¿Qué es el complejo de Madonna? Cuando no puedes tener sexo con la persona que amas

facebook

twitter

whatsapp

Email

Un tiktok viral cuestiona el: “cuando te gusta tanto que no puedes pensar en ella sexualmente”

Install
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

En términos psicológicos se le conoce como el Madonna-Whore Complex (Madonna o Virgen prostituta en español), y es así como se identifica al complejo masculino en el que los hombres piensan que las mujeres pueden ser dos arquetipos posibles.

El médico Sigmund Freud, quien hacía estudios sobre la sexualidad humana, teorizó al respecto desde 1900. “Donde esos hombres aman no tienen deseo y donde desean no pueden amar”, escribió, dejando en claro que los hombres con este complejo desean una pareja sexual a la cual puedan degradar sin remordimiento ni responsabilidad afectiva (la puta), mientras que son incapaces de desear a la pareja respetada, pues el amor debe ser puro ante una mujer inmaculada (la Madonna, que en italiano también se refiere a la Virgen María).

Freud presentó a este complejo como parte de otro: el de Edipo (enamoramiento de la madre). Y aunque parezca una broma, en pleno 2021 la estructura patriarcal con la que nos hemos criado durante siglos sigue manteniéndose intacta en muchos sentidos y personas. El ejemplo perfecto es que aun ahora no es raro escuchar opiniones masculinas que van por ese rumbo, poniendo siempre en dos categorías las relaciones amorosas que sostienen con las mujeres.

Un video de TikTok reabrió el debate al hacerse viral hace unos días, sobre todo por parte de hombres que intentan despegarse de sus propios estereotipos de género. Incluso muchos de los comentarios que se pueden leer al pie del video coinciden en que esto ya no es la norma y, que en caso de que seas un hombre con esta experiencia, es necesario que acudas a terapia, pues los tiempos han cambiado y los hombres y las mujeres no pueden seguir construyendo sus relaciones desde esta categorización simplista y que ha perdurado desde hace cientos de años, de la mano de una cultura religiosa conservadora y machista.

Pero regresando al tema psicológico, tanto Freud como otros estudiosos del tema han explicado que esta dicotomía a la que se enfrentan algunos hombres (y mujeres en la diversidad sexual) se sigue manteniendo no sólo al solapar el estereotipo de la mujer santa, pura y maternal contra la pecadora y promiscua, sino también con la hipersexualización de la sociedad en general.

Y es que a pesar de que en ciertos aspectos la sociedad ha transformado sus códigos culturales y los ha hecho más abiertos, no toda promoción del sexo es saludable en términos en los que no ha dejado de ser misógino y se sigue considerando sucio en algunas prácticas.

El matrimonio heterosexual no ayuda
En 2017, Cosmopolitan hizo una encuesta sobre la frecuencia sexual después del matrimonio. De 1,162 encuestados, hombres y mujeres, se dedujo que tan solo un día después del matrimonio dejaron de tener relaciones en proporción 4/1. Y es que aunque el 62% de los hombres expresó que deseaba tener más sexo durante su matrimonio, a un 24% de ellos se les dificultaba tener intimidad con sus esposas. Al final, el 71% del total de los hombres, dijeron que en su matrimonio la frecuencia sexual de una vez a la semana era ‘lo normal’.

Sobre las prácticas de las parejas no se ahondó mucho, pero incluso se hizo la pregunta de si un matrimonio puede sobrevivir sin sexo.

Los números se asientan con las experiencias sociales, aún se sigue celebrando a la masculinidad que alardea de su privilegio de tener una amante. Más aún, las mujeres después de casarse deben mantener su pureza y castidad, y en el peor de los casos una obligada imposibilidad de “demasiado disfrute”, pues el sexo en el matrimonio está más cerca de la procreación que del disfrute.

Si bien cada vez es menos aceptable juzgar lo femenino desde la crítica a su promiscuidad, la brecha de género sigue existiendo y no faltará quien piense que hay mujeres para casarse y otras para divertirse.