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¿conoces al padre de tu nieto? Sí, claro.
¿ya le leíste la cartilla? Desde el principio.
Bueno, uno nunca está como que listo para una, para saber que tu hija se va. Y la otra, que va a ser mamá.
Pero todavía puedes seguir teniendo hijos. ¿chan, si tienes una hija, un hijo de la edad de tu nieto?
Oye. Abuelito.
¡ay! ¡vas a ser abuelito!
¿qué se siente que vayas a ser abuelito? Mira, ni una cana tienes.
Dicen que me pinto el pelo y no, fíjate, todavía no. No te lo pintas, ¿lo tienes bien negro?
Todavía no. Ni la barba.
Ni la barba. Mira que tengo canas todavía.
Ahí tengo. ¿alguna canita?
Sí. Dicen que no te la arranques porque vienen todas al velorio, ¿será?
Eso, lo que hago nada más así como que cortármelas, pero porque no sé. Pero ya.
Oye, bien, es una experiencia muy bonita, obviamente, es la primera vez que tengo esa experiencia como abuelo. Es muy parecido a cuando fui padre, pero ahora diferente, ¿no?
Sin la responsabilidad de educación, pero estar al pendiente de mi hija. ¿conoces al padre de tu nieto?
Sí, claro. ¿ya le leíste la cartilla?
Desde el principio, desde el día uno, sí, claro. ¿vivieron juntos?
Sí. ¿y se está haciendo responsable del chamaco?
Totalmente. Mira, tan chiquita que está, tan linda, y ahora, ¿sí sientes felicito?
Sí, claro. O sea, bueno, uno nunca está como que listo para, una, para saber que tu hija se va, y la otra, que va a ser mamá.
O sea, sí son etapas, yo creo, muy complicadas y creo que ningún papá está listo para eso. Tenemos dos invitadas muy especiales el día de hoy.
Están en un proyecto juntos, la verdad, que nos vienen a contar, las dos son grandes actrices, a las dos las admiro muchísimo, bienvenidas patricia reyes espíndola y leticia perdígon, bienvenidas. ¡guau!
¡qué bien, qué carrera! Oye, y bien chiquita, ¿a qué edad empezaste?
A los catorce años. ¡catorce!
¿y saben de chiqui...? ¿tú también sales con ella?
No, fíjate que no, porque a mí no me dejaban hacer. ¿a ti no?
A mí mi familia no, no me dejaba, yo hubiera querido ser niña actriz como maría rojo, que admiro profundamente, yo la veía en el cuento fantástico y yo quería, en mi casa, ¡no! Pero yo dije...
¡rebelde! Bye, bye, este sí, pero yo empecé, empecé a hacer mis primeros cortos, porque yo sí, mi neta siempre fue al cine, y yo empecé a hacer cortos desde muy chavita y entré a los concursos de súper ocho, de todos tenía como diecisiete.
Mira, mi mamá, mi hermano y yo. O sea que al final sí hiciste...
La única que haciendo payasadas, obvio, yo. Eras tú, pero entonces sí trabajaste.
No, eso era en la feria del hogar. Con un zapato, ¿eh?
Yo me quitaba un zapato, no sé por qué, me dejaba uno nomás. Pues así para...
Oye, leticia, ¿y tú qué fue lo primero que hiciste? ¿por qué entraste, siempre quisiste ser actriz?
Bueno, es que todo el mundo, todo el mundo lo sabe, mi mamá era maquillista, mi abuela, felisa, del cine, maquillaba a pedro infante, a maría félix. Silvia pinal fue madrina mía de bautizo, fue la que me puso leticia.
¿ah, sí? Sí, claro.
Y también ana luisa pelufo de confirmación. Y yo ahí me inicié, yo desde el vientre conozco los churubuscos, yo todo el tiempo anduve en esto.
Hasta que un día alguien le dijo a mi mamá que si me dejaba hacer una película. Mi papá no quería, pero mi mamá le dijo, no te preocupes, yo la voy a cuidar.
Y yo creo que también el hecho de que conocían a mi mamá, a mi abuela, a mis tíos que trabajaban en el medio de... Mi tío era utilero, mi mamá era maquillista, mi tía maquillista, mi abuela también.
Yo creo que eso sirvió mucho para que a mí, pues, como que decían, ay, mira, es hija de la maquillista. Me respetaban.
Mira, porque no era una niña que tú dijeras, ay, qué fea está, ¿no? La verdad.
Entonces, yo por eso inicié desde muy chiquita. Y bueno, pues, fallecieron mis parientes.
Mi mamá era la que hacía las caracterizaciones de el chavo del ocho, de los polivoces. Y bueno, pues, gracias a ella yo estoy aquí.
Se lo agradezco muchísimo. ¿y a tu talento?
Sí, también, pero pues si no fuera por ella yo no hubiera entrado por acá. Y entonces sigo, pues, honrándolas de alguna manera a la que siguió la tradición de mi abuela, de mi tía, de mi mamá, pues he sido yo.
Pues sí, muy bien. Y muy feliz y muy agradecida.
Muy bien hecho, la verdad. Pero siempre lo que más me enseñó mi mamá es la puntualidad, la disciplina y la gratitud.
Muy buenas esas enseñanzas. O sea, que esa hay que tenerla, que hay que tenerla siempre.
Claro que sí. ¿y a ti quién te metió?
Perdón. No le puse artículo, ¿eh?
Fíjate que a mí angélica ortiz, la mamá de angélica maría, que la conocí de casualidad en una graduación de una vecina que me dijo, ay, es mi graduación, ven. Y pues sí, sí, voy.
Y me dijo, ¿cómo iba yo sola? Me dijo, te siento con mi familia.
