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Este es mi último programa en netas divinas. Ya lo pensaste bien.
Galilea, volteame a ver. Es mi último programa.
Ahora, antes de despedirme, voy a decir la razón. Porque ya, concelo, no pueden llorar ustedes porque si no me van a hacer llorar a mí.
Y yo ahora no voy a poder hablar. Bueno.
¿qué es lo más absurdo que te han contado? Ay, es que...
O la peor mentira. Mi amor, vete a tu casa, ándale.
Exacto, que tú le dices... Ay, es que eso siempre, eso es inevitable.
O sea, a diario te pueden decir cuanta cosa súper extraña. Luego también puedes tener conversaciones increíbles.
Pero lo más absurdo fue a una amiga que me lo pasó. Ella dice que llegó un cliente y ya que le empezó a decir, ¿conoces el cine?
Y ella, no, papi, no lo conozco. No, mi padre es santo.
No, no, no lo conozco. Y él, ah, no, pues es donde pasan películas.
Así en la tele. Es un lugar así, pero con pantallas más grandes.
Y venden palomitas. Y venden refrescos.
Y ella, ¿en serio, mi amor? Sí.
Yo te llevo. Yo te llevo.
Y ella, ay, sí, por favor, llévame, padre santo. Porque así le dice, ay, mi padre es santo.
¿qué tanto crees que es, o sea, esta necesidad del hombre de control, de sentirse importante? O sea, ¿qué perfil de...?
¿qué perfil de hombres y personas van...? Eso sí, es demasiado.
Van de todo un poco. Van los solitarios, van los que van en grupo de amigos jóvenes.
Van hombres que también, pues, se tienen sus delirios, sus aires de grandeza. Y de que, ay, yo te voy a tratar como yo quiera solo porque te estoy pagando.
Ok, ok. Y hay también hombres que simplemente quieren ir a platicar.
Que no quieren como que ir a un bar y platicar con alguien más, socializar. Y ya, nada más van ahí.
Y dicen, pues, tengo para pagar, me gusta ella, quiero platicar con ella, quiero conocerla, es más interesante. Y, pues, lo hacen, ¿no?
Oye, ¿y nunca les ha pasado? De repente no ven ustedes a alguien y dices, güey, esa persona sí se ve muy rara, ni te la acerques.
O mejor ni no le acercamos. Ustedes sí huelen peligro.
Sí, sí, sí, pues, es que eso te dedica... O sea, ¿no perdiste como un poco la fe en el hombre?
Al ver todos sus facetas. Comportamientos.
De cierta manera, no. O sea, es que es muy raro que te puedas...
Obviamente, el amor de tu vida no lo vas a conocer ahí, es la verdad. Él sabe, güey.
Y sí he tenido... Ahí está pretty woman.
Pero no lo conoció ahí. O sea, sí.
Sí, o sea, sí hay muchas que se casaron, que viven la vida de sus sueños y súper bien padrísimo. Y yo he salido con hombres maravillosos, súper lindísimos.
Bueno, yo soy bisexual, he salido con mujeres y con hombres. Pero cuando me ha tocado estar con chicos, pues, obviamente voy a estar con chicos que, pues, me traten bien y sí.
Y ahorita también salgo con uno que es súper un amor conmigo y respeta mi trabajo. Y es súper lindo y así, ¿no?
Pero, pues, de que encuentres el amor de tu vida, siento que todavía lo puedo dudar porque, pues, al final de cuentas, que vayan ahí es como que... O sea, no, siento que...
Igual y sí, pero al final de cuentas, tarde o temprano... Va a regresar, ¿no?
Va a regresar ahí. Pero, pues, es que si tienes la mente súper abierta, como yo podría decir que yo la tengo súper abierta, yo le diría, ay, pues, llévame contigo, ¿no?
Y, pues, entre los dos vemos a chicas o no sé. Ah, ok, ok.
Pues sí. Jugando los tres.
Oye, dorian, prométenos a las netas divinas ahora que te vamos a despedir ya y agradecer que nos hayas acompañado, que siempre te vas a cuidar muchísimo. Siempre, sí.
Siempre, siempre, siempre, siempre. Y a todas tus compañeras también.
Sí, igual. Mándales besos y admiración de nuestra parte.
Sí. Y, ¿sabes qué?
Avísanos cuando tengas tu... Tu escuela para ir a poner.
Para aplaudírtelo mucho. Sí, muchas gracias.
Muchas gracias. Claro que les voy a avisar y van a ser las primeras.
Eso, ¿eh? Va, va.
Vale. Gracias, mi amor.
Sí. Cuando juzgas a alguien por su trabajo, sobre todo si es un trabajo sexual, detrás de ese trabajo hay personas que lo compran, hay personas que lo ven, hay personas que lo necesitan.
Y muchas veces siento que... Como esta idea de que el hombre, o sea, tú eres el que provoca esos pecados en el hombre.
Por eso ellas son las culpables. Tú eres la...
Si tú no existieras, mi esposo no te iría a ver. Y es como, no, chava.
Tu esposo tiene eso adentro y esa necesidad y por eso va. O sea, esto es de dos siempre, de la sociedad y de ellas.
Y ellas y ellos no tienen por qué sufrir este estigma y este... Prejuicio sin voltearnos a ver nosotros primero.
Porque existen por la necesidad social de que existan. Entonces...
Y creo que también algo muy importante que faltó decir es que también existen hombres y mujeres con muchos sentimientos que a eso se dedican. Y que, o sea, nunca olvidemos que todos somos humanos y merecemos el respeto y sobre todo el cuidado y el cariño de sentirnos...
Y la empatía. Arropados por...
Dediques a lo que te dedicas. Eso no es juzgable.
Cada quien no conoce las razones. A menos de que sea algo que lastime al otro y que socialmente...
