
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Estamos rodeados de mucha gente diciendo mucha estupidez, y ya no hay filtro, y ya no hay nada, y la gente dice cualquier mamada, desde siempre, baje de peso, comiendo todo lo que quiera y sin hacer ejercicio, que mamada es esa. ¿creen ustedes el mismo look, eh?
El mismo look, sí. Justo llegué y le dije que de repente las redes me dicen, ya, cállate, mauricio.
Más porque estamos pelones, cabrones. Sí, pero además, ¿qué es la experiencia?
Además, guapos, eso no lo quita nadie, cabrón. Ay, ay, ay, fíjate, mira, a ver.
¿cómo? Ah, mira, la experiencia.
Mira nomás, no, no. La experiencia sí, eso sí.
La experiencia. Experiencia sí, ciertamente.
Seguro. Cuando yo empecé mi brusalete, todavía tenía pelo.
Alcanzaba a tener todo un poquillo ahí todavía. Un poquito todavía, ¿no?
Sí, ya, usted me ha dado. Oye, ahora, odín, o sea, también es un pelafustán de la filosofía, pero también es un pelafustán.
Sí, sí, un poco. Sí, no, un poco.
No soy como el más estudiado ni nada. No, no, no, o sea, eres muy estudiado, pero eres, o sea, le entras al toro.
Usted te abre los ojos, ¿no? De una manera más clara que de muchos cabrones que se ponen.
Ciertamente. La realidad.
Sí, sí, sí, no, y ahorita está cabrón. Como le hacen a la mamada, ¿no?
Ahora está muy cabrón. De hecho, una de las cosas que estoy haciendo ahora, extraño unos libros que ahorita les reparto, pero una cosa que estoy haciendo ahora es un programa en youtube que se llama en busca de la razón, porque creo que estamos rodeados de mucha gente diciendo mucha estupidez, y ya no hay filtro, y ya no hay nada, y la gente dice cualquier mamada.
Ah, y además. Y ya no comas aguacate, y ya no comas leche, y ya no comas jamón, y ya no comas huevo, y ya no comas carne, y ya no tomes saco, y ya no chingas.
Justo, todos son especialistas ahora, y ese es un problema muy cabrón que tenemos. Porque te dejas llevar también.
Porque te dejas llevar y porque la gente le es mucho más fácil. Antes, antes, antes, decían que tú nacías, te casabas, tenías hijos, y trabajabas, y te morías.
Y luego la gente empezó a decir, ¿por qué tengo que trabajar a huevo en lo que trabajó mi papá? ¿por qué hago todo esto?
Y si no tengo hijos, y si trabajo en lo que a mí me gusta, en vez de... Y empezaste a cambiar un modo de vida y elegir las cosas.
Ahora estamos al revés, ahora estamos con puros pensamientos comprados. La gente compra ideologías, y compra derecha, izquierda, feministas, y la compra se queda ahí.
¿por qué ahora en redes sociales estás a prueba? Estás a prueba, cabrón.
Odín, odín, odín. Oye, es que a mí le brincó.
¿cómo es que te dijo odín? ¿qué dijo óscar?
Odín, perdón, es que estaba... Vete a hacer diez planas de odín dupeirón, cabrón.
¿cuántas? Diez, odín, perdón.
No, ¿sabes qué venía? ¿de qué?
Que ahora en las redes veo mucha gente que hace mucho dinero vendiendo estos cursos, vendiendo que te van a mejorar la vida, pero suben a millonarios, y la gente los sigue. Yo no entiendo por qué los siguen.
No entiendo por qué alguien puede decirte, te voy a cambiar la vida si comienzas a hacer 20 planchas, 20 ranas, y la gente lo hace, y pagan cantidad fuerte de dinero. Porque la gente quiere el camino fácil, es el asunto.
Por eso, y desde siempre, no es algo novedoso, desde siempre, baje de peso comiendo todo lo que quiera y sin hacer ejercicio, que mamá de césar. Y en solo una semana, ¿qué es eso?
Así sigue esa prueba. Ya, perdón.
Y entonces ya la gente quiere eso fácil. Y la verdad es que lo único que necesitas es criterio.
Yo dependo mucho del criterio. El criterio, la gente me dice mucho en redes sociales de repente, es que tú crees que tienes la razón.
Yo no creo que tienes la razón. Lo que yo hago es ver dónde chingada está la razón, y ahí me acomodo.
Hay una verdad, no la que tú interpretes. Cada quien tiene que poner una opinión.
Ah, opinión tiene todo el mundo. Pero cada quien tiene que buscar la verdad.
Dos y dos son cuatro. No, para mí son ocho.
No, son cuatro. Y así también toda una serie de cosas que ya se investigaron.
Tenemos neurociencia, tenemos psicología, tenemos evidencias, tenemos evidencias. Ahorita, por ejemplo, estaba hablando de, ahora que estuvo muy de moda, lo de los perros y los perrijos.
Hay un asunto de si tú le das demasiado a tus perrijos y los cuidas demasiado y tal y tal, les haces daño emocionalmente. Y alguien dice, pues yo pienso que no es lo que tú piensas, pendeja.
Es lo que es. Sí, sí, sí.
Oye, o cuando estás morro y te dicen tus maestros, hay que tener un... Un amplio criterio.
Y cuando te das cuenta y vas aprendiendo con los madrazos de la vida, dices, ¿por qué un puto amplio criterio? Si sí, cuando me caigo ahí, es que me voy a volver a caer ahí.
Ahora, ¿por qué el puto amplio criterio? Lo que trata de decir es que tienes que tratar de entender que hay muchas otras cosas más.
