Natalia Téllez se confiesa fan de los "videos para adultos" que hace Erika Lust

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La conductora de Netas Divinas está convencida de que más allá del porno está el erotismo femenino

Para la sexualidad femenina cada vez hay menos límites. A esa y otras conclusiones llegaron las Netas Divinas en el más reciente capítulo donde el tema fueron los orgasmos. ¿Cómo llegar a ellos?, ¿cómo darlos? y ¿cómo disfrutarlos sin culpa? fueron algunas de las preguntas que las conductoras y una experta respondieron con mucha sinceridad y calor.

Y en estas nuevas maneras de entender el placer femenino está el porno para mujeres. Daniela Magún sacó a relucir el tema, del que dijo Natalia Téllez estaba muy bien informada. Y Natalia demostró que le sabe y muy bien, pues explicó cómo ve esos grandes abismos entre el porno para hombres y el que ahora se hace pensando más en la realidad y los gustos de las mujeres.

Está esta chica que a mí me gusta mucho que se llama Erika Lust que hace mucho contenido erótico divino, completamente pensando en este imaginario femenino que apenas se está explorando”, dijo.

El conflicto que tanto Natalia y las otras Netas encontraron en el porno tradicional, es que a través de él se perpetúan ideas como que el acto sexual concluye cuando los hombres eyaculan. Más importante aún, pocas veces o ninguna se muestra a las mujeres teniendo un orgasmo.

La sexologa invitada, Mandy Garrido, añadió a la discusión que existe un problema muy fuerte sobre la educación sexual: “aproximadamente el 80% de la población encuentra su educación sexual en las películas porno (...) Y eso provoca que luego hayan mitos y tabúes como que las mujeres llegan sólo con penetración y no hay que hacerle ninguna otra estimulación”.

Y a todo esto: ¿quién es Erika Lust y por qué es alguien a quien las mujeres deberíamos ponerle atención?

Lust es una escritora, directora y productora de cine sueca que ha sido pionera en el movimiento de lo llamado “pornografía feminista”, una categoría del porno que se caracteriza por crearse de forma justa y mostrar más equidad en el placer de sus participantes, y escenas más “realistas” sobre el acto sexual. Así como que sitúa a todo el cuerpo como zona erógena, más allá de la idea de que todo el placer es genital, entre otras cosas.

No está de más decir que el porno feminista ha causado muchas disputas entre las distintas posturas feministas, es un debate abierto sobre la equidad, la igualdad de derechos (laborales en la industria del cine), la opresión sexual y la cosificación de cuerpo de las mujeres, por ejemplo.