Esta es la historia de cómo un documental sobre la menstruación se ganó un Oscar

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“¡No podemos creer que una cinta sobre la menstruación haya ganado el premio Oscar!”, exclamaron las realizadoras al ganar la estatuilla


"Estudié hasta la secundaria, pero cuando empezó mi periodo todo se volvió muy difícil. El problema fue que al principio era muy complicado cambiarme la tela. La tela que usaba se mojaba tanto que tenía que cambiarla frecuentemente y cada vez tenía que ir más lejos a hacerlo. Luego había hombres que rondaban por ahí, se me quedaban viendo, entonces yo no podía cambiar mi tela enfrente de ellos. Lo intenté durante un año después de que empezó mi periodo, esperando que algo cambiara. Cuando nada cambió… me salí de la escuela”.

Este es el primer testimonio de una mujer india que aparece en el corto documental, Period. End of Sentence , el cual expone el tabú que existe sobre la menstruación en algunas comunidades rurales de India; lugares en donde nadie habla sobre temas de la regla, por lo que las mujeres no sólo tienen un difícil acceso a productos para menstruación, sino que, limitadas por las complicaciones de sangrar cada mes, terminan abandonando sus estudios cuando su primer periodo les llega.

El documental fue ganador al premio Oscar de la Academia en 2019 como Mejor Corto Documental, y cuando su directora, Rayka Zehtabchi y Melissa Berton productora del filme, levantaron con orgullo la estatuilla dorada, afirmaron: “¡No podemos creer que una cinta sobre la menstruación haya ganado el premio Oscar!”, a lo que el público respondió con una ovación.

Detrás de aquel logro fílmico, estuvo el trabajo de asociaciones que trabajaron no solo en el cortometraje, sino en la búsqueda de esparcir conciencia sobre la salud de mujeres que no conocen su cuerpo y sobre la desinformación social sobre el tema de la menstruación que hace que el acceso a toallas sanitarias sea limitado y costoso.

Melissa Berton, productora de la cinta, respondió habló con Unicable para compartir su historia en el activismo feminista y su lucha por exponer las limitaciones a la independencia de miles de mujeres y niñas cuando no tienen acceso a educación de salud femenina.

“Todo comenzó hace 8 años, cuando hice mancuerna con la asociación Girls Learn International (GLI) y me volví fundadora de un club de aprendizaje suyo en la preparatoria de Oakwood (California), donde soy maestra. Mi trabajo siempre se trató sobre darle voz a niñas con el deseo del acceso a la educación, sin importar su origen”, explicó.

Berton invitaba a sus alumnas para que participaran en el club, organizando actividades y asistiendo a convenciones de Girls Learn International; cuando ella y su hija Helen visitaron la Comisión anual de las Naciones Unidas sobre la condición de la mujer, en 2012, escucharon a un panelista que cambió el rumbo de su trabajo en activismo feminista.

Su nombre era Arunachalam Muruganantham, y se trataba de nadie menos que el inventor de “la máquina de toallas sanitarias”, quien ese año había logrado popularidad entre perfiles de UNWomen por su trabajo en la invención de un aparato que permitía crear toallas sanitarias a un bajo costo, con el fin de erradicar el tabú sobre la menstruación en India y otorgar seguridad y salud a mujeres durante su periodo.

“Con la plática de Muruganantham, descubrimos que, en países en desarrollo, como en la India, mujeres sin educación sobre el periodo viven con vergüenza, pena e incluso miedo de su regla. Ellas no tienen acceso a compresas sanitarias, ni tampones. No saben cómo se usan, en muchos casos prefieren no preguntar y si se habla del tema, sonríen con nervios buscando evitar la plática. Esto nos impresionó, y queríamos hacer algo al respecto, por lo que creímos que la mejor forma de exponer el problema era a través del cine”, explicó Berton.

En colaboración con sus estudiantes, Melissa Berton fundó The Pad Project , una asociación sin fines de lucro que comenzó con el sueño de documentar la experiencia de llevar una máquina de toallas sanitarias a una de estas comunidades en la India y brindar a las mujeres no sólo productos para el periodo, sino también la oportunidad de crear un negocio a partir de la venta de las compresa y derrumbar la desinformación en la comunidad; el proyecto quería ofrecer independencia femenina en más de un sentido.

El corto-documental se llamaría Period. End of sentence un juego de palabras que hace referencia a los dos significados en inglés de la palabra “periodo”, la cual puede referirse al periodo de la menstruación, así como al “punto final” en una oración.

Cuando Period. End of Sentence ganó el Oscar, Berton aceptó el premio en el escenario, con la siguiente frase: “Comparto este logro con profesores y estudiantes alrededor del mundo, porque la palabra 'Period' debe se la que termine con una oración, y no con la educación de las niñas”.

