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Demasiado placer de que era demasiado para ti. Era demasiada la cosa, entonces de pronto como que no agarraba la onda.
A mí me encantó, pero yo decía, ninguno más no va a llegar a esta velocidad. No, no, no.
Vibración 16. No, no, y terminas así como, ¿qué huele qué?
¿es de quien lo trabaja o también es parte tuya? No, obviamente tienes que conocer tu cuerpo si es de quien lo trabaja, pero hay que guiarlos, ¿no?
¿verdad que sí? Sí, sobre todo cuando uno está acostumbrado a estar sola y pues se da susto, ¿qué te hagas?
Ajá. Perdón, papá, lo siento, papá.
Siempre que vengo a este programa tengo que dar, lo siento. No me dejes herir.
Perdónenos, señor, perdónenos. ¿qué tan de juguetes eres?
No. Porque luego yo también dije.
Compré, ¿qué crees? El succenaclitoris.
Compré ese, una amiga me lo regaló, escuche esto. Una velocidad.
Me lo regaló así de en un cumpleaños hace dos años. Me lo regaló y me dijo, no puede ser, bueno, tú sabes quién es.
Me dijo, te doy esta joya, tú no sabes yo de verdad las venidas que tengo con esto. Bueno.
Ha usado bien cochina también. Mira, ya lo lavé y todo.
No, no, era nuevo. Es broma.
Ya lo lavé. Y ahí me tienes con el juguetito y yo decía.
¿pegada con el juguete? Pero dándole duro al juguete y ¿sabes qué?
No pude. Pero de demasiado placer, de que era demasiado para ti.
Era demasiada la cosa, entonces de pronto como que no agarraba la onda, entonces medio me lo acomodaba, pero entonces sí que, finalmente, yo soy como tú, prefiero mis deditos. Sí, está más bueno.
Santos dedos, gracias. Ajá.
Ajá. Ajá.
Ajá. Ajá.
Ajá. Ajá.
El problema es cuando uno se me asustó, vio tu cara, discúlpame. Ay, de belén ríguez, se los advertí.
Tú también eres con un asco horrible. Pero ya entendemos lo que estás pasando.
Te lo lamento, espero que te cures pronto. Créeme, te recuperes.
Finalmente, hay que, es un tema cuando no tienes un hombre, ¿no? Si no te acostumbras a tus dedos.
A tus ritmos. A tus ritmos y todo.
Por eso, entonces, ya más fácil. Sí.
Sí. Sí.
Sí. Sí.
Sí. No, ya lo dejé.
Oye, ¿te gustó mucho? A mí me encantó, pero yo decía, ninguno más no va a llegar a esta velocidad.
No, no, no, no, es una cosa ya, sí, no. O sea, yo nunca voy a sentir nada.
Oye, 10 mil revoluciones. O sea, es mucha vibración.
Ay, vibración 16. No, no, y terminas así como, ¿qué huele qué?
No, ya es una cosa que preferí no. Sí, sí, sí.
Y la cama. No, y pensé, ¿sabes por qué?
Porque dije, no, cuando tenga pareja, que me gusta instruirlos, porque no es porque no sepan. Cada cuerpo es diferente.
¿pero cuándo instruyes en la primera, bebé? Y es un universo.
En el primer encuentro. ¿qué?
En el primer encuentro es como, no, no, hay manera. No, no, en el primer encuentro no.
No, a ver, no, no. No, o sea, en el primer encuentro sexual.
Sí. Es, ahí ya lo estás adiestrando.
No. O te esperas al segundito, tercero.
No, no, no, primero veo que sí funcionemos, que haya la química, ¿no? Ok, ok.
¿no? No, porque tampoco, también no está padre, algo que yo creo que a las mujeres nos ayuda a soltarnos y dejar la mente y sentir, es cuando vemos que al hombre le da placer.
No, no, no, es placer. Todos mis amigos dicen, ¿sentís que es el popper?
Y yo no lo he hecho. Bueno, el tema es que, si tú, ya me desconcentré, pero a lo que quería llegar era a que.
