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Me ve, lo veo y le hago y me hace, no, mi tío entrar a mi primo con mi hermano y conmigo, ¿nos va a entrar? Primicia, nicola se acuesta con dos mujeres.
No manches. Yo así, yo decía, pero si el hijo de puta fue este.
Érase una vez, un miembro que tiene un amigo con cinco portadas del mismo chisme. ¡una, dos, tres!
¡negro! ¡negro!
¡es que en el perú no hay esa revista! ¡ay, no importa esa revista!
No, y además cinco portadas es alguien ya de antaño. ¡ah, pero, pero!
¡honoris causa! Pues a este amigo que yo conozco, ¡uy!
Una cosa impresionante, porque salió revista tras revista tras revista. ¡ah, sí!
O sea, era como una serie de stranger things. ¡y una cosa impresionante!
Porque salió revista tras revista tras revista. Igual estaba creando un personaje.
Sí, estaba creando otro personaje como el que tiene el del mago. ¡ah!
Entonces, lo cacharon en unas playas. Pero no vamos a decir quién.
¿en playas? En playas.
¡no te acuerdas, perro! ¿cómo estaba en la playa?
En unos camastros. ¿y qué hizo?
No, bueno, ya no profundizamos en las fotos, ¿no? Sí, mejor.
Ahora sí que sí quisimos, porque eso lo dijo el amigo de un amigo. ¡ah!
Que no vino a la fiesta. Que no vino a la fiesta.
Y entonces... Entonces, lo que pasó en el cuarto se queda en el cuarto, ¿no?
Mira, en realidad vale madre eso. El pedo es la consecuencia de los actos de tu amigo.
Sí, es cierto. ¡qué pendejo!
¡qué amigo! ¡qué pendejo!
¡qué tarado, tonto! Y ya después sale en medio de una sala y dice...
Bueno, antes que nada, quiero decirles a todos... No había insta, era...
No había insta. Era así que envidió disculpas.
Era puro twitter. Y entonces a ese güey se le aconsejó que por twitter se disculpara.
¡ah, ya! ¿se disculpó el amigo?
Sí, de hecho... De hecho, una compañera de su programa, de ese pijazo, le hizo el comunicado.
Le ayudó. ¿tú la conoces?
Porque le dijo el güey... ¡no, nazi!
¡no seas nazi! ¡ah!
¿qué digo? ¡ah!
¡ah! ¡ayúdame!
¿con qué salgo? Sacaba los trompetes y le dijo...
Mira, pa, pa, pa, pa, pa, pa. Y el güey...
Bueno, antes que nada... Cometí un error.
Cometí un error porque soy humano. Quiero disculpar.
Siempre acabo con un porque soy humano. Y con muertos errores, ¿verdad?
Ah, pero muchas veces se identificó con ese pendejo. Sí, porque hay muchos pendejos en el mundo también, o sea...
Y todos terminaron así. ¡bravo!
Sí. ¡bravo, pendejo!
O sea, quedó mejor. Pero sin casa.
Pero sí. Ah, bueno, pero quedó bien.
Pero sin familia. Pero sin familia.
La libró, pero él la ayudó a mudarse al pendejo. Bueno, muy bien.
Ya déjenlo, ¿no? Pobrecito.
Ya maduró. Ahora, ahora.
Es que es bien bonito cuando es pareja la vida. Agárrate, gordis.
Érase una vez un menso que se encontró a un amigo en una plaza comercial con otra mujer. ¿y por qué en perisur, dice?
Exacto. O sea, a ver.
Una, dos, tres. ¿quién dijeron?
Pensando que la vida da vueltas, es un boomerang, va, viene, te pone en tu madre, se vuelve a ir. Hoy te tocó rápido.
Entonces, exacto, mi hermano. Hoy te tocó.
Yo iba caminando. Ese tema es muy fuerte.
Iba caminando. ¿iba solo?
Sí, iba solito caminando. Iba a comprar algo, algo de deportes.
Y de repente, este amigo, mi amigo, mi hermano, mi hermano. ¿qué dijo tu amigo?
¿qué dijo mi hermano? Mi hermano, yo sé, tenía una novia, una novia rubia y todo.
Amiga también mía y amiga de todos. Qué difícil para ti, amigo.
Sí, sí. Pero yo venía caminando.
No, creo que no hay que dar tanto. Entonces, yo lo veo, me ve, lo veo y le hago y me hace, no.