Desde un inicio, esta fue la misión de The Pad Project, que comenzó con un proyecto de Kickstarter para recaudar fondos, costear una máquina de compresas que instalaría Arunachalam Muruganantham; viajar al Distrito Hapur, en India, y filmar el documental bajo la dirección de Rayka Zehtabchi.

El filme de 25 minutos, actualmente disponible en Netflix, sumerge al espectador en un mundo de pudor, y risas nerviosas, cuando Zehtabchi, su directora, pregunta a niñas y mujeres si saben qué es la menstruación o por qué sangran cada mes; también hay una atmosfera de “verdades incómodas” y desentendimiento, cuando los hombres de la comunidad aseguran no saber por qué existe el periodo, ni entender qué es una toalla sanitaria.

Durante la sección de entrevistas y respuestas en la entrega de los premios a la Academia, Rayka Zehtabchi explicó lo difícil que fue en un principio convencer a las mujeres de la comunidad para que hablaran del tema frente a las cámaras.

“Fue increíblemente difícil. Estábamos en una comunidad rural y ellos nunca habían visto un grupo de camarógrafos. Nosotros hacíamos preguntas sobre temas que estaban dolorosamente inyectados de tabú; cosas que ellas ni siquiera habían hablado con sus madres. Fue todo un reto. Hubo mucho silencio y desconcierto”, explicó la directora de 25 años.

La realidad es que la comunidad del Distrito Hapur estaba acostumbrada a que sus mujeres desaparecieran durante los días de su regla y a que nadie hablara al respecto; no asistían a clases y tampoco visitabanlos negocios familiares.

Eran dos los problemas que iban de la mano: el económico y el de la desinformación. Arunachalam Muruganantham, inventor de la “Máquina de toallas sanitarias”, hizo en 2012 una investigación en la cual descubrió que sólo una de cada diez mujeres indias utilizaba toallas sanitarias durante su periodo.
Debido el alto costo de los productos y el poco conocimiento de su uso, este problema propiciaba consecuencias en la salud femenina, ya que, en los peores casos, ellas utilizaban no sólo el primer trapo de tela que encontraban a la mano, sino hasta se valían de opciones como arena, serrín, hojas e incluso barro.

Las mujeres del Distrito Hapur que aceptaron reunirse con The Pad Project, aparecen frente a la cámara explicando a las adolescentes indias cómo funcionan las compresas, así como sus beneficios. Ellas terminan preguntando: “¿usarían estas toallas?”, a lo que las chicas responden con emoción: “¡Sí!”.
Actualmente, la comunidad de mujeres que participó en Period. End of Sentence, continúa creciendo su negocio de compresas; también, cada vez menos mujeres se pierden de su educación, o de actividades cotidianas, por culpa de su regla.

Cuando la producción del corto-documental terminó, el siguiente paso para Mellissa Borton y las chicas de GLI en Oakwood, fue el de distribuir el contenido e iniciar su promoción. Berton confiesa que, en un inicio, la idea era compartir el trabajo final con la comunidad estudiantil, sin embargo, una selección dentro de un festival de cine, cambió el destino del proyecto.

Period. End of Sentence fue seleccionado en el Festival de Cine de Cleveland , y ganó el Premio del Jurado; nosotros no podíamos creerlo. A partir de ese festival, el cortometraje continuó arrasando en toda competencia a la que fue seleccionado. Cuando entró a festivales fuertes, y se habló de la posibilidad de que quedara nominado al Oscar, fue que nos dimos cuenta de la magnitud que el proyecto representaba. Al recibir la nominación al Oscar por Mejor Corto Documental estábamos impresionadas”, dijo.

La productora, reveló también que a pesar de que la conversación feminista vive un apogeo, no le sorprendió cuando algunos críticos de cine expresaron su escepticismo, comentando que el filme no tenía posibilidades de ganar. “Se trataba del Oscar y nosotros competíamos con un cortometraje sobre menstruación, ellos nos dijeron ‘no va a pasar, no va a ganar’, sin embargo, ganamos y no, no podíamos creerlo”, confesó.

Desde que filme recibió la estatuilla dorada, The Pad Project ha recibido más de 2 mil 500 correos electrónicos de personas de todo el mundo que solicitan a la asociación ayuda para adquirir una máquina de toallas sanitarias en su comunidad.

Es así como mientras el trabajo de Melissa Berton continúa introduciendo a jóvenes estudiantes de Oakwood en logísticas para brindar acceso a la educación de niñas y mujeres, la historia de Period. End of Sentence es abrazada por la pasión de colectivos feministas y su convicción en generar el cambio y sembrar semillas en futuras generaciones. Niñas que puedan alcanzar plataformas inimaginables. Chicas que sobre el escenario del Teatro Dolby sostengan una estatuilla dorada en la mano y digan: “¡No estoy llorando porque me haya llegado el periodo, es sólo que no puedo creer que una cinta sobre la menstruación acaba de ganar el Oscar!”.