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“En nuestro útero están nuestras más profundas memorias”: psicóloga Ximena Nohemí

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Tenemos problemas con nuestra menstruación, quistes, miomas o infertilidad y pocas veces sabemos o entendemos de dónde viene todo esto


“Las mujeres portamos un mismo útero. Un útero que nos une a través de una gran memoria universal ; toda la historia de la humanidad está en segmentos desde nuestro ADN, y en ese sentido la frase ‘sanar los úteros de la tierra’ , tiene que ver con sanar esta memoria universal que compartimos a nivel de género femenino”.

Este es el trabajo que realiza Ximena Nohemí, psicóloga chilena y apasionada de las letras que ha enfocado su trabajo en el conocimiento del útero femenino, a través del cual sana memorias ancestrales usando rituales corporales.

“Si pudiera regalarle algo a las mujeres del mundo sería la confianza plena en sí mismas, ya que más allá de todo lo difícil que cada una pudiese atravesar a lo largo de la vida, más allá de cualquier dolor, dificultad, miedo, soledad o angustia, todo pasa, todo tiene un fin, todo en la vida está hecho a través de ciclos, todo se va transformando y se va movilizando”.

Andrea Gómez, fundadora de Luna, Escuela de pensamiento feminista , y terapeuta psicocorporal entrevistó en exclusiva a Ximena Nohemí para desentrañar este saber de la ‘sanación de útero’ que busca respuestas en lo más interior de nuestro ser.

Asistí a uno de tus talleres en la Ciudad de México y ahí comencé a notar la profunda desconexión de las mujeres con su cuerpo debido a tabúes y mitos ¿Qué información sobre nosotras está contenida en nuestro útero?

En nuestro útero, en su salud o su enfermedad, están absolutamente sostenidas las raíces más profundas de nuestra memoria. En ese sentido, por ejemplo, están las raíces que aluden a la historia transgeneracional que cada una de nosotras porta, esa historia en la que está entrelazada el vínculo con nuestros padres, abuelos, bisabuelos, incluso otras generaciones más antiguas. Y, también, en esa salud o enfermedad del útero está comprendida la relación que nosotras tenemos con nuestra madre. Ambas corrientes me llevaron a descubrir que hay todo un mundo que se está movilizando orgánicamente y que genera dinámicas que se manifiestan en nuestro presente, por lo tanto somos conscientes de los efectos de esta dinámica, pero no siempre somos conscientes de ellas; somos conscientes de que tenemos una limitación a nivel de nuestra energía creativa, a nivel de nuestra energía sexual, que tenemos problemas con nuestra menstruación, o que tenemos quistes, miomas, o infertilidad, pero no sabemos qué lo provoca.

¿Por qué es tan importante sanar el útero?

Por ejemplo, el dolor que sufrieron las mujeres en Latinoamérica a causa del saqueo en la Conquista, del aplastamiento de sus culturas, o de la muerte o pérdida de sus hijos, es dolor que aún permanece vivo y que se sigue manifestando en el presente, ya que hace alusión a un quiebre en la psique donde la mujer se separa de su mayor fuerza creativa, se separa de su conexión espiritual. Es por esto que están ocurriendo tan urgentemente distintos movimientos; el movimiento de sanar el útero, de bendecir el útero, de sanar las memorias uterinas, porque somos las mujeres quienes cargamos este inmenso dolor antiguo que pertenece a la humanidad, y a través de nuestro útero seguimos traspasando a las generaciones venideras, y así se seguirá traspasando hasta que podamos sanar este dolor antiguo que aún no ha sido visto del todo, ni ha tenido lugar del todo.

¿Qué papel juegan las historias de nuestras ancestras en la relación que tenemos cada una de nosotras con nuestros cuerpos?

Hay varias ‘capas’. Primero la historia de nuestras ancestras, las decisiones importantes que ellas tomaron formaron guiones de supervivencia para la vida, mismos que luego fueron transmitidos generación tras generación. Es así que estas formas de vivir, de pensar, de relacionarnos con el mundo, de cómo ser mujer dentro de la familia o la cultura en la que vivo, aparecen posteriormente con notable fuerza en las generaciones venideras, apareciendo como una especie de ‘manual de supervivencia para la vida’. Es por esto que la historia de nuestras ancestras juega un papel trascendental en los guiones que repetimos para movernos en la vida y en las historias y verdades que nos contamos a nosotras mismas como mujeres, y esto influye tremendamente en la relación con nuestro cuerpo.

