Botellita de Jerez

Agencia México

A dos años de la muerte de Armando Vega Gil, El Mastuerzo habla de las enseñanzas del MeToo

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El ex Botellita de Jerez recordó a su amigo y aseguró que el feminismo nos ha enseñado a transformarnos

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En marzo de 2019 las redes sociales se llenaron de denuncias de acoso y otras violencias dentro de la industria de la música en México; el llamado Me Too de Músicos Mexicanos estaba en su apogeo y todo reventó cuando, tras una denuncia de abuso, el músico, cantante y escritor Armando Vega Gil decidió quitarse la vida.

En ese momento fueron pocas las declaraciones de sus compañeros de grupo y amigos de Botellita de Jerez. Sin embargo, ahora, a dos años de la muerte de Armando, Francisco Barrios, El Mastuerzo, concedió una entrevista donde habló de lo que considera el legado de su compañero y las lecciones que ha aprendido desde entonces.

Armando siempre fue rebelde, dijo El Mastuerzo. “Rompía con mucho”, reafirmó. Pero también habló de lo que muchos esperaban oír: el movimiento de denuncias por parte de las mujeres:

“El mundo es resultado de las pequeñas vanguardias (...) La ola feminista, en distintos momentos de la historia, nos ha enseñado a transformar nuestros comportamientos, nuestros lenguajes, nuestras actitudes, etcétera”.

Y sobre el suicidio de Armando fue contundente: “Hemos vivido esa etapa y tenemos que vivir esa crítica al mundo, independiente de que Armando fuera culpable o no. Él tomó una decisión chida para él, cerró el telón de manera contundente y tan tan”.

Cabe recordar que la noticia del suicidio de Armando se dio a conocer un primero de abril, tras una denuncia de acoso sexual a una menor de 13 años cuando él se acercaba a los 50, todo 14 años atrás.

En la acusación que se hizo a propósito del #MeTooMúsicosMexicanos, se relató cómo la menor conoció al cantante en el Tianguis del Chopo, donde comenzaron una amistad que siguió al punto en que ella visitó la casa de él varias veces, siempre acompañada de amigas. Sin embargo, según esta historia, en una de las últimas visitas él le tomó fotos y le hizo comentarios sexuales que la incomodaron. A partir de entonces se rompió la amistad.

Ante la denuncia, Armando se defendió y negó la acusación con un texto en sus redes sociales.

“En fin, es un hecho que perderé mis trabajos, pues todos ellos se construyen sobre mi credibilidad pública. Mi vida está detenida, no hay salida. Sé que en redes no tengo manera de abogar por mí, cualquier cosa que diga será usada en mi contra… Sólo quiero dejar limpio el camino que transite mi hijo en el futuro”, escribió en la que se convertiría en su carta de despedida.

No se culpe, pues, a nadie de mi muerte: esta es una decisión consciente, voluntaria, libre y personal. Hasta pronto”. El cuerpo de Armando fue encontrado afuera de su casa en la colonia Narvarte.

Ahora, aunque el tiempo ha pasado, las posturas radicales sobre el MeToo no han dejado de disputarse la razón sobre si el movimiento se convirtió en una cacería de brujas, donde todas las denuncias se hacen sin matices ni dimensiones o si ha sido el paso natural de la liberación de las mujeres de todas las violencias cotidianas que padecen.

Mientras tanto, las declaraciones de su compañero Francisco Barrios se inclinan a que, en este caso, el único responsable de su fin fue el mismo Armando Vega Gil, y que el debate está en otro lado.