No saludes. Entonces, yo dije, ah, trae un tic.
Claro, está mal, está con el cortico listo. Quiero agradecerle.
Trae un tic. Estaba en el, pido un aplauso.
Trae un tic. Y entonces, entendí que no debía yo saludar, dado la conocidad de entre nosotros.
Entonces, yo me pasé y ya, cabeza abajo, y entonces me di cuenta y fui, ahí vi que la foto de la ma, todas esas cosas. Eres un verdadero amigo.
Sí, pero porque, a ver. Y después, otro martes, bueno, un martes era una revista pendeja y ahora, este fue el lunes, la otra revista pendeja.
O sea, las dos. Y salió ahí en la portada unas fotos.
Pero no tenía la mano agarrada. No, bueno, porque él dijo así.
¿quién le tomó las fotos? Su amigo.
Sí, porque así, estaba así, le hace, ajá, ajá, sí, así. Suéltame.
Sí, suéltame. ¿quién te tomó las fotos?
No, pues, no sé. Entonces, bueno, ahí está.
Era este. Como cuando atacas, la vida regresa.
Es cierto. El karma es instantáneo.
Muy bien. Muy bien.
Híjole. Oye, mucho amigo aquí.
Ay. Hasta estamos sudando, mano.
Mucho amigo aquí. No manches, ya tengo.
Hay que hablar de pepe, ¿no? A ver.
Pepe es el que se le ocurre. El pepe trae eso.
El pepe trae. Una portada.
Una portada. Es bien infielote, ¿eh?
Antes del hijo y antes del esposo. Bueno, hablando de infielote, vamos a hablar también con emilio, a ver cómo le va en el amor.
Hasta se puso nervioso, nicola. A ver.
A ver. No vale hacer.
Yo soy. No, esta no.
A ver. Érase una vez.
Era. Muy bien.
La infidelidad de un pariente. Ah, caray.
Se tendría que ser. Sí.
O nicola o acá mi carnalito. A ver, estoy buscando.
Si tienes cara, mauque. Sí.
Yo, este, ahí les va. Todo sucedió hace muchos años.
Sí. Muchos años.
De hecho, mi tío ya está. ¿ya murió?
Ya murió. Ah, agarra.
Era infiel. Era bien infiel.
Pero ahí te va. Un día estaba mi hermano.
Tenía un grupo donde tocaba como rock, ¿no? Y covers y así.
Él tocaba la batería y mi primo era el que cantaba. Entonces, en esa época salíamos mucho entre el primo, mi hermano, como toda la batería.
Toda la banda, ¿no? Un día estábamos por ahí, por acoxpa, en coapita la bella.
Ajá. Muy bella.
Coapita la bella. Y antes, en acoxpa y miramontes, había un bar en la planta alta muy famoso, güey.
No me acuerdo cómo se llamaba el bar, pero el punto es que íbamos nosotros a ese bar y de repente vamos caminando y mi primo ve un coche y dice, ay, este es igualito al de mi papá. Era raro ver ese coche porque era un shadow.
¿se acuerdan? Muy raro.
¿el de muchachitas? Sí.
Un shadow negro, muy bonito, así como... Arreglado.
Arreglado. Estaba precioso.
Con su aleróncito. El aleróncito.
Y dice mi primo, ay, qué chistoso, este es como el de mi papá. Y en eso ve la placa y dice, ah, espérate, es el de mi papá.
Y entonces nos subimos y mi hermano y yo estábamos como de, no, no, no, ¿qué haces? ¿qué haces?
Y dijo, sí, vamos a saludarlo, igual está aquí en el bar también. Y nosotros como de, no, no, no, no, espérate.
Y en eso llegamos. Para esto eran como las seis, siete de la noche.
O sea, no era tampoco tan tarde. Llegamos y está aquel tío con dos muchachonas.
No, mami. Otros amigos como del trabajo.
Y cada quien tenía una... Acá, arreglada.
Una abrazadita. Y entonces nada más ve mi tío entrar a mi primo con mi hermano y conmigo.
Nos ve entrar. Aplicó la de tu amigo.
Sí, sí, sí. Que la soltó en chinga.
La soltó en chinga. Y nada más empezó a vernos como de, ay, dios mío.
En ese momento él sintió el verdadero terror. Traía la mano de boliche, ¿no?