¿Qué importancia tiene la menstruación y la forma en la que la vivimos para nuestras vidas en general?

La menstruación es un proceso sumamente importante ya que está vinculado con crear vida. La forma en que nos relacionamos con nuestro sangrado menstrual es absolutamente la forma en que me relaciono con la vida misma. La menstruación que llega cada mes me recuerda que estoy viva, que estoy fértil; me recuerda que nací en un cuerpo de mujer, que tengo la posibilidad y el discernimiento de decidir en cada ocasión si quiero crear la vida o no quiero crearla, y me recuerda también que donde está la vida, también está presente la muerte. En la menstruación sentimos una necesidad interna, una invitación muy fuerte a ‘hibernar en la caverna’, y en ese sentido tal vez prefiramos estar en un lugar cálido, tranquilo y alejadas de todo lo que implique el exceso de actividad, de movimiento o de las demandas externas. Desde esto, podemos comenzar a vivir nuestra menstruación como una invitación a ver lo profundo del mundo, podemos aprovechar para meditar, descansar, leer, escribir, o para realizar todas aquellas actividades que nos lleven a conectar con una espiritualidad creada por nosotras mismas.

¿Cómo podríamos comenzar a sanar?

Para empezar a sanar, primero, tenemos que reconocer qué hay algo en nuestra vida que está ‘no sano’, en ese sentido… ¿Qué es sanar? Yo lo veo como reacomodar en nuestro corazón los elementos de nuestra vida interna, eso cambia por completo nuestra forma de relacionarnos con la vida externa… es reconciliar, encontrar paz en donde había guerra, es llevar amor a los lugares de mi historia y de mis memorias en donde había dolor, odio o miedo. Sanar es un movimiento que se realiza a nivel de nuestro paisaje interno, comprendiéndolo como aquel mundo de mi interior en donde están todos mis vínculos, mi historia y los integrante de mi linaje.

No hay recetas, no hay una serie de pasos para sanar, no hay una técnica universal, eso no existe. Para mi, la sanación, siento, va ocurriendo progresivamente, capa por capa, con mucha paciencia, tiempo, y sobretodo, con mucho amor. Podemos sanar con un abrazo, con una terapia o leyendo un libro. Cada cosa que hagamos, o cada proceso curativo que decidamos iniciar nos va a llevar a atravesar una nueva capa, logrando hacernos sentir un poco más en paz, un poco más sana, reconciliando en mi corazón aquello que dentro mío estaba en guerra o en conflicto.

La sanación ancestral de nuestro útero puede comenzar simplemente con reconocerlo y saber que en ese útero está invisible pero íntimamente conectado al útero de nuestra madre, al útero de nuestra abuela materna, al útero de nuestra abuela paterna, al útero de nuestras bisabuelas y al útero de mujeres más antiguas, entonces simplemente puedo comenzar a crear conciencia de esta sanación ancestral llevando la mirada y llevando mi energía creativa en lo que a mí hoy día consume mi fuerza y mi vitalidad, cuáles son los propios conflictos de la historia de nuestra familia que consumen nuestra fuerza, que se está llevando a mis años de vida y todo eso lo puedo comenzar a movilizar desde mi propio mundo interno; es allí donde tengo absoluto poder de movilizar en mi paisaje interior para reorganizar toda mi historia, todo mi pasado en un nuevo orden que me otorgue una nueva fuerza creativa para poner a nuestro servicio, entonces es la única manera para comenzar a crear conciencia ya que mi propia sanación es una herramienta inmensa para inspirar a otros y otras en su propia sanación.

¿Cómo es que los cuentos de tu libro de ‘Relatos del Cántaro’ son terapéuticos?

Son cuentos curativos porque abren un espacio dentro de cada persona, especialmente de las mujeres ya que hablan absolutamente desde simbologías, códigos y arquetipos femeninos, es un lenguaje que está entre nosotras y que podemos descifrar desde el ser mujer. Asimismo, estos cuentos nos invitan a abrir un espacio dentro de nosotras que nos llevan a reordenar historias de nuestro pasado que nos contábamos de otra manera, que no era tan sana para nosotras.