Que vemos que a él. Sí, si ves que él lo disfruta mucho.
Ya es ganancia, ¿verdad? Genial, porque una cosa es como que lo cumple.
Ay, me tomaron unos lengüetazos y dicen, ay, ya, ahora ahí te va este. Ahora ahí te va, ahí te quedas.
Chambale. Pero, a ver, ¿por qué creen que los hombres no están al nivel del entendimiento femenino como nosotros, del entendimiento masculino?
Porque también, pobrecitos, nunca se les, nunca se habían visto en la necesidad. Ok, tienes razón.
O sea, nunca nadie. Es como que ya los alcanzó.
Para nada. O sea, imagínate que, bueno, que yo no le creo a mi mamá, pero dice que se casó virgen.
Mi mamá, qué perra hueva que te casaste virgen. Digo, no justo.
Es cierto, no, sí es cierto. Bueno.
Sí, sí puede ser. Sí, sí puede ser.
Porque se casó a los 23. Pero yo entiendo que yo también diría, qué frustración.
Bueno, sí, es que ya es otra época. Es otra época.
Sí, como que nunca se les ha exigido tanto como hoy en día. Hasta ahorita que ya sí puedes decir.
Y hoy en día, de todo, ¿no? Hasta de conocerte, de cómo, de que no se equivoquen pensando que la rodilla es donde tiene que ser.
O sea, si hay una exigencia hoy en día, que no está, y también que su educación sexual no puede venir de la pornografía nada más. Ah, también.
O sea, que eso es una cosa que no es real. O sea, no te estoy diciendo que estoy en contra de la pornografía, pero no es real.
Entonces, no puede venir tu educación sexual de pensar que eso solamente nos da placer. Claro.
¿no? Ah, todo se quedó muy...
No, sí, cada persona es diferente. Tiene razón.
Estoy de acuerdo, pero hay algunas cosas que está bien que estudien los hombres respecto a esto. Como el clítoris.
Como el clítoris en estas páginas porno, ¿no? Que claramente te dicen cómo hacerlo, por favor, estudien un poco más.
Porque verdaderamente, luego los que tienen la lengua esa de perico, que piensan que así. ¿cómo es la lengua de perico?
¿cómo es la lengua de perico, mariana? Es como así, ¿no?
Como durita la ponen y piensan que nada más así, ¿no? Tienen todo el trabajo, es que es...
¿qué haces, güey? No, y el punto genio, habla.
Y siempre que veis videos porno, o no, o a veces, a ver, a mi colección de kama sutra, no, sí, hoy a todas hemos visto porno. ¡obvio!
¡obvio! ¡ay, que diga que no, güey!
¡obvio! No, pero ya sabes, así como, esto no es verdad, y que los niños desde chiquitos, ahí veían el sexo.
Sí. Y entonces, nada más asumir que eso le va a encantar a mi novia.
Exactamente, porque obviamente, pues es una película con actuación, que eso es el placer, y que eso es lo máximo del mundo, cuando, a ver, yo creo que casi, o sea, muy lo opuesto, ¿sí me entiendes? ¿saben qué es lo peor?
¿qué? Cuando estás a punto de tener un orgasmo, y que según tú va a estar cabrón, y es mini.
Ya sé. Es como, no manches.
Pero lo volvemos a intentar. Sí, sí, sí, sí, sí.
Que luego tú fue a ir, pero es como, tráete. Y tú, no mames, ¿qué fue eso?
Sí, sí, sí, sí, es verdad. ¿ya saben cuál?
Sí, sí, sí. Perfecto.
Es horrible. Es un ritmo, es horrible.
Es como, se me escapó, carajo. Sí.
Sí, lo dejé ir. Pero, aparte, estamos hablando de sentir orgasmo, no sentirlo, de qué manera, te gusta, no, etcétera, los hombres, mucho que ver, por supuesto.
Pero no puede ser que en el dos mil veintiséis existan mujeres que en su vida han tenido un orgasmo. Sí, es esta parte.
Porque existen mujeres que en su vida. Sí, yo creo que es verdad.
