Tenemos que hablar del sexo oral a las mujeres y de lo peligroso que puede ser hacerlo mal

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Un estudio reciente reveló que durante el cunnilingus, la cavidad abdominal y vaginal puede inflarse como un globo si soplan en lugar de estimular

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Necesitamos educación sexual urgente. Para nadie es un secreto que, por lo menos en México y varios países de Latinoamérica, hace falta conocer más sobre nuestro cuerpo, cómo funciona, sus respuestas a los estímulos y cómo se relaciona con otros cuerpos.

Pero más allá de saber poner un condón, de las trilladas clases de sexo de secundaria donde generalmente se aborda tener relaciones sólo desde la prevención del embarazo adolescente y de algunas infecciones de transmisión sexual, existe toda una construcción de la sexualidad que implica emociones, deseos, aspectos biológicos, diversidad de formas y tamaños, conductas y otros temas.

Y como por un lado hay que empezar, vale la pena hacerlo desde algunas prácticas sexuales que parecen dominadas por la supuesta frecuencia de su uso pero que a la hora de la hora resulta que generalmente se hace poco y mal. Con esto en mente, tenemos que hablar del cunnilingus, sí, del sexo oral que consiste en la estimulación de los genitales de las mujeres.

Y es que según un estudio reciente que presentó el departamento de emergencias de la Universidad de Stanford, California, cada vez son más frecuentes los casos de mujeres que presentan fuertes dolores en la vagina, abdomen y pecho después de tener relaciones sexuales. Algo para poner atención.

El caso más claro fue el de una joven de 24 años que justo se presentó a urgencias de esta institución después de experimentar dolores en vagina, abdomen y pecho por más de seis horas. El dolor era agudo y había empezado por el vientre, llegando a extenderse por todo su torso. A medida que pasaban las horas y se movía, el dolor crecía pero no experimentó otros síntomas de alarma.

No era la primera vez que padecía estos dolores sin razón aparente, ni la primera vez que corría al médico a revisión donde todas las veces salió el mismo resultado a través de los rayos x: aire en la cavidad abdominal (peritoneal), afección también conocida como neumoperitoneo y que puede ser causado por úlceras o cáncer en el intestino y desencadenar embolias gaseosas, lo que significa burbujas de aire en los vasos sanguíneos, bloqueándolos hasta provocar la muerte.

Los médicos no encontraban la relación del padecimiento con el estado físico de la paciente, pues este generalmente se ve en personas con perforaciones intestinales o después de procedimientos quirúrgicos. Pero al ahondar más sobre su actividad sexual, lograron revelar que todo se debía al aire que había entrado por su vagina durante el sexo con su pareja, por lo que la mujer tenía la cavidad abdominal inflada como un globo.

Según el reporte, la paciente explicó que su pareja sopló con fuerza en su vagina y que el dolor comenzó en promedio cuatro horas después de cada sesión sexual. Por ello, le recomendaron evitar esta práctica a la hora de tener sexo oral.

Otros de los casos relacionados a esta afección es el de una mujer embarazada a quien su pareja le introdujo aire en la vagina cuando la estimulaba con las manos y eso le provocó la muerte. Y otra mujer de 31 años que tuvo muerte súbita cuando durante una práctica sexual, también durante su embarazo, le soplaron vapor de cocaína en la vagina; el feto dentro de ella que tenía 39 semanas también murió.

Es claro que estos últimos casos son un tanto excepcionales y por ello se ha producido la muerte de mujeres, sin embargo, en un informe que rindieron cuatro médicos alemanes que estudian ‘ La actividad sexual como causa de neumoperitoneo no quirúrgico ’, explican que “el cunnilingus es una práctica sexual común en todo el mundo. Durante esta actividad, en la que el gas puede introducirse con fuerza en la vagina por la boca o insuflarse mediante otros mecanismos, se pueden introducir grandes cantidades de gas involuntariamente bajo presión en la vagina” y eso puede causar graves lesiones a las mujeres.

Como explicaron al cierre de su estudio, las mujeres a menudo no tienen conocimiento del acceso abierto que hay entre la vagina y el abdomen, y es común que incluso el personal médico esté mal informado sobre este mecanismo patológico, por lo que es difícil relacionar al sexo oral con dolores atípicos.

Ante la complejidad médica de estos casos, se recomienda un remedio muy sencillo: aprender a practicar sexo oral a las mujeres o personas con vulva; lamer, chupar, morder, frotar, acariciar en diferentes grados de intensidad, y al gusto de quien lo esté recibiendo, son algunos tips que seguramente harán más placentera y menos peligrosa la estimulación del clítoris, la vulva y la vagina.

Nada mal si se considera que hay un cálculo mundial de que al 96% de las mujeres con vida sexual activa les gusta el sexo oral.