Y resultó que su familia era angélica maría, su mamá de angélica, que era una productora estupenda. Y ahí, ahí me dijo, tú tienes una cara muy cinematográfica, ¿qué haces?
Y yo le contesté, soy enfermera de un dentista y estudio teatro. Muy bien.
Porque eso era lo que hacía. Como no me querían pagar a mí en casa mis clases, pues era enfermera de un dentista y con eso pagaba yo mis clases.
De teatro. Exactamente.
Entonces me dijo, venme a ver a los estudios churubusco porque tienes una cara muy cinematográfica. Y ahí.
Y ella, mi primer trabajo fue standing de diana bracho. Fíjate.
Yo también así, no jale cables, pero fui standing de diana bracho. Guau.
Así empecé, cun, cun, cun, cun. Pues muy bien.
O sea que realmente. Es que el que tiene talento.
Como entró, pasión, paciencia y disciplina. Lo aprovecho.
Oigan, ¿se han quedado sin trabajo en algún momento de sus vidas? Pues sí, ha habido pausas, cómo no, pero también es bueno.
La pandemia. A veces hace falta.
No, fíjate que en la pandemia. Yo en pandemia trabajé como nunca.
Yo tuve trabajo en la pandemia. Tú también.
Tú también. Sí, pero como conductor estuve en hoy, en el programa de hoy y estuve casi toda la pandemia ahí.
Ahí. Sí.
Pero nada de acoso. Sí.
Había novela. Éramos de las pocas producciones que estábamos en pandemia trabajando.
Ajá. Terminé y me ligué a hoy.
Estuve todo. Pues tuviste trabajo.
Gracias a dios. Somos muy privilegiados.
Sí, gracias a dios. Sí, trabajé toda la pandemia.
Pero tú tienes más chambas. Tú tienes más negocios, ¿no?
Sí. No tenías una...
Me acuerdo que tenías muchas guaruras y todo ese rollo. Algo de seguridad.
Ah, tenía una empresa de seguridad. Ay, es que estos...
Estos son ricaldos, man. Sí.
Son ricaldos. ¿qué hombre?
Como ricaldos. Ricaldos es que tienen...
Ricaldines. Riquitos, tienen negocios, business.
¿quién es? Somos regiomontanos.
Sí, somos regios. Nacimos en un desierto.
¿qué quieres que hagamos? Sí, pues también.
O nos movemos, o nos movemos, o nos morimos de sed. Sí, no.
A mí me dicen sarita porque soy bien administrada. Sí.
¿y tú, arturo, qué vas a hacer? ¿ya estás ahorrando para la vejez?
¿ahora qué vas a hacer, abuelito? Ah, ¿qué vas a hacer, abuelito?
Sí. Sí.
Sí. Uy, qué buena noticia.
Ya muy pronto, muy pronto, sí. Afortunado me siento y muy contento.
Qué padre. Vas a ir al nacimiento y todo.
Vas a ir a cantar en el cordón. Claro, ahí voy a estar.
Ahí voy a estar. Oye, dicen que es lo máximo ser abuelo.
Mi hermano tiene dos... Bueno, mis hermanos sí tienen nietos y son muy felices.
Muy felices. Sí, como que es ya lo que sigue de lo de la ley de vida de cada uno, ¿no?
La extensión, del amor. Pero todavía puedes seguir teniendo hijos, chance si tienes una hija, un hijo de la edad de tu nieto.
¿están de acuerdo? Yo creo que mejor, porque pues ahorita no, estoy tranquilo.
Ahorita estás tranquilo, pero nunca estás tranquilo, siempre traes pareja, ahorita no. Pero dicen que se quieren mucho los nietos.
Sí, que se malcrían los nietos, los abuelos los malcrían, ¿no? Pero dicen que los quieren muchísimo.
Sí. Pues qué padre.
Y cuando no trabajan, ¿o no? Su vida es actuar, actuar, actuar, ver qué producen, ver en qué trabajan.
No, yo soy la mil usos. Yo hago de todo.
Voy al súper, subo, bajo. Pues eso fuerza, ¿no?
Hago yoga. O sea, siempre tengo cosas que hacer, siempre tengo cosas que hacer.
Yo tengo mi casa en san miguel de allende y cada vez que puedo me escapo a san miguel. Y en la vejez, hazte para allá porque ya estoy muy cerca.
No, no, no. La vejez está en la mente.
Yo quiero irme a vivir a san miguel. Pero se van a cansar algún día.
Yo digo que ustedes no se van a cansar. Aman lo que hacen.
Bueno, se van a retirar, por favor. Yo tengo un depa.
Siempre uno dice, me voy a retirar a talegas. Oye, yo tengo un depa en acapulco y paso un año y no voy.
Te lo juro. Porque no puedo.
O trabajo, mantengo el departamento. Digo, porque aunque es mío, a sus órdenes, lo perdí con la pandemia y tuve que volver a empezar otra vez.
Con el huracán. Después, con la pandemia, con el huracán.
Y después de 26 años, o sea, hace 26 años que tengo el departamento. Y con el huracán, pues no quedó nada.
Y ahorita he estado temblando muchísimo por todos los huracanes que andan por ahí. Pidiéndole a dios que se apiade de todo el mundo.
Pero de acapulco sí, porque es muy feo llegar y no encontrar nada. Yo llegué hace poco de allá y todavía le está costando a acapulco levantarse.
Sí, la parte de cerca del aeropuerto. Sí, todavía es que pues necesitan apoyar.
Hay que apoyar a toda la gente de guerrero. Apoyar y necesitamos ir, pero pues no depende de uno.
Yo no soy de mar. Yo prefiero san miguel.
Soy más de montaña y de pueblito. Es bohemia.
Sí, es bohemia. Y cafecito.
No, hombre, todo. Sí, ahí es una vida.
Más tranquilo.