A veces juzgamos desde nuestro pequeño balconcito. Entonces, cuando abres el criterio, cuando amplías tu forma de ver la vida, empiezas a decir, ah, entonces no todo es así.
Ah, incluso hay gente que nos dijo en este programa que es de los perros. Hay gente que me dice, perdón, yo no sabía que le estaba haciendo tanto daño a mi perro.
Porque si un perro te lame mucho, por ejemplo, no es que te quiera mucho. Es que está angustiado.
Es que tiene nervio. Y es que a mí me quiere mucho.
No es lo que tú creas. Sí, sí, sí.
Es lo que es. Estamos investigando.
Hay una ciencia que estudia el comportamiento animal. Está la información.
Pero la gente no quiere la información. Se quiere quedar con lo que ellos creen.
Y eso nos hace mucho daño. Escuché un post de un filósofo que decía, este tema de respeto a tu opinión, no es lo que te gusta.
No debería existir. Es respeto a tu derecho a opinar.
A opinar. Pero no necesariamente con tu punto de vista o tu opinión como tal.
No, tu opinión no es lo que te gusta. Se vale decir, tu opinión vale madre.
Correcto. Por supuesto, tu opinión es una pendejada.
Exactamente. También eso puedes opinar.
Eso se vale, ¿no? Es decir, hay que saber si hay una diferencia.
Por ejemplo, la gente está ahora en esta cosa de internet de, no etiquetes nada. Nada de etiquetas.
Las etiquetas sirven. Sirven las etiquetas.
No, ¿para qué? Para decir, esto es un libro.
O este vaso tiene agua fría. Agua fría, ya sabes cómo tomar el vaso.
Vaso de cristal con agua fría, ya sabes qué hacer con él. Vaso de cristal con agua hirviendo, ya sabes que no lo vas a tocar con las manos.
De hecho, se quejan mucho del algoritmo. Y claro, las etiquetas son para ayudarle al algoritmo.
Para ayudar al algoritmo. Pero además hay otra cosa que se queja uno del algoritmo, es que el algoritmo no te quiere ilustrado, te quiere enganchado.
Y lo que engancha más es la guerra, los pleitos. Por eso, este programa que estoy haciendo, que se llama en busca de la razón, son puntos medios.
Pero tener criterios. Y pensar, te va a salvar de todos los pendejos que te quieren vender cosas, que te quieren volver...
Ahora, ¿hay alguna recomendación para... Y de verdad, lo digo para la gente joven o que dice, pues no tengo un criterio al respecto.
¿cómo irte creando un criterio y no necesariamente a partir de las redes sociales? Porque sí, la verdad, el algoritmo a veces te juega gacho y te pone a puro pendejo diciéndote mamadas.
Correcto. Entonces, ¿cómo le haces para crear un criterio, no a partir de lo que el algoritmo de redes sociales te lleve, sino de la vida misma?
El criterio tiene que ver con que te preguntes. Porque incluso no tiene que ver el algoritmo.
Tus papás te educaron con una religión, con una creencia sobre los hombres, sobre las mujeres, sobre la sexualidad. Con sentido común también.
Ajá. Y tú entonces empiezas a decir, ¿por qué creo lo que creo y por qué pienso lo que pienso?
¿quién me lo dijo? ¿cómo sé que es cierto?
¿cuándo supe que era cierto? Esta idea de dónde nos viene.
Por ejemplo, el fake news. Que ahorita en el fake news está muy de moda.
El fake news existe desde siempre. Antes alguien decía, ay, yo vi a jan bailando con el diablo allí en su casa porque es negro.
Vamos a matarlo. Y iban todos a matar al pobrecito negro.
Porque bailaba con el diablo en la aldea. Y es que así era, güey.
Ah, cuidado porque vas al antro y le echan éter a los hielos, ¿no? Gran ejemplo.
Me quedaba yo con las tierras de este cabrón y venía a decirles, no, es que cuando llegó a mi casa se enfermó mi hija. Esa hija es el diablo.
Y ahí va la gente pendeja a hacer cosas sin decir cuándo viste, cómo viste, dónde era, cuándo era, quién te dijo, cómo era. Esas cosas son las que la gente ya no hace.
La gente ya no pregunta de dónde. O sea, ha tenido suerte este cabrón porque todavía no lo agarra con la sierra.
Eso trae época. Sí, sí, sí.
Pero tiene razón con la fake news. Aparte, todo el mundo las cree hoy en día.
No sabes, toda la gente se me acerca en las obras de teatro porque al final firmo libros y tal. Y chavitos, chavitos de 16, 17 años que llegan a decirme del bullying.
Es que en mi escuela me están diciendo. Y yo me emputo mucho.
Y digo, no les hagas caso. Es que dicen mis compañeros, dicen, huevos, compañeros.
Tienes 13 putos años igual que yo, pendejo. Estás igual de pendejo que yo.
Un cuate que me decía, es que dicen que no voy a tener novia porque estoy feo y que no voy a tener novia porque estoy feo. Le dices, mi papá también está feo como yo y me cago con mi mamá y aquí estoy yo.
¿cuál es el pedo, pendejo? Y es que a todos le quieren dar vuelta, ¿no?
Ya, ahorita, no, ¿qué pedo? Vamos a hacer hiking y todo ese pedo, ¿no?
Y la neta es que, cabrón, ir a caminar al bosque. A caminar al bosque, güey.
Y ya te lo venden todo aquí. Y ya te lo venden todo aquí.
Y tampoco estar pelón es malo, cabrón. Y tampoco estar pelón es malo.
Dejen esa mamada de que es una enfermedad perder. Que lo vayas a la chingada con sus perdederas de pelos.
No, pero no te empuques, cabrón. Y ya no compren pelucas.
No te empuques, güey. Compren pelucas chingonas, no chafas.