pero te encuentras gente de todo tipo de adicciones. Es decir, no solo gente que consume alcohol o cocaína.
Yo lo que me pasó dentro de la clínica fue, lo primero, lo primero, es que hay mucha, mucha actividad. El programa tiene mucho que ver.
Me parece que es muy bueno, porque te enseñan realmente lo que te sucede. Y te lo explican.
Yo como si hubiera entrado a la universidad, porque tomabas clases todos los días. Había que levantarse, hacer ejercicio y tomar las clases.
Incluso había exámenes, pues, de alguna manera, ¿no? De lo que te sucedía.
Te están explicando exactamente lo que te está sucediendo. No nada más te contienen.
Y claro, hay terapias de confrontación con otros de los, con todos los de enfrente y hay terapias individuales, en donde específicamente a ti platican contigo y te dicen por dónde puede ir la cosa, etcétera, etcétera, etcétera, ¿no? Pero bueno, creo que este método resulta bastante bueno, pero no a todos les funciona igual.
Claro. Yo, cuando yo estuve, no sé si lupe se acuerda, pero llegó un chavito de 33 años, para mí es un chavito, entendamos eso, de 33 años, 33, con un problema gravísimo de consumo de alcohol del hígado.
Estaba amarillo, jordi. Cuando te digo amarillo, amarillo.
Con un problema de alimentación gravísimo. Es decir, la carne está pegada a los huesos.
A este chavo lo metieron. Sus familiares lo ingresaron porque dijeron, pues, es lo único que podemos hacer.
No morir. Pues, va a morir.
Y él no se le pasó nada bien, no se le pasó nada bien. Y esto es muy importante decirlo, no es una prisión.
Si tú entras y al tercer día te quieres salir, tienes la posibilidad de levantar el teléfono y decirle a tus familiares, me quiero ir, y van por ti y te llevan. Es decir, nadie te va a obligar a que te quedes al tratamiento completo.
El chavo este se salió al cuarto día. Uf.
No pudo, no pudo. O sea, traía un tema muy, muy grave, muy grave contigo, muy grave, hasta los ojos estaban amarillos.
Digo, yo hice muy buena relación con él porque, además, chavito, ¿no? Pues, 33 años, con un problema gravísimo de consumo, ¿no?
Qué lástima. Se salió, dijo, no puedo, no puedo estar aquí, no puedo.
Y pidió su salida y se fue. Su destino, no lo sabemos.
En tu caso, mau, ¿cómo fue? Que tú sí, te dice tu esposa, oye, te dice marisa, oye, vamos, y tú le dices sí.
Sí, yo cuando entré a la clínica, llevaba un día, estuve un día, en mi casa, en recuperación. ¿sin tomar?
Sin tomar, sí. Ok.
O sea, yo llegué, yo no llegué intoxicado. Obviamente sí, ¿no?
Pero no. Sí.
Es decir, yo después de un día llegué. Yo, yo sí, en el momento que entré, me sentí muy avergonzado porque la vergüenza es parte de este proceso que es previo.
Cuando tomas alcohol, específicamente el alcohol, digamos, la cocaína no tanto, uno de los efectos es que pierdes la vergüenza, porque como afecta directamente al lúgulo prefrontal, digamos, aquí del cerebro, que es el que controla los límites, por eso cuando tomas alcohol, te vale madres y echas desmadre. ¿por qué?
Porque no tienes ningún freno. Entonces, literalmente, pierdes la vergüenza.
Por eso eres un sinvergüenza, literalmente, ¿no? Pero cuando te entra la cruzada, la vergüenza regresa.
Claro. Y potencializada, ¿no?
Y entonces es la famosa cruda moral, digamos, la que todos hemos pasado en algún momento. Y que de pronto dices, sí, claro, entonces, claro, la cruda moral la ves con tus cuates, ¿no?
Oye, ahí te pusiste muy mal, ¿no? Y vomitaste en la mesa, ¿no?
En una fiesta. Yo lo hice.
Yo vomité en una fiesta a una mesa completa de diez personas. Sí.
O sea, es una cosa... ¿y al otro te diste cuenta en ese momento?
No, yo me di cuenta en ese momento, pero... Tuve un blackout, un blackout, y mi siguiente recuerdo es llegando a mi casa.
Ok. Ni siquiera supe quién me subía al uber, para que me entiendas, ¿no?
Ok. Y claro, entonces, obviamente, la vergüenza es esta.
La vergüenza viene después. Pero la memoria, como decía yo hace rato, es selectiva.
Cuando te viene la oportunidad de volver a beber, te olvidas de la vergüenza, ¿sí? Claro.
Y te olvidas de lo que pasó antes, de lo que existía antes, ¿no? En tu caso, mau, ¿cómo te sentías?
O sea, ¿físicamente te empieza a afectar? No.
O sea, bueno, yo, en el momento que dejé de consumir, pues, lo que sientes, no hay otra cosa más que alivio. Es decir, o sea, porque el cuerpo se recupera.
Depende también de las sustancias, de la letalidad de las sustancias a las que fuiste adicto. No lo mismo ser adicto al alcohol que a la cocaína.
En mi caso, por ejemplo, cuando me entregaron en la clínica mis resultados de salud, me dijeron, tu hígado, ¿qué crees? Está intacto.
No tienes daño, este, nada, no tienes ni siquiera un pedacito del hígado, ¿no? Entonces dije, bueno, sientes alivio porque dices, bueno.
Ahorita regreso, ¿no? No, no, no, cállate.
Regreso en dos años, ¿no? Claro.
Y dices, ah, bueno, no pasa nada. No, sí pasa.
Claro. El problema es que sí pasa.
El problema, hay también estadísticas que dicen que el problema también con los que beben demasiado alcohol o que beben alcohol mucho, más allá del problema que tengan hepático, es que se llevan de corbata a la gente. La gente si tienen accidentes automovilísticos o se pasan un alto y ellos mismos se mueren, pero la estadística es diferente porque son por accidentes automovilísticos consecuencia del alcohol que, ¿cómo se llama?
Que el que se muere de cirrosis. Claro.
Es decir, el que tomó demasiada coca casi no choca nunca, ¿no? Claro.
Es decir, no, no, o el que fuma tampoco va a chocar ni tampoco va a, se le va a acabar todo el dinero nomás por comprar cajeterías de cigarros. El que bebe, el que toma cocaína y alcohol pierde hasta su casa.
Sí. Me dijo algo muy lindo mi mujer, este, después de dos años de rehabilitación, me dijo, regresó el mago con el que me casé y eso no sabes lo feliz que me hace.
Increíble felicidades amigo, me da mucho gusto porque sé que no es nada sencillo y sí, yo respeto muchísimo a toda la gente que ha tenido una adicción y que logra anteponerse día a día y seguir trabajando todos los días. Lo que tengo que decir es que primero es una enfermedad y el punto más importante es que, lo más importante es reconocerlo, es de hecho el primer paso, es reconocer que tienes una enfermedad y si se puede.
Es decir, la negación es una cosa que sucede siempre, pero el amor propio, ese se perdió, ese lo tienes que recuperar. El amor propio no lo tiene nadie más que tú.
Si tú no te quieres a ti mismo, va a ser muy difícil que puedas incluso iniciar una recuperación. Entonces, recupera eso, el amor propio primero y reconocer que se tiene una enfermedad.