Como el... Ah, no, bueno, digamos que eso lo dejamos para otro programa.
¿cierto, sofía? Efectivamente.
¿o no? ¿o no?
Ah, no. Ay, ay, ay, sofía.
Bueno. ¿qué nos tienes que decir, chapadita?
Les tengo que decir algo. Espérate, espérate.
Agarro mi... Y no me juzguen.
Ajá. Como está...
Estamos hablando de prejuicios. Ahora, voy a decir algo.
Van a pasar varias cosas en esto. Probablemente me voy a poner roja, porque luego me pongo roja cuando me pongo nerviosa.
Este... Probablemente...
No sé si vaya a llorar, no creo. Ok.
Pero... Nada más.
Ese es el preámbulo a lo que voy a decir. Ok.
Entonces, este es mi último programa en netas divinas. Ya lo pensaste bien.
Galilea, voltame a ver. Es mi último programa.
Ahora. Antes de despedirme, voy a decir la razón.
Porque ya, concelo, no pueden llorar ustedes, porque si no, me van a hacer llorar a mí. Y yo ahora no voy a poder hablar.
Bueno. Ay, es que...
Ya. Ok.
A ver. Me voy a adelantar al amarillismo de todos los periódicos y todas las notas de este país que van a tratar de hacer que esto sea un chisme y una cosa de pelea entre mujeres.
Me voy a adelantar, porque no les voy a dar eso. No les voy a dar clickbait gratis.
Y esta es la razón por la que me voy a ir. Y solo esta.
Yo tengo proyectos que ya no me van a permitir doblarme en mil pedazos para poder hacer todos los proyectos. O sea, familia, gira, ojalá mil otras cosas, pero películas, series y otras cosas a las que les tengo que poner mi energía.
Y a mí no me gusta hacer cosas a las que no le pongo 100% mi energía. No me gusta, porque nunca he sabido fingir energía.
O sea, sí. Si fuera por mí, yo me moriría con ustedes.
Pero cuánto, o sea, cuánto nos quisiste. Espera, ahora voy para allá, ahora voy para allá.
Entonces, esto nada más fue para que nadie haga chismes allá afuera. Esta es la única versión original, ¿ok?
Gracias a miguel ángel fox por hablarme y decirme, quieres estar aquí, creemos que eres una gran suma a este programa y por confiar en mí siempre que alguien te dice eso y te dice, quiero que estés en este proyecto, es un honor. Entonces, gracias.
Gracias. Gracias a todos por confiar en mí y por verme aquí y por dejarme estar aquí.
¡uy! Ahí vamos.
Ahí vamos. A las netas divinas que desafortunadamente natalia no pudo estar aquí, pero, pero gracias para siempre, consuelo, porque tú tenías de dos, odiarme o amarme.
Y decidiste amarme. Y es el honor más grande del mundo.
Ay. Gracias.
Ay, qué lindo, muy. A ti.
Porque así eres tú. Sí.
Sí. Sí.
Sí. Sí, daniela, porque tienes un corazón tan, tan gigante, de verdad.
O sea, eres alguien que se presenta al mundo tan vulnerable, que piensas que tienes que ser perfecta para todo, si no es cierto. No es cierto.
O sea, tienes que ser perfecta para ti, para que seas tú feliz, nada más. Y me enseñaste a que el humor no es en todos lados.
Ajá. Ajá.
Ajá. Que hay gente que le lastiman cosas y qué bueno.
Y me enseñaste a, a ver todo lo que yo decía, como, ay, ¿cómo alguien no se puede reír de esto? Y lo vi y dije, claro, porque no tiene por qué.
No, de verdad. Y eso te juro que que una comediante lo aprenda, hace que evolucione el triple.
Ok. Gracias.
Y galilea montijo. ¿quieres cantar el niño de rivera de duval?
Galilea montijo. Este.
Qué desafortunado que el mundo nunca te va a conocer como te conocemos nosotras, porque, porque no se lo permite el mundo. Y si el mundo te conociera como te conocemos nosotras, sería un mundo muchísimo más positivo, al que le das tanto amor, tanto, te aprenderían tanto.
Y yo tuve ese honor, de conocerte así. Eh, no hay nadie que, que sea, que brille tanto, que diga tanto, como, o sea, que tenga tanto positivismo, que sea tan feliz, a pesar de todas las cosas que le dicen por las que no debería ser feliz, y, y, y verte constantemente en esa energía, llena de energía.
Gracias por prestarme tu energía. Y no es la última vez que te voy a ver.
Gracias. Ya me vas a invitar a mis fiestas.
Ya me vas a invitar a tus fiestas. Es más que vale.
Y te amo mucho, te quiero mucho. Y natalia.
Oh, natalia. La estúpida natalia que no está aquí.
Natalia, eh, en natalia encontré a alguien súper inteligente, súper vulnerable, sin filtro, que, que cuando la conoces ya no ves la muñequita, sino ves todo lo que hay detrás y dices, guau. Y, y me llevo eso de ti.
Me llevo eso de ti. Me llevo, eh, el, el, el entender que detrás de, de todo hay, hay algo increíble.
O sea, detrás de todo lo que eres hay algo todavía más increíble. Entonces, aquí, aquí es donde te abrazaría.
Y gracias por aceptarme. Abrázame a mí, yo se lo paso.
Gracias por aceptarme como soy a todas. Mmm.
Porque nunca, nunca sentí que tenía que ser alguien más. Y eso es un regalo que voy a guardar siempre.
Gracias. Es un gran regalo.
Buena. Gracias.
Gracias a todos y gracias a ustedes. ¡ay, no llore!
Qué emoción. Lo es, ma.
De una hasta luego. Netas divinas, eso es divina.
Todas divinas, tiras del vientre.