Es verdad. Engasadas y todo.
Sí. Y no saben lo que es un orgasmo.
Porque sigue siendo un tabú pedir lo que quieres. Sí, es por eso.
Y te estoy diciendo que yo, o sea, a mí todavía me sigue costando trabajo, y lo acepto, pedir lo que quiero, en el momento. Te da pena.
Me da pena. Y prefiero yo encontrar la manera de moverme, de acomodarme.
A pedir. Para no tener que pedir.
Y está de la patada. Y creo que tiene que ver mucho con eso, gali.
Estamos. Sí.
Y, o sea, educados de cierta manera en que es un tabú, es un pecado, el pedir lo que quieres y cómo debe ir. Y yo creo que el orgasmo sigue siendo un tabú.
Un tabú, sí. El placer sexual femenino es un gran tabú.
Sí. Pero, en cierto punto, es un pecado.
Entonces, por eso también es entendible que muchas mujeres y... No, no es un pecado.
Claro. Pero a muchas le tiene una connotación negativa.
No, obviamente no lo es. No es un pecado.
Es el opuesto. Ay, tú no me salgan con eso, ¿eh?
No me salgan con eso. Es el opuesto, mariana.
Entonces, bueno. Es el opuesto.
Pero siento que todavía en esta sociedad así se ve, como si el placer femenino sexual fuese un pecado. Eso es tristísimo.
Sí que trauma tener treinta y tantos años y nunca haber sentido un orgasmo. Fíjate, aquí tenemos, ahí tenemos datos.
Cifras. Datos duros.
Datos duros. Investigados.
Exacto. Dice que durante siglos el placer femenino no solo fue ignorado.
Muchas expresiones de la sexualidad femenina llegaron a considerarse síntomas de una enfermedad llamada histeria femenina. Incluso hubo tratamientos médicos que incluían la estimulación genital para tratar ese mal.
Ajá. Cuéntales, cuéntales.
Cuéntale. A ver, cuéntale.
A ver, cuéntale. A ver, cuéntame.
No, mi hermana es psicóloga y es un poco traumadita con eso. Sé que freud era este güey que como que inventó esta tendencia de mujeres histéricas, neuróticas.
Ajá. Y que muchas veces la histeria de la mujer venía por no poder alcanzar el orgasmo.
Sí. Y él las masturbaba.
Qué conveniente chavo. Bueno.
Y entonces las curaba de su cabecita. Y las curaba de su histeria.
Ay, está bien histérica. Ay, es que si te relajas, te duermes a toda madre.
Es una cosa maravillosa. Sí, pero con su permiso, ¿no?
O sea, no por decirte que estás enferma. O sea, lo que hacía.
No, no. Yo me quedé en mi historia.
Ah, sí. Tú me vas de freud.
Tú me vas de freud. No, no.
Me vas de freud. No, no.
No estoy de acuerdo en todo. Pero también siento que está imposible que no, o sea, las mujeres que nunca han tenido un orgasmo, o sea, independientemente a lo social y todo, también tócate la mitad.
Pero lo que hablaba de niña. O sea, también.
Pero es que hasta tocarse. Yo me acuerdo de niña, de cuando era niña, que mi primer orgasmo estaba como soñando.
Y te estoy hablando que a lo mejor tenía diez años, no sé, ¿no? Que me acuerdas más o menos.
Pero estaba soñando y me desperté y estaba yo frotándome. Solita, como fue algo instintivo.
Y no había visto películas pornográficas todavía en ese momento ni nada por el estilo. Es como, a veces.
La naturaleza. Te lo descubriste el juguetito.
Sola. Sola.
Sola lo descubriste. Sí, sí.
Fue mi primer orgasmo. Sí, porque aparte nuestra edad, nuestra generación.
A mí, por ejemplo, a mí, mi mamá no le tocó platicar conmigo. Ni siquiera.
¿de cuándo te vas a ir eso? De menstruación.
Mucho menos de sexo. Mucho menos de un orgasmo.
Mucho menos de un orgasmo. Es que era.