La mano de boliche. Como bola de boliche.
Como bola de boliche. La muchacha.
Y nos ve y le dice como, ¿qué pasó, mijo? Y ya lo saluda y como papá.
Y entonces empezaron a platicar ahí. Ajá, mi primo sale como con la cara abajo, wey.
Se dio cuenta, cabrón. Ya vámonos, porfa.
Después de ahí, no le negó ningún permiso. A huevo.
Eso es lo mejor. Para todo.
Mejor domingo. Le prestaba el shadow.
Shadow, todo. Le salió bien, wey.
Qué viejo. Venga, mijo, saluda a su madrastra.
Sí, sí. Saluda de una vez a su madrastra.
Pero, wey, fue súper incómodo porque además nosotros obviamente en aquel entonces teníamos una imagen de nuestro tío o la tía. Intachable.
Intachable. Intachable.
Sí, la verdad que sí. Y no, nada más cuando la soltó, así dijimos, iiii.
Por eso se descontinuó el shadow. Por culpa de perruño.
A huevo, wey. Tío, fue súper incómodo.
Ahora sí me arruinó. Érase una vez un chaqueto.
Ah, ya lo sacó. Va este, wey.
Va este, va este. Yo lo saqué.
A ver. A ver.
La pendejada. Érase una vez, nicolás.
Érase una vez. Érase una vez.
Siempre en la historia la... Nicolás en el perú.
Señorita laura. Donde no era bienvenido.
Que fue el testigo, pero quedó como el infiel. Hablaste como argentino.
Sí, es cierto. Escuche tu madre.
Sí, me da un poco de pena porque siempre ustedes dicen que acá hablan sus historias. Gracias a dios, hoy día se han contado dos fuertes.
O sea, no, el clip no va a ser solo mío. Ah, no, no.
Va a ser de ustedes dos. Muy fuertes.
Lo que sucede es que a mí, te mostré, me gustaba hacer fiestas en mi casa. Sí, ya nos has dicho que no eras bienvenido en tus colonias ahí, no sé qué.
No sé, yo tengo un amigo mío que es brasileño. Se llama rafael cardoso.
Ah, ya con nombres y todo. Sí, con nombres para que lo etiqueten.
Entonces, un día estábamos haciendo una fiestita, estábamos en la casa y yo entro con una chica al cuarto y en eso me toca. Trans.
No, no, no. En ese momento todavía no había sentido eso.
Todavía no había pasado esas historias. Eso es para otro programa.
Exacto. Y me tocan.
Oh, nicola, abre la puerta, don. Abre, tengo sorpresita para ti, don.
Oh, sorpresita. Yo agarro y digo, abro, ¿no?
Abro la puerta. Y pasa con una chica.
Entonces, yo estaba en la cama ya con una, teniendo mis que haberes. Sí.
Y él estaba en... En otro cuarto.
No. Yo veía, este era el baño y él estaba acá al frente mío.
O sea, yo miraba a él. Nos mirábamos.
Los dos. Tú le veías las lágrimas.
Ahí comenzaba. No.
Pero él tenía pareja. ¿en serio?
Y su pareja también era mía. Ah.
Porque trabajábamos en el mismo programa. Ok.
Entonces, él agarra y me decía, oh, nicola, hay que hacer cambio, pero... Ay, hija de su puta madre.
Agarra y la carga. Y me dice, toma, un regalito.
Y la echa en la cama y se agarra la otra y yo me quedo con ella. Entonces, al final, yo dije, pa, no pasa nada.
Al día siguiente, en un canal de televisión, primicia, nicola se acuesta con dos mujeres. No manches.
Yo así, yo decía, pero si el hijo de puta fue este. Sí.
Me tuve que quedar callado hasta el día de hoy. Porque él tenía pareja.
Claro, hasta el día de hoy, que sepan que el infiel fue él. Pero sí te sacaste la espinita, güey.
No. No, te lo juro.
Me quedé yo toda la vida porque salieron dos chicas a decir que habían estado conmigo. Y decir sí.
Y el cuarto de nicola era así, y el cuarto... Yo no tenía nada que ver, güey.
Era él. Él había sido el infiel brasileño, ese manicero pichicón.
Pero fue por el chico te dieron ese castigo, fíjate. No, pero sí.
Sí la pasé mal, porque sí, güey. Pero ahí está.
El chico le dan... Muy bien.
... Las cosas.